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De acuerdo con las conclusiones de dos estudios presentados en la Conferencia anual sobre accidentes cerebrovasculares organizada por la American Stroke Association, cuya sede se encuentra en Florida, Estados Unidos, la diabetes tipo 2 podría incrementar el número de muertes y discapacidad por accidente cerebrovascular. Las dos investigaciones coincidieron al señalar que partiendo de la comparación con la población general, entre los más perjudicados se encontrarían aquellos pacientes diabéticos cuyo diagnostico es muy reciente, en especial aquellos menores de 55 años que presentan un incremento del riesgo incluso dos veces mayor.
Una de las investigaciones, que fue realizada por un equipo de profesionales de la Universidad de Alberta en Canadá, consistió en analizar datos de más de 12.000 pacientes recientemente diagnosticados con diabetes tipo 2 que residían en la provincia canadiense de Saskatchewan. A partir de la recopilación de los datos médicos, los investigadores encabezados por el doctor Thomas Jeerakathil, determinaron que al cabo de los primeros cinco años de realizado el diagnóstico, más del 9% de quienes padecían diabetes tipo 2 ingresó al hospital por un accidente cerebrovascular.
En lo que refiere a las posibles causas de esta realidad, los investigadores admitieron que se desconoce si tiene que ver con un mayor desinterés por parte de los pacientes respecto del principal factor de riesgo de la diabetes: el nivel de presión sanguínea. Respecto a la relación entre la diabetes tipo 2 y la posibilidad de sufrir un accidente cerebrovascular, Mauricio Jadzinsky, médico especialista en diabetes, jefe del área nutrición del Hospital Carlos Durand, señaló que “por supuesto que existe tal relación y es directa. Tanto los accidentes cerebrovasculares como las enfermedades coronarias son responsables del 70% de las muertes de los pacientes diabéticos”. Jadzinsky expresó en cuanto a las causas que “debido a la presencia de glucemia elevada, existe en los pacientes diabéticos una predisposición a las lesiones del endotelio, que es la pared interna que recubre las arterias, cuadro que predispone la aparición de accidentes cerebrovasculares. En este sentido, no es muy significativa la falta de atención con respecto a los factores de riesgo, aunque, por supuesto, siempre es recomendable hacerlo”. “Habitualmente se cree que las complicaciones derivadas de la diabetes empiezan a surgir después de varios años, razón por la cual se empiezan a tomar en cuenta las consecuencias luego de los cinco, 10 ó 15 años. En nuestro caso, en cambio, estábamos interesados en conocer la incidencia del riesgo justo después del diagnóstico, cuando a los pacientes empieza a administrárseles la medicación, tomando como plazo límite los cambios que aparecen hasta los cinco años”, indicó Jeerakathill, responsable de la investigación. El segundo estudio presentado en la Conferencia coincide con el anterior al destacar que considerando la posibilidad de sufrir un ataque cerebrovascular, la diabetes es uno de los factores de riesgo más importantes. La investigación, encabezada por el doctor Brett Kissela de la Universidad de Cincinnati, de Estados Unidos, se alinea con el primero de los estudios al determinar que en los pacientes menores de 55 años, el riesgo se ve incrementado. La investigación, que comenzó en 1999, consistió en evaluar 2.400 casos de accidentes cerebrovasculares en el área de Cincinnati para comparar la incidencia de esta afección en hombres y mujeres que padecían diabetes tipo 2 y en personas sanas. De acuerdo con las conclusiones, al 33% de quienes sufrieron un accidente cerebrovascular, se le había diagnosticado la diabetes unos meses antes. Respecto de los pacientes enfermos menores de 55 años, el riesgo fue entre cinco a nueve veces mayor en comparación con las personas no diabéticas de la misma edad. Los profesionales presentes en la Conferencia elaboraron una serie de consejos que deben seguir las personas diagnosticadas con diabetes, entre los más importantes se destacan: cuidar la alimentación incorporando a la dieta granos y vegetales, dejar de fumar, llevar un estilo de vida activo y controlar el colesterol y la presión arterial. “Luego del diagnóstico, muchas veces los pacientes se dejan estar, pensando en lo más urgente y descartando las complicaciones que creen que comienzan a aparecer con los años. Nuestro estudio pretende demostrar que las consecuencias de la diabetes no están lejos y que hay que estar alerta”, finalizó Jeerakathill. |