|
Los expertos remarcan la necesidad de adaptar la atención sanitaria al área de salud mental en personas mayores por su creciente y progresiva demanda
La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria ha puesto en marcha un proyecto editorial titulado «Retos en la salud mental del siglo XXI». La entrega más reciente es el libro La salud mental de las personas mayores, un manual de uso sencillo sobre psiquiatría geriátrica cuya justificación no es otra que la de adaptar las nuevas realidades sociodemográficas al entorno sanitario actual y afianzar el diagnóstico y tratamiento de nuevas patologías.
La salud mental en las personas mayores es el séptimo libro de
la colección «Retos en la salud mental del siglo XXI» que ha lanzado la
Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) con el
patrocinio de la industria farmacéutica (Novartis). El libro en
cuestión ofrece distintas claves de formación, conocimiento y recursos
de intervención sobre salud mental a los profesionales de atención
primaria situados, dentro del sistema sanitario, en un nivel de acceso
privilegiado con respecto a las personas mayores. La colección la
dirige Víctor Manuel González Rodríguez, médico de familia de Villoria
(Salamanca) y la coordina Ramón González Correales, también médico de
familia de Piedrabuena (Ciudad Real). El libro, por su parte, ha sido
escrito por Ángel Moríñigo Domínguez, médico psiquiatra de Sevilla.
González Rodríguez recordó a los medios de comunicación, a propósito de
la presentación del libro en Madrid, que la colección de que forma
parte se diseñó con el objetivo de formar a los médicos de atención
primaria en patologías emergentes en el área de la salud mental.
La mayoría de las patologías mentales que hoy se conocen se están
produciendo por una serie de cambios en la estructura social que han
modificado, también, algunos de los patrones clásicos de presentación
de las patologías más típicas (depresión, esquizofrenia o enfermedad
bipolar). «Todo apunta a que, por el aumento de la población de riesgo
(inmigrantes, niños adoptados, personas marginadas, víctimas del
maltrato y desempleados), el porcentaje de consultas atendidas por los
profesionales de atención primaria en la esfera de la salud mental irá
a más». La vejez, una fase más de la vida
El envejecimiento poblacional es un hecho incuestionable en la sociedad
española y marca, además, una tendencia que, lejos de invertirse,
tiende a ser cada vez mayor. Los médicos de atención primaria
reivindican su preparación para hacer frente a estos problemas y abogan
porque sea la confianza que se establece en la relación del médico de
cabecera con el paciente la base de toda solución. "Los
equipos de atención primaria son los encargados de atender la salud
mental de los mayores, en colaboración con los especialistas en
psiquiatría" El cada vez mejor conocimiento de los cambios
que se producen en el proceso normal de envejecimiento permite hoy al
médico de atención primaria un acercamiento más sencillo y eficaz hacia
los conflictos planteados en este tramo de edad. Para González
Rodríguez, «es importante tener en cuenta aspectos no sólo biológicos y
psicológicos, sino también cuestiones sociales, tan importantes en esta
etapa del ciclo vital de la persona». Desde la psiquiatría, Moríñigo
distingue cuatro fases en la vida de la mente adulta. Una primera fase
de reevaluación de la mitad de la vida (de los 30 a los 60 años)
caracterizada por un impulso interno de autocrítica, exploración,
reflexión y transición. Sigue una fase de liberación (de los 50 a
los 70 años) definida por un impulso interno de independencia,
experimentación e innovación. La tercera fase, la de resumen (de los 60
a los 90 años) aparece por una recapitulación en la trayectoria
personal, resolución y contribución al entorno inmediato. Por último,
existe una fase final (de los 70 hasta la muerte) en la que el
individuo tiende constantemente a la reflexión, la continuación en los
márgenes de lo posible y cercano, la celebración del yo, la familia, la
comunidad, la cultura y la espiritualidad. Psiquiatría geriátrica
El interés de la medicina familiar por esta faceta de la salud está
justificado. En sus orígenes, de hecho, la psiquiatría geriátrica se
desarrolló en un contexto comunitario, de forma que el referente del
paciente ha sido siempre el médico más dotado de una visión integral,
atención continuada y fácilmente programable. En la actualidad, son
equipos interdisciplinares de atención primaria (sanitarios y no
sanitarios, con médicos, enfermeros, trabajadores sociales,
administrativos, auxiliares, psicólogos y celadores) los encargados de
atender la salud mental de los mayores, en colaboración estrecha con
los especialistas en psiquiatría. «Si la cooperación entre los
dispositivos especializados en salud mental y los equipos de atención
primaria es siempre esencial», juzga Moríñigo, «cuando se trata de un
paciente mayor con problemas, esta interacción cobra especial
relevancia; frecuentemente se trata de un paciente con otros
diagnósticos médicos y una salud física comprometida». En un
tono más crítico, el psiquiatra y autor del libro subraya que «en este
país los mayores sufren una clara marginación sanitaria en lo que
concierne a su salud mental; además, los médicos de atención primaria,
con una cada vez mejor formación en psiquiatría, tienen un tiempo muy
limitado por cada paciente que visitan por lo que tienen que obviar
algo tan importante como que los ancianos requieren más tiempo del
habitual en cada visita que realizan». Añade Moríñigo que el acceso a
los servicios especializados en salud mental es algo complicado para
los mayores «que, cuando acceden, no encuentran muchas veces ningún
servicio especializado en psiquiatría geriátrica». «Simplemente no
existen», señala. UN MANUAL COMPLETO
Tras una introducción general a la psiquiatría geriátrica y la salud
mental de los ancianos, el libro presenta una revisión de los
trastornos psicogeriátricos más importantes, como la depresión, que
constituye una de las patologías más prevalentes en esa franja de edad.
Se pasa revista a los aspectos clínicos que diferencian la depresión
anciana de la de un adulto más joven, así como determinados aspectos
etiopatogénicos. De la ansiedad se deja constancia de que en los
mayores se presenta con matices especiales y que frecuentemente
conlleva un componente orgánico, por lo que los tratamientos
ansiolíticos estándar suelen dar escasos resultados y conviene valorar
otras opciones terapéuticas. Las temidas demencias, cuyo crecimiento
está relacionado con la evolución demográfica actual, ocupan ríos de
tinta en este manual. Se pasa también revista a la sexualidad,
tema por lo general poco tratado en la literatura especializada, y se
subraya que una actividad sexual satisfactoria forma parte de un
envejecimiento exitoso y con calidad de vida. El libro finaliza con una
reseña sobre los aspectos farmacocinéticos y farmacodinámicos a tener
en cuenta en los tratamientos psicofarmacológicos de las personas
mayores, en las que dosis menores que las habitualmente empleadas (en
ocasiones, hasta la mitad de una dosis normal) suelen ser eficaces y
suficientes.
Comentarios reservados a usuarios registrados. Por favor ingrese al sistema o regístrese. Powered by AkoComment! |