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La detección del cáncer de mama debería realizarse antes y por resonancia magnética |
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El Médico Interactivo
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martes, 05 de mayo de 2009 |
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Las mujeres de mediana edad con un alto grado de densidad mamográfica podrían surgir entre aquellas con mayor tejido fibro-glandular en la juventud, cuando la susceptibilidad a los carcinogenos es mayor, y es por eso que las intervenciones para prevenir el cáncer de mama deberían comenzar antes de la edad adulta
Un estudio sobre los factores de riesgo del cáncer
de mama en las mujeres jóvenes del Centro de Investigación del Cáncer
de Mama Family Campbell y del Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook
en Toronto (Canadá) señala que los análisis para detectar la enfermedad
deberían empezar antes. El trabajo, que se publica en la edición
digital de la revista The Lancet Oncology, también sugiere un
mayor uso de técnicas como las imágenes de resonancia magnética (IRM)
que evitan la radiación derivada de las mamografías.
En el estudio participaron 400 mujeres jóvenes de entre 15 y 39 años y
sus madres. En vez de medir la densidad mamográfica (DM), factor de
riesgo en mujeres mayores y de mediana edad, los investigadores
realizaron IRMs para medir la concentración de agua en la mama, medida
similar a la DM en evitando así las radiaciones. Además, los
investigadores tomaron una muestra de sangre de las mujeres en el mismo
día del ciclo menstrual. Las madres pasaron por una mamografía y una
muestra aleatoria de cien mujeres también por la IRM de mama.
Los investigadores descubrieron que en las madres, el porcentaje de
agua en las mamas medido por las IRM se vinculaba al porcentaje de DM
medido por el mamograma. En el caso de las hijas el porcentaje de agua
en los tejidos fue superior al de las madres, un 45 por ciento frente
al 28 por ciento, y disminuía según aumentaban la edad y el peso aunque
aumentaba con la altura. Además, se asoció de forma positiva con un
aumento de la DM en sus madres. El peso, la altura y la DM de la madre
se convierten así ahora en factores de riesgo del cáncer de mama.
Según los investigadores, el modelo Pike de incidencia del cáncer de
mama predice que las mamas serán más susceptibles a los agentes que
causan cáncer a edades más tempranas. El estudio actual muestra que el
porcentaje de variación de agua en las mamas es superior entre los 15 y
los 19 años que entre los 20 y los 30 y que disminuye con la edad.
Las mayores concentraciones en sangre de la hormona del crecimiento
también se vincularon con un mayor porcentaje de agua en las mamas. La
hormona del crecimiento regula también el de las mamas, lo que sugiere
que las mujeres más altas podrían tener más riesgo de cáncer de mama.
El estudio actual mostró que cada diferencia de 5 centímetros en la
altura de las hijas se asoció con un aumento de un 3 por ciento más de
agua en las mamas, lo que sugiere un mecanismo por el que el
crecimiento afecta al riesgo de cáncer.
Los autores concluyen que estos resultados sugieren que las diferencias
en la composición del tejido de las mamas en los inicios de la juventud
podrían ser un posible mecanismo de esta mayor susceptibilidad. "Con la
identificación de los factores ambientales y genéticos que influyen en
la composición del tejido mamario en los inicios de la vida podríamos
desarrollar métodos de prevención seguros y eficaces", afirman los
investigadores.
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