|
Hasta la fecha se han descrito muchas ténicas para el tratamiento de la epicondilitis lateral recalcitrante, también conocida como codo de tenista. Sin embargo, existen pocos estudios sobre los resultados de estos tratamientos a largo plazo.
Champ L. Baker, residente ortopédico de la Universidad de Pittsburgh
(EEUU), realizó en el año 2000 un estudio, que fue publicado en la
revista 'The Journal of Shoulder and Elbow Surgery', en el que se
valoraba la técnica artroscópica en 30 personas con codo de tenista.
Los resultados fueron positivos. Sin embargo, Baker quería comprobar la
eficacia de la terapia a largo plazo, por lo que ha realizado un
seguimiento de estos pacientes a lo largo de estos años.
El resultado de este estudio, que se ha presentado ahora en la
Reunión Anual de la Sociedad Americana de Ortopedia, muestra que los
logros de la técnica a corto plazo han persistido en el tiempo (una
media de 10 años).
"Estoy orgulloso de poder mostrar que la técnica artroscópica es un buen tratamiento para el codo de tenista persistente", explica Champ L. Baker.
El codo de tenista o epicondilitis es una lesión de los músculos y
tendones en la cara lateral externa del codo, que se traduce en una
inflamación de las inserciones musculares de esta zona. Se trata de una
patología común que no sólo afecta a atletas, sino que la pueden sufrir
personas de 40-50 años que realizan esfuerzos repetitivos a ese nivel.
Las actividades que suponen una presión fuerte o rotaciones
repetitivas del antebrazo agravan especialmente la lesión. Levantar
cajas durante un tiempo prolongado o los movimientos generados con el
uso del teclado durante un largo período pueden causar o agravar esta
dolencia.
Aproximadamente el 90% de los casos puede corregirse sin recurrir a la cirugía,
generalmente, a través de un tratamiento rehabilitador. Sin embargo,
cuando no puede controlarse con estas medidas, la técnica artroscópica
es una de las diferentes opciones quirúrgicas con buenos resultados,
aunque hasta el momento no se conocía su eficacia a largo plazo.
La artroscopia se practica por medio de mínimas
incisiones. Gracias al sofisticado sistema de microópticas y de
micro-instrumental, así como a su escasa agresividad, permite que el
paciente se recupere precozmente con un bajo índice de complicaciones.
Esta técnica puede aplicarse en todas las articulaciones, aunque se
ha desarrollado más en la rodilla y en el hombro. También se emplea en
el tobillo, en la cadera y en el codo, como en este caso.
Según muestra el estudio, los pacientes con epicondilitis lateral que se han sometido a este método no han vuelto a ser intervenidos ni han sufrido infecciones de ningún tipo.
El grado de satisfacción de estas personas ha sido elevado, ya que el
93% de ellos coincide en que volvería a someterse a este tratamiento si
fuera necesario.
Powered by AkoComment! |