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Desde hoy no se puede fumar en oficinas públicas de la Ciudad de Buenos Aires. También para los porteños llegó el momento de empezar a convivir, poco a poco, con la legislación antitabaco que avanza firmemente en muchos países del mundo. La primera etapa de la norma sancionada en setiembre pasado por la Legislatura local, prohíbe fumar en todos los edificios que dependen del Gobierno de la Ciudad, incluidos hospitales y colegios y dependencias como la Dirección de Educación Vial, que es donde se saca el registro de conductor, y los centros de Gestión y Participación. En octubre se ampliará a restoranes, bares y shoppings, tal cual ocurre en Uruguay. Ginés González García, ministro de argentino de Salud, sostuvo que su país ingresó en "un proceso inexorable" porque "la medida protege a la gente".
Aunque la ley prevé la aplicación de multas de entre 500 y 2.000 pesos para los responsables de las oficinas donde no se respete la prohibición, la demora en la reglamentación de la norma impedirá que por ahora se apliquen las sanciones. En la Secretaría de Salud porteña dijeron a este diario que para hoy está prevista una reunión de trabajo en la que podría quedar definida la reglamentación. El 1 de octubre llegará la hora de la segunda parte de la ley, que avanzará sobre los espacios privados de acceso público. Estará prohibido fumar en los bares y restoranes cuya superficie no alcance los 100 metros cuadrados. Solamente los que superen ese metraje en el sector de mesas —es decir, sin contar por ejemplo la cocina o los baños— podrán habilitar una zona para fumadores. Esa zona, a su vez, no podrá ocupar más del 30% de la superficie total del local. Por último, el 1º de enero entrará en vigencia la tercera parte de la norma, que prohibirá la publicidad de cigarrillos en la vía pública en la Ciudad. Una de las autoras del proyecto, la ex legisladora porteña Paula Bertol (hoy diputada nacional) defendió ayer el espíritu de la norma. "Hay estadísticas mundiales que indican que aproximadamente la mitad de los fumadores quisieran dejar de fumar. Y este tipo de leyes ayuda a tomar decisiones. En España, donde una ley antitabaco entró en vigencia hace poco, aumentó muchísimo la venta de los parches de nicotina, que colaboran para abandonar el vicio. Y está comprobado que no permitir fumar en los lugares de trabajo genera que mucha gente fume menos", dijo a Clarín. Esta ley, que lleva el número 1.799, viene a reemplazar a dos ordenanzas de 1994. La 47.667 prohibía fumar dentro de las oficinas o espacios oficiales donde se atiende al público en general y delegaba en los funcionarios de distintas áreas el control, que ahora estará centralizado y —se supone—será más eficiente. La otra ordenanza (vigente hasta el 1ø de octubre) es la 67.670, que prevé zonas para fumadores y no fumadores en bares y restoranes. En la ley está previsto que tanto los espacios públicos como los privados, cuando para éstos rija la prohibición, haya un libro de quejas específico para esta cuestión, que de alguna manera deberá funcionar de herramienta para que los inspectores verifiquen el cumplimiento de la norma. Los inspectores serán del área de Control Comunal y no del área de Salud, según definió la comisión que está preparando la reglamentación. La ley de la Ciudad de Buenos Aires está en la línea antitabaco que impulsa el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García. Este envió el año pasado al Congreso un proyecto de ley mucho más severo que el porteño. Esa iniciativa, que hasta ahora no fue tratada, impulsa la prohibición de fumar en todos los ámbitos públicos cerrados, como bares, restaurantes, shoppings y lugares de trabajo. Y no contempla la habilitación de áreas especiales para fumar. El proyecto busca fundamental proteger a los fumadores pasivos ya que, de acuerdo a estadística del ministerio, de 40.000 personas que en la Argentina mueren al año a causa del cigarrillo, 6.000 son fumadores pasivos. Ginés: "La medida protege a la gente" El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, calificó ayer como "un proceso inexorable" la medida que desde hoy comenzará a regir en la Ciudad y que prohíbe fumar en organismos públicos y que dentro de algunos meses se extenderá a otros lugares cerrados. "Es un proceso inexorable que estamos encabezando desde la Nación", dijo el ministro y aseguró que "luchamos mucho. El año pasado fue un buen año. Movimos la conciencia colectiva". Para el funcionario, un ferviente impulsor de la política antitabáquica, "los argentinos se dan cuenta lo que es malo para ellos y para todo lo que los rodea, no sólo para su salud sino para todos; para su bolsillo, para su cultura". El ministro consideró luego que es muy bueno que ciudades tan importantes como Buenos Aires, Córdoba o Rosario, "estén tomando medidas que cada día más protegen a la gente". Testimonios Daniel Hochbert (52 años, médico): "Me parece perfecta la ley y ojalá se multe a los infractores. Porque si bien yo fumo, no me preocupa tener que hacerlo fuera de mi lugar de trabajo." Fernando Melillo (legislador porteño por el ARI): "Yo fumo, así que, voy a tener que hacer tripa corazón y aguantármela. La ley se votó así que hay cumplirla por más que a muchos no nos guste." Cintia Pose (24 años): "Estoy de acuerdo con la ley. Incluso para fumadores —como yo— es beneficioso, porque de esta manera se nos ayuda a mantener el vicio al margen." Leonardo Tejerina (22 años): "La ley es muy positiva. Yo sufrí en carne propia lo que es tener que vivir con humo. Trabajaba en un bingo y tuve que renunciar porque no lo aguantaba más." Santiago de Estrada (legislador porteño por el macrismo): "Los carteles de ''no fumar'' ya están. Si la ley no permite fumar, la vamos a respetar. Pero en los despachos privados, no rige la prohibición."( Clarín, miércoles 1 de marzo). No se podrá fumar en edificios públicos Desde hoy estará prohibido fumar en edificios e instituciones públicas de la Capital, tales como oficinas, escuelas y hospitales, entre otros. Así lo establece la ley antitabaco que fue sancionada por la Legislatura en septiembre pasado. La norma, que debe ir acompañada por campañas de educación y concientización, es superadora de ordenanzas y disposiciones anteriores, ya que establece multas para los responsables de hacer cumplirla que van desde los 500 hasta los 2000 pesos. Por el momento, el cumplimiento es sólo obligatorio para todas las dependencias públicas de la ciudad en aquellos espacios comunes. Según el cronograma que establece la ley, la medida se extenderá a los lugares privados de acceso público, como bares, shoppings o cibercafés desde el 1° de octubre próximo. La norma también pena a quienes vendan cigarrillos a menores de 18 años y establece el 1° de enero del año próximo como fecha límite para la difusión de la publicidad en la vía pública. Los únicos lugares que quedaron exentos de cumplir con la norma son las tabaquerías, los comercios de degustación, los centros de detención y los establecimientos psiquiátricos. Concientización La semana pasada comenzó en el hospital Argerich, en la Legislatura y en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad una campaña de concientización para los empleados y el público en general de esas dependencias. Un grupo de ONG, encabezadas por Lalcec y la Unión Antitabáquica Argentina, repartieron folletos e información sobre los efectos nocivos del tabaco en la población. Mientras el Gobierno espera que el Congreso apruebe un proyecto de ley nacional antitabaco, lanzó una campaña para declarar a los edificios "libres de humo" que ya empezó a ver sus frutos. "En ámbitos privados hay más de 520 empresas inscriptas, ya han certificado más de 200", comentó Andrés Leibovich, subsecretario de Programas de Prevención y Promoción del Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación. "En la Argentina estamos acostumbrados a hablar desde lo negativo y tenemos que empezar a hablar desde lo positivo, por eso decimos que la ley que estamos promoviendo no es antitabaco sino que es pro salud", completó el funcionario en referencia al proyecto que espera su tratamiento en la Cámara baja. Según datos del ministerio, el tabaquismo es la primera causa de enfermedad, discapacidad y muerte evitable en la Argentina (La Nación, miércoles 1 de marzo). |