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El hígado tiene capacidad regenerativa, tal y como se ha visto en pacientes que han revertido la fibrosis provocada por el virus de la hepatitis B (VHB). "Siempre se había creído que el estado de precirrosis era irreversible, pero los nuevos antivirales demuestran que la cirrosis llega a desaparecer y que pacientes en lista de espera dejan de necesitar el trasplante", ha destacado el catedrático de Medicina Rafael Esteban Mur, jefe del Servicio de Hepatología del Hospital Valle de Hebrón, en Barcelona.
La llegada de nuevas familias de antivirales está simplificando y mejorando el abordaje de la hepatitis B crónica; pero lo más sorprendente es que son capaces de revertir la fibrosis hepática que origina la infección.
La XLI Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado, celebrada en Viena (Austria), ha servido como marco para presentar los últimos datos sobre las nuevas familias de antivirales (análogos de nucleósidos y nucleótidos) que mejorarán el control de la infección crónica por el VHB, que roza el 1 por ciento de prevalencia en España, con tendencia al alza por la llegada de inmigrantes de regiones del mundo con más alta prevalencia.
El 5 por ciento de las personas que contraen el VHB no consiguen deshacerse de él y cronifican la infección. En este subgrupo, el daño hepático progresa a cirrosis en el 30 por ciento de los casos y acaba produciendo un 5 por ciento de carcinomas hepatocelulares al año. Estas cifras podrían ser historia en pocos años con la introducción de los nuevos antivirales. Entre ellos, destacan los resultados con entecavir, un análogo de nucleósido de administración oral, "que es el que mayor potencia ha demostrado en la inhibición de la replicación del virus", ha subrayado Esteban Mur. Entecavir, que ha desarrollado Bristol-Myers Squibb, bloquea selectivamente la enzima polimerasa necesaria para la replicación del VHB. Los ensayos clínicos presentados han constatado que entecavir controla la replicación del virus (menos de 300 copias de ADN por mililitro de sangre) en el 94 por ciento de los enfermos tratados con hepatitis B crónica y antígeno e negativo (HBeAg-), mientras que lamivudina reducía el virus a niveles indetectables en el 77 por ciento de casos. Los pacientes con antígeno e negativo son los que llevan más años con la infección, por lo que presentan enfermedad más avanzada. En España representan el 90 por ciento de los casos, según ha apuntado María Buti, jefe de Sección de Hepatología del Hospital Valle de Hebrón, en Barcelona. Entecavir también ha demostrado eficacia en pacientes con antígeno e positivo (primera fase de la infección y mayor carga viral), tal y como publicó The New England Journal of Medicine. Según parece, en función del estado del antígeno e, la pauta con entecavir variará. "En los HBeAg+ el tratamiento se puede detener en unos meses si se consigue que desaparezca el antígeno; pero en los negativos se tiende a una cronificación de la terapia, pues se ha visto que si se detiene, el VHB reaparece", ha explicado Esteban Mur. La buena noticia es que los nuevos antivirales tienen un perfil de seguridad muy bueno y son de fácil administración, a diferencia de los tratamientos clásicos. Comentarios reservados a usuarios registrados. Por favor ingrese al sistema o regístrese. Powered by AkoComment! |