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Un equipo de científicos ha identificado un nuevo
tipo de mosquito de la especie responsable por la mayor parte de la
transmisión de la malaria en África. El descubrimiento se refiere a un subgrupo de Anopheles gambiae.
Los investigadores le dijeron a la revista Science que es preocupante
que este nuevo mosquito parece ser muy susceptible al parásito que
causa la enfermedad.
Posiblemente el mosquito no fue clasificado
hasta ahora porque no habita en la vecindad de las viviendas humanas,
donde se suelen realizar la mayoría de las recolecciones científicas.
La Dra. Michelle Riehle, del Instituto Pasteur
de París, Francia, y su equipo realizaron el descubrimiento en Burkina
Faso, donde recolectaron mosquitos de lagunas y charcos cerca de aldeas,
durante un período de cuatro años.
Cuando los examinaron en el laboratorio, descubrieron que muchos eran genéticamente distintos de los Anopheles gambiae conocidos.
El equipo crió generaciones del subtipo en el
laboratorio para evaluar su susceptibilidad al parásito de la malaria y
éste resultó ser especialmente vulnerable, aún más que los tipos de
insectos que suelen vivir en el interior de las viviendas.
Pero un miembro del equipo, el Dr. Ken Vernick,
advirtió que todavía no se ha establecido la significación de estos
mosquitos para la transmisión de la malaria.
"Estamos en una zona en la que necesitamos hacer
investigaciones en el terreno para ver cómo capturamos adultos del
subgrupo al aire libre", le dijo a la BBC.
"Después podemos ponerlos a prueba y medir su
nivel de infección con la malaria para así cuantificar si este subgrupo
es responsable en algún grado de la transmisión real de la enfermedad",
añadió.
EstrategiasLos investigadores señalan que el nuevo subgrupo podría ser algo muy
reciente en la evolución del mosquito y dicen que es necesario
investigar más para entender mejor sus consecuencias para el control de
la malaria.
También hacen hincapié en la necesidad de
establecer estrategias de colección más variadas. Según ellos, el
subtipo probablemente se desconocía debido a la práctica común de
estudiar mosquitos hallados dentro de las casas. Hasta cierto punto esto ha tenido sentido porque, después de picar,
los mosquitos necesitan descansar y lo hacen en el interior de las
viviendas, donde es más fácil atraparlos.
Sin embargo, este método también puede provocar sesgos a favor de las poblaciones bajo análisis.
Comentando sobre el estudio, el Dr. Gareth
Lycett, investigador de malaria de la Facultad de Medicina Tropical de
Liverpool, Reino Unido, le dijo a la BBC que se trata de un avance
interesante que podría tener implicaciones importantes en la lucha
contra la malaria.
"Para controlar la malaria en un área
determinada es necesario saber qué mosquitos están trasmitiendo la
enfermedad en esa zona. Con ese fin, se requieren métodos de muestreo
que registren todos los vectores significativos de la enfermedad",
señaló.
"Es necesario determinar de qué se alimentan,
dónde y cuándo lo hacen, y si son infecciosos. Si los mosquitos que
viven en el exterior contribuyen a la transmisión de la enfermedad, se
deben diseñar métodos de control eficaces que complementen el uso de
mosquiteros y la fumigación".
"Ése es precisamente el objetivo de un reciente
proyecto multinacional, AvecNET, financiado por la Unión Europea a un
costo de 12 millones de euros (US$16,5 millones) y dirigido por la
Facultad de Medicina Tropical de Liverpool", añadió.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS),
hay más de 200 millones de casos anuales de malaria a nivel mundial,
que provocan cientos de miles de muertes, la mayor parte de ellas en
África.
La malaria es causada por los parásitos del
género Plasmodium, que se trasmiten a las personas a través de las
picaduras de los mosquitos hembras anófeles infectados. Powered by AkoComment! |