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Científicos norteamericanos publican una revisión de estudios y concluyen que los supuestos beneficios no están respaldados por evidencias sólidas.
Un estudio firmado por investigadores de la Universidad de
Pennsylvania (Estados Unidos) sobre los efectos beneficiosos de beber
una gran cantidad de agua al día –el habitualmente recomendado litro y
medio-, revela que gran parte de sus supuestos beneficios no están
respaldados por evidencias sólidas. Los resultados del trabajo se
publican en el "Journal of the American Society of Nephrology".
Aunque se sabe que las personas no pueden sobrevivir por más de
varios días sin agua, existe muy poca investigación sobre cómo afecta a
la salud media del individuo el consumo extra de líquidos. Los expertos
han afirmado que la ingesta de agua ayuda a eliminar toxinas, a
mantener sanos los órganos o a perder peso y mejorar el tono de la piel.
Los investigadores revisaron estudios clínicos publicados sobre
los beneficios de beber agua y descubrieron evidencias de que los
individuos de climas secos y cálidos, así como los atletas, tienen una
mayor necesidad de agua. Además, también señalan que las personas con
ciertas enfermedades se benefician de un consumo más elevado de fluidos.
Pero, según los autores, no existen datos que lo corroboren para
las personas sanas. Además, no existe ningún estudio que indique que
las personas necesiten beber litro y medio de agua al día. En realidad,
no está claro de dónde procede esa afirmación.
La investigación también se centró en estudios relacionados con la
noción de que un mayor consumo de agua mejora el funcionamiento de los
riñones y ayuda a eliminar toxinas. Múltiples estudios revelan que
beber agua tiene un impacto sobre la eliminación de varias sustancias,
incluyendo el sodio y la urea. Sin embargo, no revelan ningún tipo de
beneficio clínico como resultado.
Otros trabajos han evaluado los efectos del agua sobre el
funcionamiento de los órganos. Indican que la retención de agua en el
organismo es variable y que depende de la velocidad con la que el agua
se ingiere. Si se bebe de golpe y rápidamente, aumenta la propensión a
excretarla, mientras que si se toma a sorbos lentos, el cuerpo la
retiene. Sin embargo, no existen estudios que documenten ningún tipo de
beneficio para los órganos derivado del aumento del consumo de agua,
con independencia de la velocidad de cómo se tome.
El peso y la piel
Los investigadores también estudiaron la teoría de que beber más
agua hace a las personas sentirse llenas y disminuye su apetito.
Quienes apoyan este presupuesto señalan que esto ayudaría a las
personas a mantener su peso e incluso a combatir la obesidad. Pero los
resultados de estos estudios no son concluyentes y no se han diseñado
ensayos clínicos adecuados para medir los efectos del consumo de agua
sobre el mantenimiento del peso.
Los dolores de cabeza también son a menudo atribuidos a una bajo
consumo de agua, pero existen pocos datos que lo respalden. Sólo un
pequeño ensayo se ha dirigido a esta cuestión y, aunque los
participantes del estudio que aumentaron su ingesta de agua
experimentaron menos dolores de cabeza que aquellos que no lo hacían,
los resultados no fueron estadísticamente significativos.
Además, el agua ha sido aclamada como un elixir para mejorar el
tono de la piel. Aunque la deshidratación disminuye la rigidez de la
piel, no existen estudios que hayan mostrado ningún beneficio clínico
para el tono de la piel como resultado de un aumento en el consumo de
agua.
La revisión de estudios realizada por los investigadores revela
que no existen evidencias claras de beneficio por el aumento del
consumo de agua. Por otro lado, puntualizan que tampoco existe
evidencia clara de falta de beneficio. "Existe simplemente una ausencia
de evidencia en general", señalan los autores.
Journal of the American Society of Nephrology 2008; doi:10.1681/ASN.2008030280 (PDF)Powered by AkoComment! |