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Los investigadores están informando sobre un avance en técnicas de ingeniería de tejidos que les ha ayudado a avanzar un paso más cerca de una válvula cardiaca viva de reemplazo para los niños.
Una válvula así ayudaría a los niños que tienen ciertos defectos de nacimiento a ahorrarse cirugías de reemplazo de válvulas.
La investigación sobre las válvulas cardiacas vivas "se muestra
promisoria para cumplir con los requisitos necesarios para un sustituto
perfecto de una válvula", aseguró el Dr. Peter Manning, director de
cirugía cardiotorácica del Centro Médico del Hospital infantil de
Cincinnati, que está familiarizado con el estudio. "Muchos de nosotros
estamos optimistas de que tendrá un efecto, ojalá en un futuro cercano". Actualmente,
las válvulas cardiacas artificiales son la única opción para los niños
que tienen ciertos tipos de defectos cardiacos que afectan el
funcionamiento de la válvula cardiaca pulmonar. Aún así, la cirugía
puede causar infecciones y las válvulas necesitan ser reemplazadas a
medida que los niños crecen porque no aumentan de tamaño
automáticamente. No tenemos ningún sustituto perfecto de un válvula para nadie", señaló Manning. "No existe". Sin
embargo, a lo largo de los últimos 10 a 15 años, dijo, los
investigadores han estado buscando una alternativa, válvulas diseñadas
con tejido vivo que puedan crecer con el niño. "Es algo que ha estado
en la mira pero no hemos llegado a tener nada que sea para uso
clínico", dijo. En el estudio nuevo, publicado el 11 de septiembre en Circulation,
los investigadores del Hospital infantil de Boston y de otros lugares
informaron que lograron usar técnicas de ingeniería de tejidos para
agregar células animales a un tipo de andamio celular para crear tejido
como ese en válvulas cardiacas pulmonares. Las células utilizadas son
precursoras de las que recubren las paredes de los vasos sanguíneos. Los investigadores esperan perfeccionar aún más la técnica y examinar válvulas de reemplazo en animales. La
investigación continuará en animales durante algún tiempo antes de
llegar a los seres humanos, según el Dr. John Mayer, investigador
principal del estudio, del departamento de cirugía cardiaca del
Hospital infantil de Boston. "Hay 1,000 detalles pequeños que tienen
que ver con hacer una válvula cardiaca porque son tantos los
componentes y tantas las variables, como el andamiaje, los tipos de
células, las condiciones en la que se cultivan las estructuras, etc.",
dijo. "Todas estas variables deben ser exploradas para encontrar las
circunstancias óptimas para cada componente". ¿Cuánto tiempo
tomará? "Aunque esta investigación es bastante estimulante, aún quedan
muchas preguntas por resolver", aseguró Mayer. "Pasarán al menos cinco
años, quizá más, antes de que esto se convierta en un ensayo clínico"
con seres humanos. Según Manning, los investigadores han estado
tratando de modificar con ingeniería genética el tejido cardiaco
durante más de una década. "Este artículo representa una pequeña faceta
de lo que han estado haciendo", dijo. "Se están haciendo muchas
investigaciones". Aunque el estudio no es innovador, sí describe "un aspecto más", aseguró Manning. En
cuanto al futuro, "cuando me reúno con familias para decirles sobre el
reemplazo de válvulas en los niños, les digo que espero que dentro del
estilo de vida de este niño, terminarán con una válvula diseñada por
bioingeniería", aseguró Manning. "Es bastante probable que durante la
próxima década comencemos a ver aplicaciones en seres humanos, quizá
incluso antes". Más información Para más información sobre el reemplazo de válvula, visite los U.S. National Institutes of Health.
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