El corazón de una niña británica ha vuelto a latir después de
permanecer diez años inactivo dentro de su cuerpo y al lado de otro
corazón que le había sido trasplantado. Es la primera vez que sucede
algo similar. Hannah Clark, tuvo que ser sometida a un trasplante de corazón hace
diez años porque padecía cardiomiopatía, una dolencia que provocaba que
su corazón tuviera un tamaño dos veces mayor al normal. Entonces los doctores decidieron dejar inactivo su corazón y
trasplantarle el órgano de un donante, que funcionó perfectamente hasta
noviembre pasado, cuando en un chequeo rutinario los médicos detectaron
que el cuerpo de la pequeña había comenzado a rechazarlo.
El doctor Magdi Yacoub, del Hospital Great Ormond Street, que llevó a
cabo el trasplante original cuando la niña tenía sólo dos años, asesoró
a los cirujanos que llevaron a cabo la operación. "Había una
posibilidad remota de que su corazón volviera a funcionar, así que se
intentó y ha funcionado. Es realmente maravilloso", declaró a la BBC.
Buena recuperación
La pequeña evoluciona favorablemente tras la intervención, que se
practicó el 20 de febrero pasado en el hospital Great Ormond Street, en
la capital británica, después de que su cuerpo rechazara el órgano
trasplantado.
"Ahora es una niña feliz con su propio corazón, que funciona con
normalidad. Todas las complicaciones se han eliminado. La historia ha
tenido un final feliz", añadió Yacoub.
La madre de Hannah, Elisabeth Clark, explicó que la operación, que se
había estimado que durase al menos ocho horas, terminó en sólo cuatro.
"Dijeron también que ahora debería estar sometida a cuidados intensivos
durante semanas, incluso meses, aunque no están seguros porque es la
primera vez que han llevado a cabo este tipo de operación", dijo a la
BBC.
Lluego de 10 años
Cirujanos de un hospital de Londres han logrado que el corazón de una niña británica de 12 años vuelva a funcionar después de permanecer inactivo durante 10 años, en los que la pequeña ha sobrevivido gracias al corazón de un donante, informó la BBC.
En la operación, pionera en el Reino Unido, los cirujanos reactivaron el corazón de Hannah Clark, de Gales, que nunca fue extraído de su cuerpo. La pequeña evoluciona favorablemente tras la intervención, que se practicó el 20 de febrero pasado en el hospital Great Ormond Street, en la capital británica, después de que su cuerpo rechazara el órgano trasplantado.
Hannah tuvo que ser sometida a un trasplante de corazón hace diez años porque padecía cardiomiopatía, una dolencia que provocaba que su corazón tuviera un tamaño dos veces mayor al normal.
Entonces los doctores decidieron dejar inactivo su corazón y trasplantarle el órgano de un donante, que funcionó perfectamente hasta noviembre pasado, cuando en un chequeo rutinario los médicos detectaron que el cuerpo de la pequeña había comenzado a rechazarlo.
El doctor Magdi Yacoub, que llevó a cabo el trasplante original cuando la niña tenía sólo dos años, asesoró a los cirujanos que llevaron a cabo la operación.
"Había una posibilidad remota de que su corazón volviera a funcionar, así que se intentó y ha funcionado. Es realmente maravilloso", declaró a la BBC.
"Ahora es una niña feliz con su propio corazón, que funciona con normalidad. Todas las complicaciones se han eliminado. La historia ha tenido un final feliz", añadió.
La madre de Hannah, Elisabeth Clark, explicó que la operación, que se había estimado que durase al menos ocho horas, terminó en sólo cuatro. "Dijeron también que ahora debería estar sometida a cuidados intensivos durante semanas, incluso meses, aunque no están seguros porque es la primera vez que han llevado a cabo este tipo de operación", añadió a la BBC.
Sin embargo, la pequeña "se ha recuperado tan bien que podrá volver a casa en las próximos cinco días".
"Nadie pensaba que se recuperaría tan pronto. Ella simplemente disfruta de la vida y desea volver al colegio después de la Semana Santa", explicó.
Tras la intervención, Hannah no ha necesitado tomar las fuertes medicinas contra el rechazo que le suministraban durante el tiempo en que tuvo trasplantado el órgano del donante.
El profesor Peter Weissberg, director médico de la Fundación Británica del Corazón, describió la operación "como un evento apasionante e importante".
|