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Mientras continúan las investigaciones
sobre el efecto en la salud, el experto indicó que llevará años
confirmarlo. Y que entretanto, más vale prevenir que curar. Recomendó
hacer todo lo posible para que las radiaciones estén lo más lejos
posible de la gente.
Uno de los mayores especialistas en
radiaciones que producen las antenas del país, aseguró ayer a
Persperctiva Sur que no está probado que las radiaciones tengan un
efecto sobre la salud, pero tampoco está probado que no lo tengan .
Y
ante la duda, emitió una serie de recomendaciones que incluyen el no
uso de celulares por parte de menores de 12 años, y el uso restringido
a casos de urgencia para los adolescentes. Advirtió que la constitución
orgánica de los menores permite más la absorción de la radiación,
especialmente en el cerebro.
Roberto Touzzet, integrante de la ex
Comisión Nacional de Energía Atómica, es especialista en radiaciones no
ionizantes, miembro de la Comisión Internacional de Protección
Radiológica (IRPA), el cual dio origen al Comité Internacional para las
Radiaciones No Ionizantes. En la Argentina encabeza un equipo de
especialistas que están estudiando los efectos de estas radiaciones.
Este es un tema en el cual la gente debe informarse porque recibe dos
informaciones: por un lado, hay quienes afirman que las antenas
producen muerte, que no hay que acercarse, que son mortales; y por el
otro lado, las empresas aseguran que estas afirmaciones son
disparatadas, que no hay nada de cierto en que afecten a la salud.
Entre estas dos versiones tan contradictorias, en natural que el
público esté desconcertado .
NO ESTA PROBADO NADA- La Organización Mundial de la Salud también afirma que no está probado que causen daño.
Esas son las palabras exactas: No está probado. Pero una cosa es decir
que no está probado, y otra cosa, que no causen efecto sobre la salud.
Uno tiene que decir que no está probado que causen efecto sobre la
salud, pero también debe decir que no está probado que no tienen efecto
, advirtió Touzzet. En primer lugar, debemos decir que las
radiaciones producen efectos físicos. Basta probarlo al acercar un
celular a una radio. Nuestro cerebro también tiene circuitos, impulsos
eléctricos, que se ven afectados . Además, hay efectos biológicos,
por ejemplo cambios en la transferencia del calcio a través de la
membrana celular, cambios en el comportamiento biológico del organismo.
Pero esto no significa que afecte la salud: si tomo café, aumenta la
frecuencia cardíaca; si tomo sol, me bronceo. Son todos cambios
biológicos que no afectan la salud . Otra cosa es lo que produce
una enfermedad. En lo que produce rápidamente un mal, se puede hacer
una experiencia y confirmar si afecta o no la salud. Pero hay cosas que
llevan mucho tiempo, como por ejemplo, el desarrollo de un cáncer, o un
tumor. Un tumor sólido tiene a veces un período de latencia de 20 años .
UN POCO DE MALICIA
Entonces no es posible, como esta tecnología es nueva, determinar si sí
o si no afecta a la salud. No está probado nada, ni que sí, ni que no.
Hay un poco de malicia cuando las empresas dicen que no está probado
que causen algún daño, porque tampoco está probado que no lo causen ,
añadió Touzzet. El gran desafío actual, es qué hacer. La OMS
también en la misma publicación, dice que hay que seguir trabajando
para ver si hay algún tipo de efecto . Yo me pliego a la actitud
preventiva de los científicos franceses, por ejemplo, que recomiendan
no usar celulares en los niños menores de 12 años. En la Argentina hay
un grupo de gente especialista en este tema de las radiaciones, con las
que nos hemos agrupado y formado una comisión para el estudio de los
efectos, y así estar permanentemente en contacto con los organismos
internacionales y así estar en contacto . Desde esta comisión ya
hemos hecho llegar recomendaciones a organismos públicos, del medio
ambiente, de salud; hemos participado en comisiones parlamentarias,
como la de la Ciudad de Buenos Aires . No se recomienda suspender
algo que es hoy una herramienta de comunicación valiosa. Se dice que se
puede utilizar esta tecnología, pero de forma tal, que la exposición de
las personas a esta radiación, sea la más baja posible. Usar el
principio de precaución. Y esto mismo lo dice la OMS: dice que como no
está probado ni lo uno ni lo otro, mientras tanto, tenemos que tener
cuidado. Tratar de usar tecnologías que expongan la población lo menos
posible a las radiaciones .
CON LOS CHICOS NO Otra de las
recomendaciones, es que las radiaciones sean tan bajas como sea
posible. Y tratar de prevenir a las personas más sensibles, como los
chicos y los viejos, o los enfermos . Los chicos tienen el
inconveniente que tiene mayor tiempo de vida para estar expuestos a las
radiaciones, y por la constitución de sus huesos, reciben mayor dosis
de radiación que una persona adulta. Un teléfono celular expone más al
cerebro de un chico a las radiaciones, que a una persona adulta .
Por todo esto, un chico menor de 12 años no debe ni soñando tener un
teléfono celular. Y un adolescente, debe usarlo sólo en caso de
necesidad, cuando hay problemas de salud o de seguridad. No usarlo como
un juego. Esto ya fue recomendado por la Comisión Stewart en Inglaterra
hace ya muchísimos años, que se ocupa de esto . MALES QUE LLEVARON 20 AÑOS PARA DESCUBRIRSE
No es que hoy estoy parado debajo de una antena, y entonces mañana voy
a tener cáncer. Se requiere mucho tiempo para comprobar esto. Por
ejemplo, la talidomida produce daño en la conformación de un bebé, pero
se usó este fármaco durante 25 años, hasta que se descubrió. Y para
entonces hubo varias generaciones de chicos que nacieron sin brazos ,
continuó el especialista. Lo mismo ocurrió con los rayos X, que
pasaron 20 años hasta que se descubrió que afectaba al feto, que el
exceso de uso de rayos X en una mujer embarazada podía producir un
retardo mental severo, entre otras cosas .
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