|
Microsoft, google, philips, general electric... la lista de grandes empresas que han enfocado su negocio hacia el sector sanitario es creciente. Todas apuntan el potencial de desarrollo de la actividad hospitalaria y de la asistencia en el hogar. Sus productos están revolucionando la forma de hacer medicina.
En
el futuro olvidese de visitar al médico. La asistencia sanitaria será
prácticamente ubicua gracias a las nuevas tecnologías médicas y de la
información. Eso sí, entre usted y su galeno mediará un 'software'
informático, la herramienta que cambiará para siempre la forma de
ejercer la Medicina.
Anímese a imaginar. Pongamos el caso de un diabético. Está
permanentemente monitorizado en su casa (o en su lugar de trabajo) a
través de sensores instalados en la vivienda o en su ropa que informan
de su situación física. ¿Que se eleva su nivel de glucosa en sangre?
Automáticamente se activa una alarma que envia información a su centro
de salud y a él mismo, a través de un 'sms' a su teléfono móvil.
Entonces, enciende el ordenador e inicia una teleconsulta con su
médico.
A partir de ahí, el facultativo le solicita una
serie de pruebas analíticas, que el paciente lleva a cabo en su propia
casa mediante un sensor digital. Los resultados están rápidamente
disponibles para el doctor en el centro de salud por vía telemática y
se añaden a la historia clínica de nuestro protagonista, en la que ya
consta su 'vida médica' completa, es decir, toda la información,
incluida la genómica, e imágenes relativas a su salud.
En función de estos datos, puede que se active automáticamente la
bomba de insulina que el diabético porta en su organismo o, tal vez sea
suficiente, que el galeno le prescriba un tratamiento que él puede
recoger directamente en su farmacia, ya que en la botica se recibe el
aviso pertinente. La dispensación de la terapia se incorpora, a su vez,
a la historia clinica.
Este episodio hipotético será en breve plazo una realidad. En apenas
minutos, un paciente crónico monitorizado a domicilio desde el hospital
podrá recibir asistencia sin moverse de su hogar, sin pedir citas ni
engrosar listas de espera y permitiendo al médico resolver multitud de
problemas de salud en tiempo récord.
FOCO DE NEGOCIO
Todo gracias a la creciente innovación tecnológica en el área de la
salud. Y es que el sector sanitario se ha convertido en un foco de
negocio de máximo interés en los últimos cinco años. La prueba es que
grandes compañias están reenfocando su línea estratégica a este campo.
"El mercado sanitario crece por encima del PIB [Producto interior
bruto] y no es difícil predecir que va a seguir así. Este crecimiento
sostenido y no demasiado cíclico lo convierte en un área atractiva",
puntualiza Ignacio Ayerdi, director general de la división de Ciencias
de la Salud de la multinacional Philips.
Esta pionera de la tecnología sanitaria protagoniza una de las
apuestas más fuertes en este terreno. La salud representa actualmente
el 25% de la empresa en cifra de negocio. Para centrarse en este
cometido, se ha desprendido de parte de sus áreas de actividad, como la
de componentes electrónicos y semiconductores y desde 2005 ha invertido
más de 5.000 millones de euros en la adquisición de 10 compañías de
tecnología médica, especialmente dedicadas a la prevención y la
monitorización a domicilio.
El cambio de orientación se percibe hasta en el nombre de la
división, que antes se denominaba Medical Systems (Sistemas Médicos) y
desde el pasado enero Healthcare (Cuidado de la Salud). "Antes daba
idea de tecnología que sólo se aplicaba en el hospital. Ahora nos
orientamos a un mercado extrahospitalario que entra en la casa del
paciente", explica Ayerdi.
No es la única firma que ha hecho este tránsito semántico
intencionado para abarcar no sólo el mercado médico, sino también el de
la salud y el bienestar, un terreno de venta directa al consumidor.
Su competidor Siemens también ha mutado su tradicional Medical
Solutions por Siemens Salud, con el fin de transmitir la amplitud de su
apuesta en el sector sanitario. "La salud no es sólo un sector
estructural, sino una orientación global de la compañía", asegura un
portavoz de la compañía, que dedica entre el 8% y 10% de su volumen de
negocio a este campo.
Una cifra similar destina otro gigante de la tecnología, General
Electric, a su división de Health (Salud). "Nuestra apuesta por este
sector obedece a la dinámica social, caracterizada por el
envejecimiento de la población y la emergencia de problemas de salud
como la obesidad y las enfermedades crónicas, unido al creciente poder
adquisitivo de la población y a un ciudadano que cada vez demanda más
del sistema de salud, entre otras cosas, tecnología", señala Daniel
Carreño, presidente de GE Healthcare Iberia. Y cita un ejemplo: "uno de
cada cuatro europeos accede a internet para buscar información sobre
últimas tecnologías en salud".
Es el campo de las tecnologías de la información donde los
movimientos están siendo más destacados. Microsoft y Google, el gigante
del 'software' y el propietario del buscador imbatible en la Red,
respectivamente, han identificado una oportunidad de negocio sin
precedentes en la gestión de datos médicos.
"El sector sanitario es uno de los de mayor potencial, porque al
contrario que otros, como el bancario, está poco desarrollado. Los
beneficios en este campo pueden ser superiores, ya que en salud existe
un elevado volúmen de transacciones de datos y los beneficios de
eliminar costes de personal pueden tener mayor impacto que en la
banca", explica Ignacio Para, director de Desarrollo de Negocio de
Health de Microsoft España.
Esta compañía creó hace tres años una división mundial dirigida
específicamente a desarrollar soluciones específicas para el entorno
sanitario, para lo cual se ha lanzado a adquirir empresas con
conocimientos en el sector y ha realizar grandes inversiones.
El resultado de este empeño es sorprendente. La firma está implicada
en centenares de proyectos en todo el mundo, algunos muy ambiciosos,
enfocados en la gestión e integración de la información médica gracias
a las nuevas tecnologías y en la creación de infraesctructuras y
plataformas capaces de garantizar la interoperabilidad de distintos
programas. "El objetivo es poner en valor las capacidades de nuestros
productos aplicados a la medicina", subraya Para.
La proveedora de 'software' Oracle también ha experimentado un
fuerte crecimiento en el terreno sanitario, que representa cerca del
10% de su facturación. Además de la gestión de datos clínicos trabaja
en proyectos de innovación para "garantizar la identificación de
pacientes y en aplicaciones específicas para ensayos clínicos que, por
ejemplo, faciliten la captura electrónica de los efectos adversos
detectados durante las pruebas de un medicamentos", señala Jesús Mª
Fernández Díaz, director de desarrollo de negocio en Ciencias de la
Salud de Oracle Iberia.
Hasta tal punto es clave gestionar de forma adecuada el monumental
volumen de datos que genera la actividad médica que las empresas de
tecnología sanitaria están entrando cada vez más en el terreno de la
tecnología de la información, incluso adquiriendo pequeñas compañias de
'software'. Su cometido es desarrollar programas informáticos con los
que añadir valor a sus dispositivos de diagnóstico o tratamiento,
generando datos que ayudarán al clínico a tomar decisiones y se
incorporarán a las bases generales para combinarse y complementase con
los obtenidos mediante otras aplicaciones.
AHORRO
La cuestión es... ¿será rentable semejante inversión en tecnología?
¿Se encarecerá aún más la medicina del futuro? ¿Podrán los sistemas
públicos de salud pagar tanta innovación? Ignacio Para discrepa de los
que opinan que las tecnologías sanitarias representan un peligro para
la sostenibilidad: "Esa afirmación es una falacia, porque gracias a
estos avances se logran tratamientos más efectivos y diagnósticos más
precoces".
Carreño abunda en la idea de que la convergencia de las tecnología
diagnóstica y de la información permitirá avanzar en la medicina
predictiva y supondrá un ahorro "si los recursos se desvian a gestionar
la enfermedad en fases más tempranas, cuyo coste en tratamiento es
mucho menor".
El directivo de Philips, Ignacio Ayerdi, reconoce que, a corto
plazo, la asistencia puede encarecerse, ya que "la innovación induce a
realizar mayores gastos. Pero bien utilizada e implementada ayuda a
controlar el coste". No obstante, ve difícil que la sanidad pública
pueda hacerse cargo de todas las tecnologías. "Habrá que hacer más
partícipe del gasto al ciudadano. Los problemas más graves y las
dolencias crónicas quizá debieran recaer en el sistema público, pero
tal vez haya que educar a la población para asumir los menos graves",
apostilla.
 |
|
El futuro arranca hoyNuevas formas de asistencia sin presencia física
La ubicuidad es la consigna de la atención de salud del futuro y ésta
no siempre es compatible con el contacto físico entre médico y
paciente. La prestación sanitaria se acerca cada vez más al ciudadano,
sale del hospital y del centro de salud y viaja a su casa, a su centro
de trabajo o a cualquier lugar donde se halle en tiempo real. ¿Cómo?
Gracias a las nuevas tecnologías: dispositivos de chequeo portátiles y
miniaturizados conectados vía remota con una base de datos sanitarios,
capaz de desencadenar aplicaciones vía sms, internet o teléfono, desde
un consejo de salud, pasando por un tratamiento farmacológico o el
envío de una ambulancia al domicilio.
El autoservicio de la salud en sus manos
Será uno de los cambios más destacados. El consumidor mandará también
en el ámbito sanitario. Podrá solicitar cita médica cómodamente desde
su ordenador, teléfono móvil o desde un cajero automático; tener acceso
a los resultados de sus análisis y pruebas médicas a través de
internet; acudir directamente a la farmacia por su medicamento sin
necesidad de adjuntar una receta; solicitar una segunda opinión con
otro médico on line; contactar con otros pacientes en su misma
situación e intercambiar sus experiencias en chats; recibir información
sanitaria y consejos de salud a través de su televisor, teléfono o
e-mail. Sin esperas, ni desplazamientos.
Información compartida y legible por todosLas bases de
datos médicos se multiplican. Toda la actividad asistencial de los
centros, la gestión, la planificación... se rigen ya en muchos lugares
por programas informáticos. Las nuevas plataformas posibilitan, además,
a los médicos interconectarse entre sí en tiempo real o con sus
pacientes, incrementando su capacidad productiva. El problema es cómo
compartir este conocimiento con otros porque muchos programas no
permiten la interoperabilidad. Varias empresas trabajan en ello. El
National Health Service de Reino Unido ha desarrollado una aplicación
informática común y de manejo muy sencillo para todos sus médicos.
Historia clínica digital disponible en cualquier lugar
En pocos años diremos adiós a los legajos de papeles cada vez
que pisemos una nueva consulta. La historia clínica digital ya es una
realidad en muchos centros sanitarios del mundo. Y en breve podrá
viajar con nosotros a cualquier lugar gracias a internet. Microsoft
(Health Vault) y Google (Google Health) han lanzado recientemente en
EEUU sus registros electrónicos de datos clínicos, plataformas on line
que permiten al ciudadano ir almacenando toda la documentación que le
faciliten sus médicos y ponerla a disposición de éstos estén donde
estén, incluso en el extranjero. El paciente es el único que controla
quién usa esta información.
Tratamientos personalizados y más segurosLas historias
clínicas ya no se limitarán a un detalle de actuaciones puntuales. Se
parecerán más a una biografía médica, que recogerá información clínica
desde el nacimiento hasta el fin de la vida. Esta profusión de datos,
entre los que se incluirán los genéticos, permitirán personalizar los
tratamientos, es decir, adaptar la intervención sanitaria al perfil
individual del paciente. Y será clave a la hora de garantizar su
seguridad. En EEUU se producen cada año más muertes por errores médicos
que por accidentes de tráfico. Ya hay software que incluyen
herramientas de control de las recetas y evaluan las posibles
interacciones entre fármacos.
Los dispositivos médicos 'hablan' lenguaje digitalUno
de los fenómenos más llamativose de los últimos años es la convergencia
de las empresas de tecnología médica con las de tecnología de la
información. El objetivo: que los dispositivos médicos hablen en
lenguaje digital, de manera que toda la información que ofrezcan se
pueda interpretar de forma inmediata y volcar en una base de datos.
Compañías como Philips, Siemens o General Electric, líderes en aparatos
de uso médico han adquirido o llegado a acuerdos con empresas
informáticas para sacar el máximo rendimiento a sus máquinas y ayudar
al médico a interpretar la información que ofrecen en tiempo récord.
Medicina para adelantarse a la enfermedadMás vale
prevenir que curar. Esta máxima guía el empeño de las empresas de
tecnología. Su horizonte: anticiparse a que la enfermedad aflore. La
herramienta para lograrlo es, de nuevo, la información. Los actos
médicos del futuro serán cada vez más predictivos gracias a las
biografías médicas digitales, que permitirán al sistema sanitario
adelantar tratamientos e intervenciones en caso de alerta. La
convergencia de la tecnología de la información, con la diagnóstica y
los avances en el conocimiento molecular posibilitarán detectar
dolencias como el Alzheimer y el infarto de miocardio antes de que el
paciente las llegue a manifestar. |
|