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Presentada la Declaración de Zaragoza, que pretende fijar unos conceptos básicos sobre la hidratación, sobre todo en los grupos de riesgo, niños y ancianos.

La jornada organizada por la Sociedad Española de Nutrición
Comunitaria (SENC) en Zaragoza bajo el título "Agua Hidratación Salud"
ha desembocado en lo que se ha dado en llamar la "Declaración de
Zaragoza", un documento de intenciones elaborado por la propia SENC y
el Observatorio de la Nutrición y Actividad Física.
El documento es fruto de un trabajo de ocho meses, en el que se ha
pretendido fijar unos conceptos básicos sobre la hidratación, sobre
todo en los grupos de riesgo, niños y ancianos. La Declaración aborda
una vertiente cualitativa, en la que se hace hincapié en las
necesidades de hidratación y los accidentes derivados de un desajuste
en este campo, y otra cuantitativa, que expresa la diferencia existente
entre hidratarse con agua o con bebidas edulcoradas. Estas últimas
aportan una ingesta excesiva de más de 200 kilocalorías por cada vaso.
Hay que considerar, además, que el cuerpo humano no asimila de igual
modo el aporte calórico mediante líquidos que mediante sólidos, lo que
hace que se desajuste el termostato.
Los expertos señalan que el agua es un recurso natural
indispensable para la vida y esencial en nuestra alimentación
cotidiana. El reconocimiento de la importancia de una correcta
hidratación se ha incrementado en los últimos años, y es a partir de
este siglo cuando esta área de la nutrición adquiere justificado
protagonismo. No obstante, en la actualidad, la información de que se
dispone es insuficiente y a veces tergiversada, y por ello existe un
desconocimiento por parte de la población acerca de su importancia real.
La ingesta inadecuada de líquidos, aparte de favorecer la
deshidratación, puede tener relación con la litiasis renal, infecciones
del tracto urinario, cáncer colorrectal, cáncer de vejiga, enfermedad
dental, estreñimiento, alteraciones del metabolismo proteico, lipídico,
patología geriátrica y cognitiva. Además de la cantidad de líquidos
necesarios para asegurar un balance hídrico adecuado en cada situación
fisiológica, es importante tener en cuenta el perfil nutricional de las
distintas bebidas y su obligado equilibrio en el conjunto de la dieta.
El agua no es solamente un elemento hidratante, recuerdan los
expertos. Tiene también una dimensión terapéutica, lúdica, estética,
cultural y gastronómica. Como consecuencia de todo ello, la SENC
promueve la "Guía para una Hidratación Saludable" de forma similar a
como se elaboraron en etapas precedentes las recomendaciones de
alimentación y actividad física.
Decálogo de la Hidratación Saludable
1. Ingerir líquidos en cada comida y entre las mismas.
2. Elegir el agua preferentemente al resto de bebidas, y a ser posible agua con un adecuado contenido en sales minerales.
3. Aumentar el consumo de frutas, verduras y ensaladas.
4. No esperar a tener sensación de sed para beber. Disponer de agua u otro líquido a mano.
5. Mantener las bebidas a temperatura moderada, pues si están muy
frías o muy calientes se suele beber menos. Niños y ancianos son
colectivos que presentan mayor riesgo de deshidratación.
7. Elegir las bebidas de acuerdo con el nivel de actividad física, necesidades de salud y estilo de vida.
8. Aumentar la ingesta de líquidos en ambientes calurosos y antes, durante y después del ejercicio.
9. Si está vigilando la ingesta calórica o el peso consuma siempre agua y bebidas bajas en calorías.
10. Diez raciones de líquidos al día es una buena referencia para una correcta hidratación (1 ración equivale a 200-250 ml).
La Pirámide de la Hidratación Saludable
La SENC también hace énfasis en la llamada "Pirámide de la
Hidratación Saludable", y recuerda que es imprescindible que el perfil
hídrico tenga una estructura compatible con una dieta saludable. En esa
pirámide se han clasificado los diferentes tipos de bebidas y se han
organizado en diferentes niveles, de manera que las ubicadas en la base
serán las de consumo habitual frecuente y las situadas hacia el
vértice, de consumo esporádico u ocasional.
Se ha configurado la pirámide de la hidratación a modo de guía
similar a la planteada para la alimentación saludable y la actividad
física. Se busca un equilibrio entre todas las fuentes de líquidos que
potencialmente pueden formar parte de la alimentación habitual.
Es imprescindible que este perfil hídrico tenga una estructura
compatible con una dieta saludable. A tal fin se han clasificado los
diferentes tipos de bebidas y se han organizado en los diferentes
niveles de la pirámide en orden inverso a la frecuencia de consumo
recomendable, de manera que las bebidas ubicadas en la base serán las
de consumo habitual frecuente y las situadas hacia el vértice de
consumo esporádico.
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