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Un reciente informe elaborado para el XI Congreso Argentino de Medicina
Transfusional revela que la cultura de la donación solidaria de plasma
está cayendo y sólo se circunscribe al ámbito familiar. La opinión de
especialistas, hacia una futura campaña nacional de concientización.
La cultura de la solidaridad, en el caso específico de la donación de sangre, parece ir en franco declive en al país.
Así lo confirma un informe del XI Congreso Argentino de Medicina
Transfusional, en el que se asegura que la mayoría de los donantes de
sangre en Argentina lo hacen para ayudar a un familiar o a un conocido
que necesita el plasma para tratar una enfermedad, mientras que muy
pocos lo hacen motivados por una actitud altruista.
El encuentro (que comienza hoy y se desarrollará hasta el viernes en el
Hotel Hilton de la ciudad de Buenos Aires) tiene como objetivo básico
insistir en la importancia de lograr cambios culturales para lograr más
donantes de sangre y responder a las necesidades transfusionales de la
población argentina.
El vicepresidente de esta reunión médica, el médico especialista en
Hemoterapia e Inmunohematología Horacio Salamone destacó en el informe
que “desafortunadamente, en Argentina casi la totalidad del sistema de
salud depende todavía del aporte de donantes de sangre de reposición”.
Este es el nombre que se les da a los obtenidos “entre el grupo de
familiares, amigos, compañeros o conocidos del paciente, lo que genera
una situación injusta y coercitiva”, acotó Salamone.
El especialista médico señaló también que “según los cálculos de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), la Federación Internacional de
la Cruz Roja y la Media Luna Roja, para que un país o comunidad tenga
suficiente sangre se debe colectar el equivalente al 5% de la
población”. En ese sentido, dijo que “las estadísticas de la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) indican que en América sólo
Cuba cumple con esa meta, Estados Unidos tiene el 4,6%, Canadá 3,3%,
Uruguay 3,5% y en el Caribe, Curazao alcanza 4,1%, mientras que el
resto de los países de la región mantiene un nivel bajo estimado en el
1%, lo que los hace altamente deficitarios”.
En el congreso médico se presentará un spot publicitario avalado por la
Asociación Argentina de Hemoterapia e Inmunohematología en el que se
promueve la donación de sangre altruista.
Desde Fundaleu, a través de su página web www.fundaleu.org, marcan
una serie de puntos sobre la implicancia social del hecho de donar
sangre: “es una actitud solidaria y responsable, una decisión
gratificante y un acto seguro”. Y agregan: “En nuestro país cada año se
necesitan un millón 500 mil transfusiones, y 9 de cada 10 personas
necesitaremos en nuestra vida sangre para nosotros o para algún
familiar o amigo”.
Salamone, a su vez, indicó que “muchos países desarrollados advirtieron
temprano esa situación e implementaron políticas públicas para
reemplazar el modelo actualmente vigente en Argentina, por uno mucho
más solidario y seguro, cuya piedra angular está representada por la
figura del donante altruista de sangre, aquel individuo integrante de
una comunidad que decide ser solidario con la sociedad donando sangre
en forma reiterada y habitual”.
Desde la Fundación Favaloro, destacan el hecho que “como la sangre
no puede fabricarse, al donarla se evita que sea motivo de comercio”.
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