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Un estudio sugirió que los varones fumadores que beben café y té tendrían menos riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) isquémico.
El ACV isquémico es aquel en el que se produce el bloqueo
del flujo sanguíneo al cerebro a través de una arteria. "El café y el té reducirían el riesgo de ACV debido a sus
propiedades antioxidantes", explicó en la revista Stroke el
equipo de la doctora Susanna C. Larsson, del Instituto
Karolinska, en Estocolmo, Suecia. El equipo analizó la relación entre el consumo de café y té
y el riesgo de distintos tipos de ACV, como la hemorragia
cerebral y la subaracnoidea, que son ACV producidos por
sangrado en el cerebro, y el infarto cerebral, que es el tipo
más común de ACV y aparece cuando se interrumpe el flujo de
sangre en una arteria que suministra sangre al cerebro. Este tipo de ACV, conocido como isquémico, ocurre por el
endurecimiento de las arterias, una condición llamada
aterosclerosis. El estudio incluyó a 26.556 hombres fumadores adultos que
participaban en Finlandia en un estudio sobre prevención del
cáncer y que aportaron información sobre su alimentación,
incluido el consumo de té y café, al inicio del estudio.
Ninguno había tenido un ACV previo. Durante los 13,6 años de seguimiento, se registraron 2.702
infartos cerebrales, 383 hemorragias intracerebrales, 196
sangrados subaracnoideos y 84 ACV sin especificar. Tras considerar la edad y los factores de riesgo de ACV, el
equipo halló que los hombres que bebían ocho o más tazas de
café por día tenían un 23 por ciento menos riesgo de sufrir un
infarto cerebral que los que bebían menos de dos tazas
diarias. Los participantes que tomaban dos o más tazas de té por día
tenían un 21 por ciento menos riesgo de sufrir ese tipo de ACV
que los hombres que no bebían la infusión. No se registró relación entre el consumo de café y de té y
la hemorragia intracerebral o subaracnoidea. Estos resultados, concluyeron los autores, "sugieren que el
alto consumo de café y de té reduciría el riesgo de infarto
cerebral en los hombres, independientemente de si tienen o no
factores de riesgo cardiovascular". "Los efectos positivos del consumo de café y té sobre el
riesgo de infarto cerebral son biológicamente viables porque
ambas infusiones contienen compuestos fenólicos con propiedades
antioxidantes que previenen la aterosclerosis", destacó el
equipo. Los autores agregaron que estos resultados deberían
confirmarse en mujeres y entre los no fumadores.
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