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Una investigación con ratas muestra que tan sólo inhalar el aroma activó genes que alivian el estrés.
Tan sólo oler esa primera taza de café caliente en la mañana podría
ayudar a aliviar parte del estrés que tal vez uno esté sintiendo,
indica un ensayo de Corea del Sur. Cuando las ratas inhalaban el
aroma de café tostado, se activaba una variedad de genes, incluso
algunos que producen proteínas que tienen una actividad antioxidante
saludable, informaron los investigadores. "El significado aún
no está claro del todo", afirmó el Dr. Peter R. Martin, director del
Instituto de estudios del café en la Universidad de Vanderbilt. "Lo que
sí demuestra es que los olores del café cambian el cerebro hasta cierto
punto, y nos corresponde comprender por qué sucede esto". Se
espera que los hallazgos, provenientes de un equipo dirigido por
Han-Seok Seo de la Universidad nacional de Seúl en Corea del Sur,
fueran publicados en la edición del 25 de junio de la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry. El
experimento se realizó con ratas de laboratorio, algunas de las cuales
estaban estresadas por falta de sueño. Los investigadores realizaron
detallados estudios genéticos que mostraban que la actividad de once
genes aumentaba y la actividad de dos genes disminuía en las ratas que
olían café, en comparación con las que no lo hacían. De hecho, el aroma
del café ayudó a aliviar el estrés de los roedores privados de sueño. El
experimento ofrece "por primera vez pistas sobre las actividades
potenciales oxidantes o de relajación del estrés del aroma de los
granos de café", escribieron los investigadores. Y añadieron que
"estos resultados explican indirectamente por qué tanta gente usa el
café para mantenerse despierta toda la noche, aunque los compuestos
volátiles de los granos de café no son del todo idénticos a los de los
extractos de café. En otras palabras, el estrés causado por la pérdida
de sueño mediante la cafeína podría aliviarse al oler el aroma del
café". "Usaron la más reciente tecnología para ver cómo cambiaba
la expresión cerebral de ARN", apuntó Martin. El ARN es la molécula que
lleva a cabo las instrucciones codificadas en los genes. "Esto es
apenas el inicio de una línea de investigación muy interesante", añadió. Los
compuestos aromáticos responsables del olor del café podrían ser
antioxidantes, "pero no son los mismos que los antioxidantes más
importantes encontrados en la bebida", apuntó Joe. A. Vinson, profesor
de química en la Universidad de Scranton en Pensilvania. Químicamente,
los antioxidantes en el café líquido son polifenoles, afirmó Vinson.
"Los que se encuentran en el aroma son compuestos heterociclos que
contienen átomos de azufre o nitrógeno. "Hay dos maneras de
introducir cosas en el sistema, y la más rápida es olerlas", señaló
Vinson. "La cafeína entra al cerebro por el torrente sanguíneo. En este
caso, las moléculas aromáticas entran al cerebro a través del sistema
olfatorio. Los niveles en el aire son partes por millón, así que
obviamente estos son componentes menores en el aire. Pero hacen algo". Estudios
anteriores han mostrado que el consumo de café puede reducir la
depresión y el riesgo de suicidio, además de aliviar el estrés, efectos
generalmente atribuidos a la cafeína del café, anotaron los
investigadores. Pero aunque se han identificado unos 900 compuestos que
se desprenden del grano, este es el primer estudio en evaluar sus
posibles efectos, añadieron. Martin advirtió que aún es
demasiado pronto para aconsejar a la gente que huelan café para
facilitar las cosas. Pero añadió que "a la gente que ni beben café les
fascina su olor. Desde que mi hijo tenía dos años, le encantaba el olor
del café. Siempre he pensado que el café tiene alguna cualidad mística,
algo que tiene bases históricas profundas". Más información Para las más recientes investigaciones sobre el café, visite el Coffee Science Information Centre.
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