Dejar de fumar puede ser más fácil si se hace por teléfono. Un nuevo artículo, publicado esta semana, demuestra que las personas que reciben consejo a través de la línea telefónica tienen mayores tasas de éxito que quienes reciben la atención tradicional de su médico o materiales informativos. Aunque hasta ahora se había demostrado la utilidad de este medio de contacto para ayudar a los fumadores a dejar de serlo, no estaba muy claro qué ventajas ofrecía el teléfono frente a los contactos cara a cara, con el profesional sanitario. El éxito en el empeño por dejar el cigarrillo fue mejor en el grupo telefónico tanto a los tres (40% frente a 10%) como a los seis meses (13% frente a 4%).
Para comprobarlo, un grupo de especialistas de la Universidad de Minnesota, miembros del departamento de asuntos médicos de la Asociación de Veteranos de Minneapolis (EEUU), seleccionó a 837 fumadores diarios (751 mujeres y 86 mujeres) que tenían el propósito de cesar su hábito en los próximos treinta días.
Mientras la mitad de ellos fueron asignados al tratamiento estándar, que consistía en enviarles materiales informativos y facilitarles el acceso a programas para dejar de fumar a través de su centro de salud. El resto recibió consejos telefónicos durante un plazo de un año. En un principio se hicieron siete llamadas en los dos primeros meses, aunque era decisión del terapeuta llamar en más ocasiones al paciente cuando lo considerase necesario. El éxito en el empeño por dejar el cigarrillo fue mejor en el grupo telefónico tanto a los tres (40% frente a 10%) como a los seis meses (13% frente a 4%). Además, los pacientes que habían tenido acceso a la línea, mostraron una mayor disponibilidad a recurrir a otras ayudas para dejar de fumar, tanto de tipo terapéutico (97% frente a 24%) como farmacológico (90% y 52% respectivamente). También protagonizaron más intentos por abandonar el cigarrillo que quienes sólo contaron con las ayudas estándar. "Incluso en comparación con las tasas más altas en el grupo de intervención tradicional, los fumadores que recibieron ayuda por teléfono tuvieron más éxito a la hora de alcanzar la abstinencia", explica el trabajo. A juicio de los investigadores, dirigidos por el doctor Lawrence An, sus conclusiones refuerzan la importancia que tendría una línea telefónica de ayuda para dejar de fumar como parte de una estrategia nacional para reducir el número de fumadores en Estados Unidos. En su opinión, al menos los miembros de la asociación de veteranos de guerra, para la que ellos trabajan, deberían contar con este servicio; y, en última instancia, todos los fumadores del país.
Línea española para dejar de fumar Descolgar el teléfono puede ser a partir de ahora una nueva manera de decidirse a dejar de fumar. Gracias a una nueva línea telefónica, puesta en marcha por la Unidad de Tabaquismo del Hospital Carlos III de Madrid, los fumadores disponen a partir de esta semana de una nueva ayuda para abandonar su adicción. Discreción, trato personalizado, inmediatez y comodidad son algunos de los 'ganchos' que ofrece. De 9 a 14 horas, y de momento sólo de lunes a viernes, el 901 120 239, atenderá las llamadas de fumadores dispuestos a intentarlo. La iniciativa, pionera en España, cuenta con la colaboración del 'Comité de Expertos para una Vida sin Tabaco', una organización dedicada a difundir los efectos nocivos del tabaco y a ayudar a dejar de fumar. Un neumólogo, una enfermera y una psicóloga atienden el teléfono en la sede del Hospital Carlos III de Madrid. A partir de ahí las posibilidades que ofrece el hilo telefónico son varias, si usted sólo desea información, estos expertos le remitirán allí donde mejor puedan ayudarle; si lo que quiere es dejar de fumar ha llamado al número indicado. Para los pacientes procedentes de Madrid, este servicio ofrece la posibilidad de concertar una primera cita cara a cara, imprescindible para establecer las características personales de cada paciente y adaptar el tratamiento a su perfil y necesidades. Para quienes llamen desde fuera de la capital, esta primera 'cita' se convierte en un breve cuestionario que llevará a médico y paciente a programar la fecha para la que se desea dejar de fumar. Programas individuales y de grupo, psicológicos y farmacológicos, los tratamientos pretenden adaptarse lo mejor posible a cada caso, y los expertos confían en poder ofrecer tratamientos a la carta en un futuro no muy lejano. Atención y tratamientos individualizados Después del primer contacto, el objetivo de este número 901 es poder llevar a cabo un seguimiento personalizado a distancia que evite a los ex-fumadores las molestias de los desplazamientos por problemas de horarios, laborales, de distancia etc. Con esta intención, los miembros de la unidad realizarán llamadas telefónicas a los pacientes al cabo de 24 y 48 de haber dejado de fumar y, posteriormente, al cabo de una y dos semanas, un mes y seis meses. En este sentido, el doctor José María Carreras, responsable de la Unidad de Prevención del Tabaquismo de este centro hospitalario, asegura que las experiencias llevadas a cabo en otros países han demostrado que los tratamientos pro-activos son precisamente los más eficaces. La eficacia de este sistema se puso de manifiesto recientemente con un trabajo publicado en la revista 'New England Journal of Medicine' en el que, sobre las llamadas de casi 2.000 fumadores, se advirtió que este tipo de consejo permitía duplicar la tasa de abstinencia con respecto a cualquier otro método para dejar de fumar. ¿La panacea? No. El doctor Carreras asegura que muchos fumadores fracasan en su intento por dejarlo por falta de ayuda profesional. «Una tercera parte intenta hacerlo espontáneamente y sólo un porcentaje muy pequeño lo consigue, con ayuda médica este porcentaje aumenta», asegura, y añade: «A más intensidad de tratamiento, mejores resultados». Ésta es la filosofía con la que nace este servicio telefónico, que se enmarca dentro de las líneas de actuación de la Organización Mundial de la Salud y del recién nacido Plan Nacional de Control del Tabaquismo, presentado por el Ministerio de Sanidad para el período 2002-2006, y en el que se apuesta por impulsar este tipo de servicios de ayuda al fumador. También hay una línea china Cada año el tabaco se cobra la vida de 6.000 personas en Hong Kong, una cifra que supone una quinta parte de la mortalidad de la isla. En un intento por reducir estas cifras, la primera línea teléfonica para dejar de fumar parece ser un método eficaz entre los fumadores chinos. Un nuevo ensayo, publicado en la revista 'Tobacco Control', analiza la utilización de este servicio gratuito de ayuda teléfonica entre el 13 de diciembre de 2000 y el 31 de mayo de 2002. Durante este periodo, explican los autores, se recibieron "5.554 llamadas de las que un 3% fueron repetidas, un 5% hacían referencia a la naturaleza del servicio, un 68% se recibieron en horas no operativas y un 24% fueron de personas que completaron los criterios iniciales". A partir de la primera entrevista, realizada a casi la cuarta parte de los que llamaron, se recopiló información demográfica, sobre los hábitos tabáquicos, el nivel de dependencia a la nicotina, la intención de dejarlo y los intentos. A los seis meses, una parte importante de los participantes se sometió una encuesta de seguimiento. Transcurrido ese tiempo, alrededor de un 20% había logrado dejar el tabaco. "Nuestros resultados muestran que esta primera línea para dejar de fumar atrajo más a las mujeres, los jóvenes, solteros, parados, más educados, fumadores diarios de más de 20 cigarrillos y a aquellos con experiencia en dejarlo, en comparación con la población fumadora en general", apunta el documento. Menos hombres El hecho de que la mayoría de los usuarios fuesen mujeres guarda relación con lo obtenido por otros servicios similares, como el desarrollado en California. "Esta menor utilización por parte de los hombres podría reflejar su rechazo a buscar ayuda", destacan los investigadores chinos. La minoría masculina también puede estar relacionada con el horario limitado del servicio. "Los hombres eran más propensos a estar en el trabajo durante las horas de funcionamiento del teléfono mientras que las amas de casa fueron capaces de utilizarlo". Este proyecto también tuvo menos repercusión entre los mayores de 60 años y los de menor nivel educativo. Los resultados obtenidos muestran, por otro lado, que las personas que se animaron a marcar el número de teléfono poseían una adicción al tabaco más fuerte que la de la población en general y que más de un 75% había tratado de dejarlo al menos una vez. Es difícil sin ayuda "Los fumadores adictos que han intentado suspender el consumo en el pasado comprenden las dificultades de dejarlo sin ayuda profesional y están más ansiosos por recibir apoyo cuando sea posible", destaca el ensayo. Adherirse a las recomendaciones psicológicas; emplear una terapia sustitutiva de la nicotina; haber intentado dejarlo en una o más ocasiones; fumar 10 o menos cigarrillos al día; experimentar el primer consumo con, por lo menos, 15 años y tener en la actualidad más de 50 años. Según los expertos, éstos son los seis factores determinantes a la hora de abandonar el hábito tabáquico. "La línea teléfonica parecer ser un servicio [...] útil y aceptable para los habitantes chinos de Hong Kong, lo que sugiere la necesidad de crear más líneas en otras ciudades chinas y asiáticas", concluye el estudio. |