Según investigadores de la Universidad de Carolina del Norte
(Estados Unidos), los transplantes de células madre adultas pueden
mejorar la curación de las fracturas, Este descubrimiento podría
conducir al desarrollo de nuevos tratamientos para el 10-20% de las
personas cuyos huesos rotos no sueldan.
Los investigadores explicaron que las células madre adultas son
células especializadas que pueden regenerar el tejido dañado. Sin
embargo, muchos pacientes no las tienen en cantidades suficientes, lo
que determina que no puedan sanar correctamente.
El equipo de la UNC, dirigido por la Dra. Anna Spagnoli, utilizó
células madre adultas para curar fracturas de la tibia en ratones. Las
células madre derivadas de la médula ósea fueron diseñadas para
expresar el factor de crecimiento semejante a la insulina tipo 1
(IGF-1), que ayuda a los huesos a crecer en fuerza y tamaño. Las
células madre transplantadas migraron hasta el lugar de la fractura y
mejoraron la curación incrementando el hueso y el cartílago que unía la
ruptura.
En el lugar de la fractura, el hueso de los ratones que recibieron
transplantes de células madre fue tres veces más fuerte que las
fracturas que sanaron en los ratones no tratados, informó el equipo.
Como explicó la Dra. Spagnoli durante la presentación del estudio
en la reunión anual de la Sociedad de Endocrinología estadounidense en
San Francisco, “este hallazgo es crítico para los pacientes que no
cuentan con el proceso de cicatrización adecuado y para aquellos más
expuesto a fracturas, como los que tienen osteoporosis o una enfermedad
genética poco común como es la enfermedad de huesos frágiles”.
Durante la curación normal de las fracturas, las células madre se
desplazan hasta el sitio de la ruptura y forman el cartílago y el hueso
necesarios para reparar los huesos fracturados. Sin embargo, los
médicos estadounidenses tratan cada año cerca de 600.000 pacientes en
los que el proceso es incorrecto y los huesos no sueldan. Esto puede
conducir a períodos de inmovilización prolongados, al padecimiento de
dolor, a deformidades del hueso y, en último término, incluso a la
muerte.
Las terapias actuales incluyen varias cirugías con autoinjerto de
hueso y materiales prostéticos artificiales. Tratamientos que, sin
embargo, no ayudan a los pacientes en numerosas ocasiones. Como recordó
la Dra. Spagnoli, “los materiales artificiales no abordan la función
normal del hueso, y las fracturas recurrentes, así como el desgaste y
la toxicidad, son un problema real. En consecuencia, hay una necesidad
clara de desarrollar terapias alternativas para mejorar la curación de
las fracturas en los pacientes con una reparación ósea deficiente”.