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MSF hace hoy un llamamiento para aumentar y ampliar el uso de alimentos preparados ricos en nutrientes.
La organización internacional médico-humanitaria Médicos Sin
Fronteras (MSF) hace hoy un llamamiento para aumentar y ampliar el uso
de alimentos preparados ricos en nutrientes o RUF (Ready-to-use food)
para reducir los cinco millones de muertes anuales relacionadas con la
desnutrición de niños menores de 5 años en todo el mundo. La actual
ayuda alimentaria, centrada en combatir el hambre sin tratar la
desnutrición, no es suficiente para cubrir las necesidades de estos
niños que corren un riesgo de muerte mayor, advierte MSF.
“No sólo se trata de cuánta comida ingieren los niños, sino de qué
contiene esa comida”, explica el Dr. Christophe Fournier, presidente
internacional de MSF. “Sin la cantidad suficiente de vitaminas y
nutrientes esenciales en sus dietas, los niños se vuelven vulnerables a
enfermedades contra las que podrían luchar con facilidad en una
situación normal. Los llamamientos para el aumento de la ayuda
alimentaria ignoran las necesidades especiales de los niños pequeños,
que son los que corren el mayor riesgo de muerte”.
Los RUF van empaquetados en raciones individuales y contienen todos los
nutrientes, vitaminas y minerales necesarios para estos niños pequeños.
Este alimento terapéutico, a base de leche en polvo, azúcares y grasas
vegetales, puede ser producido y almacenado localmente, y es fácil de
transportar incluso en climas cálidos. Permite a los niños recuperarse
de la desnutrición y restablecer sus niveles de crecimiento. Al ser muy
fácil de usar, las madres –no médicos ni sanitarios– pueden
administrarlo con totales garantías, lo que significa tratar a más
niños en riesgo.
“En Somalia, estamos dando paquetes con alimentos preparados para los
niños con desnutrición aguda, y vemos cómo ganan peso y empiezan a
progresar en un par de semanas”, dice el Dr. Gustavo Fernández,
coordinador general de MSF en Somalia. “Los RUF son prácticos de usar
en lugares como Somalia, donde la situación de seguridad es muy mala.
También son necesarias las distribuciones generales de alimentos, pero
no son muy efectivas para tratar a niños menores de 3 años”.
La desnutrición aguda severa en la primera infancia es común en grandes
áreas del Cuerno de África, el Sahel y el sur de Asia, los “puntos
calientes de desnutrición” del mundo. La Organización Mundial de la
Salud (OMS) estima que 20 millones de niños sufren desnutrición aguda
severa en algún momento y MSF estima que sólo un 3% de ellos tendrá
acceso a los RUF en 2007.
El uso terapéutico de los RUF sólo para niños severamente desnutridos,
como actualmente recomiendan las directrices de la OMS, el Programa
Mundial de Alimentos (PAM) y UNICEF, es demasiado restrictivo. Por sus
beneficios nutricionales, los alimentos preparados tienen el potencial
de abordar la desnutrición en sus primeros estadios y son más efectivos
que la mezcla de harina enriquecida que se distribuye normalmente. MSF
está llevando a cabo un programa piloto en el que utiliza RUF
modificados como suplemento para prevenir la desnutrición aguda en los
niños.
“En vez de esperar a que los niños estén gravemente enfermos, hemos
decidido actuar antes”, explica la Dr. Susan Sheperd, coordinadora
médica de MSF en Maradi, Níger. “Estamos realizando un programa piloto
donde damos RUF a todos los niños menores de 3 años que viven en
comunidades de riesgo, para aportarles los nutrientes que faltan en su
dieta normal”.
Con este tratamiento temprano de prevención, puesto en marcha en Níger,
MSF está dando a las madres envases de RUF como suplemento a la dieta
normal de sus hijos. Los primeros resultados de este programa en curso,
que alcanza a más de 62.000 niños, indican que el uso de este tipo de
alimentos es significativamente más efectivo que el enfoque tradicional
de proporcionar harinas enriquecidas o aceite para cocinar a las madres
con niños pequeños.
Investigadores, productores y usuarios de los RUF deben trabajar
conjuntamente para desarrollar nuevos productos y que estén
disponibles. Hay que encontrar estrategias adaptadas para su uso en el
tratamiento temprano y la prevención de la desnutrición infantil, así
como para la nutrición materna.
MSF hace un llamamiento a los donantes y a las agencies de Naciones
Unidas para que aceleren urgentemente la introducción y expansión del
uso de los RUF. Esto supondría una nueva asignación de fondos a fin de
cubrir el coste de 750 millones de euros para poder llegar a los más
vulnerables. Pero también habría que reordenar las estrategias de ayuda
alimentaria, teniendo en cuenta productos ya existentes y de nuevo
desarrollo que tienen el valor nutritivo necesario para curar a los
niños desnutridos.
MSF ha tratado la desnutrición infantil con alimentos terapéuticos
preparados desde que los primeros productos salieron al mercado a
finales de los noventa. En 2006, trató a más de 150.000 niños con
desnutrición aguda en 22 países.
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