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La administración inmediata de esteroides, en el momento del diagnóstico, garantiza la recuperación completa de la función renal en nefritis intersticial secundaria a fármacos, según los datos de un estudio clínico que sienta las bases de consenso terapéutico para este cuadro.
Un estudio en el que han participado especialistas de trece
hospitales de Madrid, agrupados en el Grupo Madrileño de Nefritis
Intersticiales, ha evidenciado la importancia de la investigación
clínica por su aplicación y beneficio inmediato sobre la calidad de
vida de los pacientes, la reducción de potenciales efectos secundarios
y complicaciones, así como de gasto sanitario. La
confirmación de que el tratamiento precoz con esteroides recupera la
función renal en pacientes que han desarrollado nefritis intersticial
debido a consumo de fármacos, principalmente antibióticos y
antiinflamatorios no esteroideos (AINE), ha significado un gran logro
para pacientes que de no normalizar la función de sus riñones suelen
ser candidatos a diálisis o trasplante renal.
Primeros díasLos
datos de este trabajo multicéntrico, coordinado por Manuel Praga,
Esther González, Elena Gutiérrez, del Servicio de Nefrología, y Beatriz
Segovia, del de Anatomía Patológica, todos del Hospital 12 de Octubre,
de Madrid, se publicarán el próximo mes de marzo en Kidney
International, aunque ya están disponibles en su versión electrónica.
El
papel de los esteroides ha sido tradicionalmente controvertido a pesar
de que este tipo de fallo renal por fármacos es bastante frecuente.
Lógicamente, el tratamiento aceptado es la retirada del medicamento
productor de la disfunción, lo que en ancianos polimedicados es difícil
de identificar, y en un segundo tiempo, si no se recupera la función
renal, administrar esteroides, aunque sin definir en qué momento de la
enfermedad administrarlos para frenar el fallo renal y conseguir la
recuperación completa de la función del riñón. "La conclusión es que
hay que retirar el productor de la lesión y aplicar esteroides de forma
precoz".
Según González, uno de los puntos más relevantes de
esta investigación clínica es que se ha demostrado que el tratamiento
precoz, en la primera semana o antes, con esteroides "cambia el curso
clínico y la historia natural de una lesión prevalente y frecuente".
Acción simultáneaEn
el estudio retrospectivo, realizado sobre 61 pacientes a los que se
practicó biopsia renal, se analizó la evolución en función del momento
en el que se iniciaba el tratamiento esteroideo.
"Los pacientes
que reciben esteroides rápidamente recuperan totalmente la función
renal; vuelven a su situación basal, lo que no ocurría en los que la
terapia farmacológica se demoraba", indica González. Las pautas cortas
en las que se administraron los esteroides garantizaron la práctica
ausencia de efectos secundarios.
No obstante, Praga matiza que
el periodo no se establece en los primeros siete días. "El mensaje es
que el tratamiento debe instaurarse cuanto antes, incluso en el momento
del diagnóstico de nefritis, según la evidencia científica confirmada
con histología". González advierte de que en el grupo de enfermos en
los que los esteroides se incorporaron tardíamente la recuperación
renal fue incompleta, y aunque sin necesidad de diálisis, supone
relevantes complicaciones para el futuro.
El trabajo es el
primero de estas características que establece un consenso terapéutico.
Aproximaciones anteriores de autores de la Clínica Mayo, en Estados
Unidos, sugerían escasas diferencias entre la administración o no de
esteroides para la recuperación renal, pero el matiz es que la mayoría
de los pacientes se trataron muy tardíamente, pasado un mes, por lo que
su beneficio era prácticamente nulo, "hecho que se ha reproducido en
nuestro trabajo cuando se administraron así. El factor clave de la
falta de recuperación completa de la función de los riñones es el
retraso en la introducción de los esteroides", según Praga.
Hipótesis y confirmaciones extremasEl
15 por ciento de los fracasos agudos renales, confirmados por biopsia y
de cualquier etiología, son nefritis intersticiales, cuya histología
muestra un gran infiltrado por células inflamatorias del intersticio.
La hipótesis es que los esteroides "limpian el intersticio renal de
esas células. La precocidad evita que la inflamación desemboque en
fibrosis", según Beatriz Segovia.
En tres pacientes del estudio,
en los que se retrasó el inicio de los esteroides, no se recobró la
función renal, por lo que se sometieron a una segunda biopsia que
confirmó una fibrosis intersticial irreversible. Los autores también
han despejado una duda: es posible mantener el fármaco que produce la
lesión, cuando es absolutamente imprescindible y carece de alternativa
terapéutica, y preservar la función renal.
Así sucedió con un
paciente con encefalitis herpética que precisaba aciclovir intravenoso
y que desarrolló nefritis intersticial. Una vez más, la clave está en
la administración simultánea de esteroides desde el momento del
diagnóstico.Powered by AkoComment! |