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A partir de este miércoles está prohibido fumar en lugares públicos cerrados de Uruguay. Con la medida, Uruguay se convierte en el segundo país latinoamericano que prohíbe fumar en público y el sexto en el mundo, detrás de Irlanda, Noruega, Nueva Zelanda y Bután. Cuba prohibió fumar en público en febrero de 2005, además de limitar drásticamente el comercio de tabaco. Cada año mueren 5.000 uruguayos por enfermedades relacionadas con el tabaco. No obstante, existe una industria global con mil millones de consumidores en la que tres de las compañías más grandes son británicas: British American Tobacco, Imperial y Gallaher, en el segundo, tercer y quinto lugar en el ranking mundial de producción. Ya sea en China, África, o en cualquier otro lugar, una acusación que las empresas siempre niegan es que se dirigen a la naciones pobres en busca de nuevos fumadores.
Un decreto del presidente Tabaré Vázquez indica que los fumadores no podrán encender cigarrillos o cigarros en espacios cerrados incluyendo el lugar de trabajo, así como bares y restaurantes
Agrega que en caso de violar la disposición, la sanción será para el local donde se fumó con una multa que iría desde 100 Unidades Reajustables (US$1.187) hasta la clausura del establecimiento por tres días, en el caso de que se reincida. Con la medida, Uruguay se convierte en el segundo país latinoamericano que prohíbe fumar en público y el sexto en el mundo, detrás de Irlanda, Noruega, Nueva Zelanda y Bután. Cuba prohibió fumar en público en febrero de 2005, además de limitar drásticamente el comercio de tabaco. Iniciativa presidencial La prohibición en Uruguay partió de una iniciativa del presidente Vázquez, oncólogo de profesión, quien había lanzado una campaña de sensibilización pública, llamada "Un millón de gracias". Partió de una iniciativa del presidente Vázquez y se refiere al millón de uruguayos que son fumadores, según cálculos del Ministerio de Salud. Vázquez dijo que anualmente mueren 5.000 personas en Uruguay por enfermedades relacionadas al tabaco. "La exposición involuntaria al tabaco también es causa de muerte prematura y de serias enfermedades adultas y crónicas. No existe ningún nivel seguro de exposición, la única forma segura es prohibir fumar en los lugares cerrados", expresó el mandatario. La iniciativa cuenta con el apoyo de los propios fumadores. Un 70% afirma que quiere dejar de fumar, afirma el Ministerio de Salud uruguayo (BBC, miércoles 1 de marzo). Acatamiento y resignación Uruguay se convirtió este miércoles en el primer país sudamericano y quinto del mundo libre del humo de tabaco, tras comenzar a regir un decreto que impide fumar en todo tipo de locales cerrados, públicos y privados. El presidente Tabaréz Vázquez, oncólogo de profesión, puso en marcha este miércoles la segunda etapa de su programa de lucha contra el humo del tabaco para continuar así con las presiones para que los fumadores abandonen su vicio. Una de sus primeras resoluciones al llegar al gobierno de Uruguay, hace exactamente un año, fue decidir un fuerte aumento del impuesto al tabaco, que encareció rápidamente su precio. Ahora, en la nueva etapa, ha prohibido fumar en todos los lugares abiertos al público, ya se trate de bares, restaurantes, tiendas, centros comerciales, centros de trabajo, industrias y oficinas de propiedad estatal o privada. Los comerciantes, industriales, empleadores y responsables de lugares cerrados en general han sido obligados a colocar en lugares estratégicos los letreros con la prohibición de fumar. También debieron retirar los ceniceros y han sido obligados a evitar que se fume en sus locales, bajo la amenaza de cierre de los lugares donde se incumpla la prohibición de forma reiterada. La imposición de no fumar castiga con fuertes multas a los propietarios de locales cerrados cuando se compruebe que entre los concurrentes hay alguna persona con un cigarrillo encendido. La primera multa será de 27.000 pesos (unos 1.080 dólares) y la misma se duplicará en caso de reincidencia. Cuando se comprueben reiteradas faltas se puede llegar a una sanción de clausura del local comercial como último castigo. El Gobierno calcula que en Uruguay, un tercio de la población -un millón de personas- son fumadores y espera reducir con la prohibición el alto índice de mortalidad entre los "tabaco-dependientes". Las autoridades han publicitado los peligros que tiene fumar para la salud, porque además de favorecer el cáncer de pulmón, el tabaco es generador de severas enfermedades cardiovasculares. El director nacional de Salud, Jorge Basso, destacó como trascendente la decisión del gobierno ya que salvará miles de vidas. Señaló a la prensa que no es sólo la persona fumadora la única a afectada por el cigarro, sino que existen estudios que prueban que el humo causa enfermedades al "fumador pasivo", como consecuencia de las más de 50 sustancias cancerígenas que posee el tabaco. El Gobierno también habilitó desde hoy un teléfono de línea gratuita (0800 HUMO), para que la población denuncie las infracciones del decreto que prohíbe fumar en lugares públicos cerrados. Desde hoy los fumadores podrán sólo encender cigarrillos al aíre libre o en sus domicilios. La prohibición impide la creación de áreas de fumadores, lo que genera problemas en los lugares de trabajo y los empleadores temen que, al permitir a los trabajadores que puedan salir a lugares abiertos a fumar, aquellos que no fuman también soliciten suspender sus tareas por el mismo tiempo. Se explicó que la extrema prohibición favorecerá a que los fumadores se sometan a tratamientos médicos, promovidos por el gobierno, para abandonar definitivamente el tabaco. Basso, ante consultas de la prensa, también señaló que el Gobierno descarta las iniciativas para crear espacios cerrados específicos para fumadores y los llamados "Tabaco Bar" (EFE, miércoles 1 de marzo). Fumar sigue siendo negocio
Existe una industria global con mil millones de consumidores en la que tres de las compañías más grandes son británicas. Cada una de las tres logra miles de millones de dólares en facturación y cientos de millones en ganancias anuales. Aún así, lejos de ser admiradas, son en general convenientemente ignoradas y en los peores casos, odiadas. Bienvenidos al polémico, y altamente exitoso, mundo de las grandes tabacaleras. Los tres gigantes tabacaleros son British American Tobacco (BAT), Imperial y Gallaher, y ocupan el segundo, tercer y quinto lugar en los ranking mundiales de producción de tabaco.
Todas son miembros de la lista de 100 compañías que cotizan en la bolsa de Londres, y sus operaciones globales en conjunto contribuyen con más de US$5.000 millones de dólares en impuestos a la economía británica. Nada mal, dado que -aún en un marco perfectamente legal- venden un producto que puede matar. Alcance global Vender el producto puede ser legal, pero usarlo -al menos en público- se está transformando en un problema. Con una prohibición de fumar en lugares públicos que entrará en vigencia en Escocia el mes próximo, y en el resto del Reino Unido en algún momento de 2007, uno se imaginaría que las tres empresas se enfrentarán a una reducción sustancial en el mercado doméstico. Sin embargo, cada una de ellas predice que las prohibiciones tendrán un efecto temporal y único. Y, además, su presencia global es tan amplia que el Reino Unido representa sólo una parte menor de su negocio. Los cigarrillos más vendidos en el Reino Unido 1. Lambert & Butler (Imperial) 2. Benson & Hedges (Gallaher) 3. Marlboro Gold (Phillip Morris) 4. Mayfair (Gallaher) 5. Richmond (Imperial) 6. JPS (Imperial) 7. Silk Cut (Gallaher) 8. Richmond (Imperial) 9. Regal (Imperial) 10. Royals (BAT) Cifras de 2003. Fuente: Ash Sus operaciones dan la vuelta al planeta, incluyendo Europa, África, el Medio Oriente, el Lejano Oriente y las Américas. Las ventas no domésticas de Imperial, que posee las marcas Lambert & Butler y West, representan más del 60% de sus ganancias. De la misma manera, el Reino Unido es sólo una pequeña parte del mercado para BAT, cuyas marcas incluyen Lucky Strike, Dunhill y Royals. Gallaher, que produce las populares marcas británicas como Bensons & Hedges, Silk Cut y Mayfair, estima que una prohibición total de fumar en lugares públicos -como la que existe en Irlanda- sólo causaría una caída temporal en las ventas de cigarrillos. "El impacto general se estima en una reducción única y de un año de entre 3% y 5%", afirma Claire Jenkins, de Gallaher. Países en desarrollo El vocero de BAT, Dave Betteridge, admite abiertamente que la empresa está apuntando a países en desarrollo para contrarrestar la caída de las ventas en Occidente. "Es perfectamente cierto que el hábito de fumar está en declive en Europa Occidental, América del Norte y otros países también", afirma. "Pero los países en desarrollo están compensando esa tendencia; sus poblaciones están creciendo". El premio mayor es China, que alberga un tercio de los fumadores del mundo. En la actualidad, el gobierno chino mantiene un monopolio estatal sobre los cigarrillos y otros productos relacionados al tabaco. Pero las grandes tabacaleras apuestan a una eventual apertura, gracias a la reciente incorporación de China a la Organización Mundial de Comercio. Nuevos mercados, ¿mismos clientes? Ya sea en China, África, o en cualquier otro lugar, una acusación que las empresas siempre niegan es que se dirigen al mundo en desarrollo en busca de nuevos fumadores. "Gente en todos los países alrededor del mundo ya fuman; no se puede "des-inventar" el fumar", afirma Dave Betteridge. "Todo lo que hacemos es decir: '¿Qué tal fumar unos cigarrillos internacionales en vez de su marca local?'". "Es como cualquier otra marca de consumidores; si uno es más rico, quiere subir en la escala". El número total de fumadores en el mundo, estima BAT, se mantiene fijo en alrededor de mil millones. "Nuestras actividades de promoción están dirigidas a los fumadores adultos existentes", afirma Claire Jenkins, de Gallaher.
"No estamos intentando promocionar el acto de fumar". De la misma manera, las empresas niegan la acusación de que, al dirigirse a países más pobres, están aprovechándose de poblaciones en las que el conocimiento sobre las cuestiones de salud relacionadas con el fumar es menos profundo. "Tenemos los avisos sobre salud en nuestros paquetes en todos los mercados, aún en aquellos en los que todavía no son requeridos, en el idioma apropiado", afirma Jenkins. "Respecto a los mercados emergentes, es inconcebible que los adultos en esos mercados no sean conscientes de los riesgos de salud". En la Unión Europea, la publicidad de cigarrillos está prohibida. El jefe de relaciones con los medios de Imperial, Alex Parsons, afirma que es demasiado simplista afirmar que las empresas tabacaleras ahora están solo interesadas en los países en desarrollo. "En Europa Occidental, por ejemplo, nuestra porción del mercado va desde sólo 1% en Italia a 7% en Grecia; entonces, pese a que esos mercados están en declive, todavía tenemos una oportunidad de alcanzar una porción mayor de la torta". Marcas con nombres inspiradores Las tabacaleras más grandes del mundo son: 1. Phillip Morris (EE.UU.) 2. BAT (Reino Unido) 3. Japan Tobacco (Japón) 4. Imperial (Reino Unido) 5. Gallaher (Reino Unido) Obviamente, los grupos anti-cigarrillos son cínicos respecto a los argumentos de las tabacaleras. "Las empresas tabacaleras siempre van a decir que operan de acuerdo a las leyes de un país en particular", afirma una vocera del grupo anti-tabaco británico Ash. "Eso esconde el hecho de que en muchos países pobres que no tienen legislación sobre control del tabaco, no pueden haber precauciones de salud, o son, de hecho, muy pequeñas". "Las empresas tabacaleras también se sienten libres de nombrar sus productos con palabras como Glamour, Vogue, o Diplomat, para dar una inspiración sobre la riqueza y los estilos de vida occidentales." Ash también está denunciando el continuo rechazo, por parte de las empresas tabacaleras, a aceptar que fumar pasivamente también es peligroso. La industria insiste que todavía no existe ningún dato científico que confirme que fumar pasivamente es malo para la salud, y en cambio sólo acepta que estar cerca de alguien que fuma es "una molestia". "Nuestra postura es que la gente debería tener capacidad de decisión", afirma Jenkins. "Esto se trata de adultos informados que tienen la opción de fumar si así lo desean". Dave Betteridge, de BAT, reconoce la discrepancia entre el éxito económico de la empresa y la fuerza de la oposición que genera. "Como negocio, el tabaco tiene más enemigos que fanáticos, pero no está cerca de colapsar", afirma. "A la industria le sigue yendo extremadamente bien" (BBC, lunes 19 de febrero) |