|
A los 68 años, falleció ayer el doctor Alejandro O´Donnell, fundador
del Centro de Estudios de Nutrición Infantil (Cesni), en el que formó a
cientos de especialistas y realizó investigaciones epidemiológicas que
contribuyeron de manera decisiva a la formulación de políticas en
relación con la diarrea, el hambre, la desnutrición, la anemia por
deficiencia de hierro o la estimulación en los primeros años de vida.
Fue una figura sobresaliente por su profunda calidad humana, ética
indiscutible y genuina dedicación profesional. Su fallecimiento, cuando
todavía se encontraba en plena actividad, consterna a colegas,
pacientes, amigos y colaboradores.
Hermano de dos prestigiosos intelectuales -el escritor Pacho
O´Donnell y el sociólogo Guillermo O´Donnell- y tío de la periodista
María O´Donnell, desplegó a lo largo de toda su vida una actividad
incesante en favor de los niños.
Formado como especialista en gastroenterología en la
residencia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, hasta 1980 dirigió
la Unidad Metabólica del hospital Sardá.
Hacia mediados de los años 70, fue distinguido como becario de
la Unidad de Nutrición de la Universidad de Iowa y como investigador
del Programa Mundial de Alimentos en el Instituto de Nutrición de
Centroamérica y Panamá (Incap) en Guatemala. Desde allí, regresa a la
Argentina con la inquietud de crear un centro destinado a investigar y
hacer docencia en cuestiones de nutrición infantil. Así, en julio de
1976 nace Cesni.
Mientras continúa su carrera pediátrica como jefe de la Unidad
1 del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, y luego dirige la Unidad de
Nutrición del hospital Garrahan, realiza una valiosa tarea docente: es
profesor titular de Nutrición en la Universidad del Salvador y profesor
asociado de Nutrición Pediátrica en la Universidad de Iowa.
Miembro y presidente de las Sociedades Latinoamericanas de
Nutrición y de Investigación Pediátrica, presidió congresos de
nutrición y fue consultor de los máximos organismos internacionales,
como la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana
de la Salud, Unicef, la Universidad de las Naciones Unidas y el
Programa Mundial de Alimentos.
Integró cuerpos consultivos y grupos de trabajos
internacionales y nacionales, y también fue autor y coautor de 135
trabajos publicados, 256 presentados en congresos y 11 libros.
Culminó su carrera de pediatra como jefe de Pediatría del Hospital Alemán, entre 2000 y 2006.
Pero, sin duda, fue el Cesni el objeto de su devoción y
entrega. Lo dirigió en forma ininterrumpida desde su creación hasta la
actualidad, y lo convirtió en un centro de investigación y docencia
reconocido en la Argentina y en América latina.
Con la impronta de Alejandro O´Donnell, la misión de esta
institución que no pasó por alto las necesidades alimentarias de los
chicos que menos tienen siempre fue identificar, investigar y anticipar
los problemas que afectan la salud nutricional infantil, difundirlas en
la comunidad científica y proponer soluciones acertadas y efectivas. A
lo largo de su existencia, la institución formó a centenares de
nutricionistas y pediatras, varios de los cuales hoy desempeñan
funciones relevantes en universidades y áreas de gobierno.
"Es una gran pérdida para Cesni, para la nutrición y para la
pediatría", dijo uno de sus más cercanos colaboradores, el doctor
Sergio Britos.
Sus restos serán inhumados hoy, a las 11.30, en el cementerio de la Recoleta.
|