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Así lo denunciaron al portal lésbico RompiendoelSilencio.cl
Estefania y su pareja, Natalia, quienes concurrieron al banco de
sangre de la Cínica Indisa para «devolver» sangre por el plasma
aportado al padre fallecido de una amiga de ambas. La enfermera, según
indican, les proporcionó un cuestionario incluido en la denominada
«Normas de selección de donantes», donde se exige que las personas
«sean entrevistadas en forma individual y por profesionales
capacitados».
«Me di cuenta del cuestionario y abajo se indicaba que no podían
donar personas homosexuales. Le pregunté a la enfermera de qué se
trataba esto, y me respondió, muy respetuosa, que los homosexuales son
considerados grupos de alto riesgo para donar sangre. Le reclamé y me
consultó si yo era lesbiana y si la persona que me acompañaba era mi
pareja, a lo cual respondí afirmativamente. Me dijo que en ese caso lo
lamentaba, pero que no lo podía permitir de ninguna manera porque eran
reglas del ministerio de Salud», contó, agregando que incluso se le
recalcó que pensara que esa sangre se donaba para niños y niñas con
cáncer.
En la actualidad, sólo los bancos del sistema público
eliminaron esta condición hace cuatro años, aunque aún persiste en
algunos centros asistenciales, sobretodo en los sistemas de salud
privados como las clínicas.
El gobierno, a través de su
Ministerio de Salud, ha indicado que «poco» puede hacer para controlar
que estas situaciones no sucedan en el ámbito privado, donde las
presiones de los empresarios, a través del lobby, son más fuertes.
«La
enfermera me dijo que en su criterio personal permitiría la donación a
lesbianas, pero que las normas se lo impedían» dice Estefanía y agrega
que «lo curioso, es que iba con nosotras un amigo heterosexual y lo
dejaron donar sin ninguna restricción», agregó.
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