|
¿Qué haría si de repente se siente mareado y tiene problemas para ver bien? ¿Esperar a ver qué pasa? ¿Llamar al 911?
La mayoría de los estadounidenses no toma
medidas ante las señales de advertencia de un accidente
cerebrovascular, que incluyen mareo o pérdida del equilibrio o la
coordinación repentinos, así como pérdida de la visión en uno o ambos
ojos. Sin embargo, los expertos apuntan que un tratamiento precoz
podría evitar las devastadoras consecuencias, que incluyen muerte y
discapacidad. Un estudio presentado en una reunión reciente de
la American Stroke Association encontró que más de la mitad de la gente
que experimenta síntomas de accidente cerebrovascular no busca
tratamiento. "Lo que realmente nos dice es que
independientemente de que fuera un accidente cerebrovascular o no,
deberían haberse ido a chequear, porque podría haberlo sido", señaló la
autora principal del estudio, Virginia J. Howard, epidemióloga de la
Universidad de Alabama en Birmingham. "Y en caso de duda", añadió,
"deben hablar con su médico o buscar orientación, incluso si tan sólo
hablan con el médico por teléfono". El equipo de investigación
de Howard examinó datos de un gran estudio continuo en que participan
adultos estadounidenses de raza blanca y negra a partir de los 45 años
de edad. Par el final del estudio, se habrán entrevistado unas 30,000
personas a quienes se habrá hecho exámenes de sangre, un
electrocardiograma y una evaluación médica. Todo es parte de un
esfuerzo generalizado por comprender por qué los negros y las personas
que viven en la parte suroriental de los EE.UU. (una región conocida
como el "cinturón del ataque cerebrovascular) sufren índices de
mortalidad por la afección más altos que el promedio que los blancos y
personas de otras regiones del país. El accidente
cerebrovascular es la tercera causa de muerte del país, pues acaba con
las vidas de más de 150,000 estadounidenses cada año. Unas 700,000
personas tienen un accidente cerebrovascular nuevo o recurrente cada
año, informa la American Stroke Association. El 80 por ciento de
los accidentes cerebrovasculares es causado por un coágulo que obstruye
el flujo de sangre al cerebro, lo que se conoce como un accidente
cerebrovascular isquémico. Otro tipo, el accidente cerebrovascular
hemorrágico, puede ocurrir cuando un vaso se rompe y sangra en el
cerebro. Algunas personas experimentan "mini accidentes
cerebrovasculares", lo que se conoce como un ataque isquémico
transitorio, cuando el flujo sanguíneo al cerebro se bloquea
temporalmente. Estos individuos tienen un mayor riesgo de tener un
accidente cerebrovascular en el futuro. Para explicar la
relación entre los síntomas de accidente cerebrovascular y la conducta,
el equipo de Howard preguntó a los participantes del estudio si habían
experimentado algún síntoma de la afección, y si era así, si habían
buscado atención médica. De los que reportaron síntomas pero
no tenían un diagnóstico confirmado de accidente cerebrovascular o
ataque isquémico transitorio, más de la mitad, el 51.4 por ciento, no
buscó atención médica. No se sabe cuántos de ellos
experimentaron realmente un accidente cerebrovascular. Aún así, el que
no buscaran atención es muy preocupante, afirmó un experto en la
afección, porque el activador del plasminógeno tisular (APT), un
medicamento destructor de coágulos que se suministra a las personas que
han tenido un accidente cerebrovascular isquémico, es más efectivo
cuando se administra dentro de las tres horas del inicio de los
síntomas. "Se ha estimado (y las cifras de nuestro centro lo
respaldan) que si todas las personas que sufren un accidente
cerebrovascular llamaran al 911 cuando se inician los síntomas y fueran
llevadas a un hospital preparado para tratarlos, el 50 por ciento de
los pacientes de la afección recibirían IV APT, en lugar del promedio
nacional actual de alrededor de dos por ciento", señaló el Dr. James C.
Grotta, profesor y presidente del Departamento de neurología de la
Facultad de medicina de la Universidad de Texas y director del programa
de accidente cerebrovascular del Hospital memorial Hermann, en Houston. Hay muchos motivos por los cuales las víctimas potenciales de accidente cerebrovascular no buscan atención médica. Con
frecuencia, la gente simplemente no reconoce los síntomas, explicó la
Dra. Dawn Kleindorfer, profesora asistente de neurología e
investigadora sobre el accidente cerebrovascular de la Universidad de
Cincinnati. "No es que tengan miedo, simplemente no lo reconocen como
una emergencia", apuntó. La American Stroke Association enseña al público a tener en cuenta estas señales de advertencia: - Debilitamiento o adormecimiento súbito de la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo
- Confusión súbita, dificultad para hablar o para entender
- Súbita dificultad para ver por uno o ambos ojos
- Súbita dificultad para caminar, mareo, pérdida del equilibrio o de la coordinación
- Dolor de cabeza repentino e intenso sin ninguna razón aparente.
Pero en un estudio de la revista Stroke,
Kleindorfer y sus colegas examinaron si un sencillo acrónimo, FAST (que
significa rápido) por las siglas en inglés de "cara, brazos, habla,
tiempo", podría ser mejor para capturar los pacientes de accidente
cerebrovascular que la lista típica de síntomas, en pacientes que
hablan inglés. Dentro de las poblaciones estudiadas, más del 88 por
ciento de pacientes presentaban síntomas incluidos en FAST. No abarcó a
algunos pacientes de la afección, sobre todo los que tenían sangrado en
el cerebro, porque el acrónimo no incluye dolor de cabeza. Aún así
opina que podría ser una mejor manera de educar al público. "Tal
vez no abarque a algunos, pero es más fácil de recordar, y tal vez eso
es más importante y tengamos que estudiarlo", dijo Kleindorfer. Que el mensaje llegue al público es, por supuesto, otro desafío. Kleindorfer
ha estado explorando distintos lugares para la educación, lo que
incluye salones de belleza locales. Su equipo de investigación enseñó
los síntomas del accidente cerebrovascular a estilistas de salones
administrados por estadounidenses de origen africano en Cincinnati y
Atlanta, quienes a su vez hablaron a sus clientes sobre la afección.
Las medidas antes y después de la intervención mostraron un aumento
significativo en el conocimiento del accidente cerebrovascular de las
mujeres. "Creo que la manera de hacerlo es trabajar con la comunidad, en lugar de en la comunidad, y lograr que las comunidades hagan suyo el problema, sobre todo en comunidades de alto riesgo", enfatizó.
|