|
El ácido eicosapentaenoico, o AEP, que es el ácido graso esencial poliinsaturado omega 3 abundante en el aceite de pescado, protegería a los pacientes con un accidente cerebrovascular (ACV) de sufrir un segundo infarto cerebral, indicó un estudio efectuado en Japón.
Al estudiar a personas con colesterol alto que tomaban una
dosis baja de estatinas (que reducen el colesterol), los
autores hallaron que el agregado de AEP no reducía la cantidad
de primeros ACV, pero sí de los segundos.
Los resultados, publicados en la revista Stroke, surgen de
una cohorte con colesterol alto que al azar recibió una dosis
diaria baja de pravastatina o simvastatina, sola o con 1.800
miligramos de AEP durante cinco años.
De los 9.326 pacientes que recibieron AEP, 485 habían
tenido un ACV, mientras que de las 9.319 personas que no
recibieron AEP, 457 habían tenido un ACV.
El equipo dirigido por Kortaro Tanaka, del Hospital
Universitario de Toyama, halló que las tasas de un primer ACV
eran del 1,3 por ciento en el grupo tratado con AEP y del 1,5
por ciento en la cohorte de control, una diferencia poco
significativa.
Pero se registraron menos segundos ACV en el grupo tratado
con AEP. Las tasa de ACV recurrentes fue del 6,8 por ciento en
los pacientes que recibieron AEP y del 10,5 por ciento en el
otro grupo, una inequidad importante.
El equipo sugiere que es importante que aún entre los
japoneses, aquellos con niveles relativamente altos de AEP en
sangre, "aumenten la cantidad de AEP, lo que ayudaría a
prevenir un segundo ACV".
Los autores explican que, dado que en el estudio se utilizó
AEP purificado en lugar de aceite de pescado, como en estudios
previos, los efectos preventivos del ACV se pueden atribuir al
AEP.
Sin embargo, aún se desconoce su mecanismo exacto de acción
porque el AEP tiene distintos efectos en el organismo, como
reducir el colesterol y la inflamación y también la producción
de plaquetas, un componente de la sangre que promueve la
formación de coágulos. También protegería de las alteraciones
del ritmo cardíaco.
Según los estudios disponibles sobre el consumo de pescado
en Estados Unidos y Europa, dijo Tanaka a Reuters Health, "los
efectos del AEP demostrados en el nuevo estudio se pueden
extrapolar a otras regiones".
|