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Las mujeres muy ansiosas por su embarazo correrían alto riesgo de tener un parto prematuro, sugirió un nuevo estudio.
Un grupo de investigadores halló que entre 1.820 embarazadas, aquellas con el mayor nivel de preocupación sobre el embarazo eran casi tres veces más propensas que las menos ansiosas a tener un parto prematuro, indicó el informe publicado en la revista Psychosomatic Medicine.
El estrés durante el embarazo aumenta el riesgo de sufrir
complicaciones, según algunos estudios. Los trabajos que
hallaron esta relación no sugirieron ninguna solución al
problema. En el nuevo estudio, los investigadores se concentraron en
las preocupaciones de las mujeres sobre el embarazo, incluida
la ansiedad sobre el trabajo de parto y el nacimiento, y los
problemas al principio del embarazo, como el sangrado y las
náuseas. El objetivo fue conocer si el riesgo del parto pretérmino
variaba según el tipo de ansiedad, que los obstetras pueden
tratar fácilmente. Por ejemplo, el miedo al trabajo de parto se puede reducir
con una charla con el médico, comentó el equipo dirigido por la
doctora Suezanne T. Orr, de la East Carolina University, en
Greenville, Carolina del Norte. Para el estudio, las 1.820 embarazadas respondieron un
cuestionario sobre sus temores durante la primera consulta
prenatal. Las mujeres indicaron si sentían ansiedad por el
trabajo de parto y el parto, la salud del bebé, las náuseas y
el dolor o el sangrado al comienzo del embarazo. Los expertos utilizaron calificaciones de 0 a 6 para
describir el nivel de ansiedad. El equipo halló que las mujeres que calificaban la ansiedad
con 5 o 6 puntos corrían más riesgo de dar a luz prematuramente
que el resto. Esta tendencia permaneció al considerar factores
que podían aumentar la ansiedad y el riesgo de parto prematuro,
como complicaciones en embarazos previos o problemas de salud
en la gestación actual. Los resultados sugieren que la ansiedad excesiva aumentaría
la posibilidad de tener un parto prematuro en algunas mujeres,
indicó el equipo. "Si otros estudios confirman estos resultados, ésto
sugeriría la existencia de una vía de intervención para reducir
el parto prematuro espontáneo. La ansiedad es una condición que
se puede tratar", escribieron los autores. El equipo destacó que la educación reduce las
preocupaciones sobre el embarazo. "Los médicos pueden informar a las embarazadas sobre los
signos y síntomas del embarazo normal, el trabajo de parto y el
alumbramiento para reducir sus preocupaciones sobre el embarazo
y, además, el riesgo de sufrir las complicaciones de un parto
prematuro espontáneo", concluyeron los investigadores.
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