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Un estudio encontró que arreglaba los ritmos circadianos y ayudaba con la depresión y la agitación en los adultos mayores.
Algunos ajustes relativamente sencillos en la iluminación podrían
aliviar algunos de los problemas conductuales asociados a la demencia,
sugiere una investigación reciente. El uso de melatonina, una
hormona que parece tener que ver en el ciclo de sueño y vigilia,
también ayudaba a los pacientes a dormir mejor de noche. Ambas
estrategias podrían mejorar sustancialmente la calidad de vida tanto de
los pacientes como de los cuidadores, afirmaron los autores de un
estudio que aparece en la edición del 11 de junio de la revista Journal of the American Medical Association. "Los
residentes mayores de centros de cuidados en grupo deben
preferiblemente habitar en un ambiente más iluminado", afirmó el autor
principal del estudio, Eus J.W. Van Someren, del Instituto de
neurociencia de los Países Bajos en Ámsterdam. "Esto tiene un gran
impacto sobre su calidad de vida. Los efectos favorables no se limitan
a la cognición, sino que también incluyen potentes efectos sobre el
estado de ánimo y las limitaciones funcionales en las actividades de la
vida cotidiana". Los beneficios podrían incluso sobrepasar los
de los inhibidores de la colinesterasa como Aricept, que se recetan
comúnmente para limitar el declive cognitivo en los pacientes de
Alzheimer, afirmaron los autores. Los individuos que tienen
demencia no sólo experimentan problemas de memoria y de otros tipos con
la cognición, sino que frecuentemente terminan con trastornos del
estado de ánimo, la conducta, el sueño y funcionales. Un estudio
reciente encontró que los medicamentos antipsicóticos con frecuencia
recetados para problemas conductuales como la agresión y la agitación
pueden aumentar el riesgo de hospitalización e incluso de muerte.
Desafortunadamente, las alternativas para esos fármacos son limitadas. Aún
así, ha habido cierta evidencia de que los trastornos de los ritmos
circadiano y los ciclos de sueño y vigilia podrían tener que ver en los
pacientes de demencia, y que intervenciones dirigidas a tales procesos
podrían proveer alivio. "En el Alzheimer avanzado, el ritmo
circadiano se vuelve asincrónico", explicó el Dr. Christopher C.
Colenda, decano Jean y Thomas McMullin de medicina en el Colegio de
medicina del Centro de ciencias de la salud Texas A&M. "La
patología del Alzheimer comienza a afectar áreas del cerebro que se
relacionan con el ciclo normal de sueño y vigilia. Uno de los
modificadores más potentes del ciclo de sueño y vigilia es la luz
brillante". Colenda ha publicado estudios a más corto plazo que
encontraron que administrar luz brillante de espectro completo a los
pacientes de Alzheimer mostraba cierta evidencia de normalizar el ciclo
de día y noche. En el estudio participaron 189 residentes de
doce centros de atención en grupo en los Países Bajos, 87 por ciento de
los cuales sufrían demencia. La edad promedio era de 86 años. Los
participantes fueron asignados al azar (por centro) para recibir
tratamiento diario a largo plazo con luz brillante o tenue y (por
participantes) para recibir 2.5 miligramos de melatonina en la noche o
un placebo por hasta 3.5 años. La mitad de los centros
participantes colocaron luces brillantes en el techo que se encendían
más o menos de 9 a.m. a 6 p.m. todos los días. La luz
brillante redujo los déficits cognitivos en 5 por ciento, redujo los
síntomas de depresión en 19 por ciento, y redujo el aumento gradual en
las limitaciones funcionales en 53 por ciento, en relación con el grupo
de luz tenue. Los resultados con la melatonina fueron mixtos.
Aunque (en combinación con la luz brillante) redujo el tiempo que
conllevaba quedarse dormido en 19 por ciento, aumentó la duración
promedio de sueño ininterrumpido en 25 por ciento, y disminuyó la
conducta agitada en 9 por ciento, la melatonina no tuvo efecto sobre
los síntomas de depresión y, de hecho, aumentó la conducta retraída,
según los cuidadores. Los autores especularon que la dosis de melatonina fue demasiado alta y que se debe considerar una dosis más baja. "El
ciclo de sueño y su desregulación son contribuyentes importantes a los
problemas conductuales en los pacientes de Alzheimer, sobre todo en las
etapas avanzadas de la enfermedad, de manera que si una intervención
ambiental como la luz puede ayudar, sería muy bueno", apuntó Colenda. "Lo
interesante es que aunque el cerebro está enfermo en Alzheimer, sigue
teniendo cierta plasticidad para la intervención que podría ayudar a
promover una mejor calidad de vida para pacientes y familias", añadió. Más información La U.S. National Library of Medicine tiene más información sobre los distintos tipos de demencia.
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