|
¿La mala conducta depende de un gen? |
|
|
|
|
Diario Médico (por Patricia Morén)
|
|
Tuesday, 15 de April de 2008 |
|
La respuesta inflamatoria del cerebro a un traumatismo craneoencefálico es más aguda, intensa y rápida de lo que había considerado hasta ahora la comunidad científica. Un trabajo catalán, efectuado con microdiálisis y publicado en Intensive Care Medicine, lo ha comprobado.
La respuesta inflamatoria intracraneal de pacientes con un traumatismo
craneal grave (TCE) es aguda, intensa y más rápida de lo que se creía
hasta ahora, según un estudio que se publica en el último número de
Intensive Care Medicine.
El trabajo es fruto de la colaboración
entre J0an Sahuquillo, jefe en funciones de Neurocirugía del Hospital
Universitario del Valle de Hebrón, de Barcelona, y Joan Montaner,
responsable del Laboratorio Neurovascular del Instituto de
Investigación del mismo centro, en Barcelona. Tradicionalmente, desde
el punto de vista clínico se ha considerado que la respuesta
inflamatoria intracraneal en pacientes que han sufrido un traumatismo
craneal era pobre, escasa y tardía y consecuencia de la respuesta
sistémica.
Hasta ahora todos los estudios que se habían
realizado para analizar esta respuesta se habían efectuado a partir de
muestras plasmáticas y se asumía que los marcadores hallados en el
plasma también se localizaban en el cerebro, aunque ésta es una
hipótesis que no se ha comprobado bien por distintas razones, según
Sahuquillo. Otra opción de estudio era analizar los marcadores a partir
de líquido cefalorraquídeo y presumir, también, que estaban en el
cerebro.
En el nuevo trabajo los investigadores han aplicado un
método que permite captar estos marcadores de forma directa. Se trata
de la microdiálisis, consistente en insertar catéteres dentro de otros
que ya se aplican directamente en el cerebro para estudiar los
indicadores de su metabolismo (como la glucosa y el lactato).
El
avance que lo ha hecho posible han sido las membranas, disponibles
desde hace tres años y que permiten recuperar componentes de alto peso
molecular (de hasta 100.000 dalton) como péptidos, proteínas y
citocinas-, mientras que anteriormente sólo se recuperaban las de menos
de 20.000.
El estudio se ha realizado en 26 pacientes, aunque
más específicamente en cinco de ellos, y ha desvelado que algunas
metaloproteasas (MMP), en especial la 9 y la 2, alteran la
permeabilidad de la barrera hematoencefálica. Por ello, estas MMP se
perfilan como dianas terapéuticas.
De confirmarse los resultados
en más pacientes, se podría pensar en desarrollar inhibidores de las
MMP capaces de penetrar en la barrera hematoencefálica en la fase aguda
y tratar así el edema cerebral, que causa la muerte de los pacientes
con TCE, según ha añadido Sahuquillo.
(Intensive Care Med 2008, Mar 19).
|