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Iniciar cuanto antes la terapia con estatinas podría mejorar la salud de los pacientes con hipercolesterolemia familiar. Según un estudio, comenzar esta terapia farmacológica en la niñez no sólo es seguro, sino que podría retrasar algunos problemas cardiovasculares asociados a la enfermedad.
La hipercolesterolemia familiar es un trastorno genético que provoca graves aumentos en las cifras de colesterol y suele conducir al desarrollo temprano de enfermedades cardiovasculares.
En adultos, es habitual el empleo de estatinas para
controlar sus posibles efectos adversos. Sin embargo, en el caso de los
niños, aunque no existe un acuerdo general sobre el tratamiento más
adecuado, suele recomendarse, en vez de los fármacos, el empleo de
dieta y ejercicio ya que existen dudas sobre si emplear este tipo de
medicación en estas edades podría acarrear efectos secundarios a largo
plazo.
Según un nuevo trabajo, publicado en la revista 'Circulation', iniciar la terapia con estatinas a edades tempranas es seguro y podría retrasar de forma más efectiva el daño que la enfermedad puede producir en las arterias.
"Nuestros datos indican que el tratamiento temprano con estatinas
reduce la carga ateroscrerótica [el daño que el colesterol puede
producir en las arterias] de forma más vigorosa, lo que apoya el
concepto de que el tratamiento con estos fármacos debería iniciarse ya
en la niñez" explican a elmundo.es Barbara A. Hutten y Maud N. Visser,
especialistas en Medicina Vascular de la Universidad de Ámsterdam
(Holanda) y dos de los autores de esta investigación.
Sopesar beneficios y riesgos
"En nuestra opinión, los doctores deberían considerar esta terapia
en todos los niños mayores de ocho años, una vez que se les haya
diagnosticado la hipercolesterolemia familiar", añaden.
Eso sí, los autores de este trabajo recuerdan que hay que analizar
con detalle cada caso antes de iniciar ninguna terapia. "Para decidir
si comenzar o no el tratamiento, los médicos deberían sopesar los
beneficios y los riesgos basándose en la situación del paciente y las
preferencias de los padres", comentan.
Para llevar a cabo su trabajo, estos investigadores analizaron el caso de 214 chicos
de edades comprendidas entre los 8 y los 18 años de edad. La mitad de
ellos recibieron una dosis de pravastatin, un tipo de estatinas (la
dosis fue diferente en función de la edad de los participantes) y la
otra mitad recibió un placebo.
Después de dos años de seguimiento, el grupo que había estado
consumiendo estatinas continuó con el tratamiento, mientras que el otro
grupo, que había estado tomando una sustancia inocua, inició la terapia
entonces.
Para evaluar los efectos de las estatinas, los investigadores analizaron el estado de las arterias de los participantes a través de ultrasonidos para comprobar si estaban dañadas.
Efectivas y seguras
Los resultados mostraron que las arterias de aquellos que habían
tomado estatinas desde un principio eran más saludables que las del
resto.
Además, para controlar si los efectos beneficiosos de las estatinas
permanecían en los jóvenes a largo plazo, los investigadores realizaron
un seguimiento a 186 de los participantes durante más de cuatro años.
Durante este periodo, la mayoría continuó tomando pravastatin, mientras
que el restó cambió el fármaco por otro tipo de estatinas.
Las conclusiones de sus análisis volvieron a mostrar que iniciar de forma temprana la terapia con estatinas era más beneficioso que retrasar la medicación.
También quedó patente la seguridad del tratamiento, ya que, entre
los participantes, no se produjo ningún problema de salud grave.
Además, tampoco se registraron efectos en el crecimiento o la
maduración sexual de los chicos, un posible efecto que se había
barajado en otras ocasiones.
"Este estudio muestra, por primera vez, que una iniciación temprana en la terapia con estatinas podría generar un gran beneficio en la prevención de la aterosclerosis en la adolescencia", comentan los autores en su trabajo.
Con todo, recuerdan que aún hacen falta más estudios
que analicen la evolución a más largo plazo de pacientes con
hipercolesterolemia familiar que hayan iniciado la terapia con
estatinas en la niñez.
Entre otras cosas, tienen previsto realizar un seguimiento a los
niños que han estudiado en esta investigación, pero remarcan que es
necesario realizar ensayos clínicos con niños que hayan iniciado la
terapia a diferentes edades y que puedan ser estudiados durante mucho
tiempo.
"Hasta entonces, la decisión de cuándo y cómo tratar a niños con
hipercolesterolemia familiar se basará en evidencias indirectas, la
mayoría provenientes de estudios pasados y presentes", concluyen.
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