|
Los uruguayos siguen sorprendiéndose al ver cómo ha ido cambiando en el
país -sobre todo en los últimos años- el contenido de numerosas
instituciones y principios, tanto filosóficos como materiales, que van
desde los valores morales, la familia, la seguridad y la enseñanza
-entre otros ejemplos-, hasta el goce del derecho de propiedad, la
naturaleza de numerosos Entes y Servicios y las modas o costumbres
oficiales, también entre otros. Cada uno de ellos daría o ya dio lugar
a un editorial independiente.
La vieja y querida Facultad de Medicina de la Universidad de la
República no ha podido mantenerse ajena a ese fenómeno, y luego de
haber sido un valioso centro de educación en la región ha pasado ahora
a ser objeto de examen por el Mercosur, precisamente por países a los
cuales el Uruguay contribuyó a formar en su especialidad. A las sombras
tutelares que la hicieron grande y posible, a quienes se especializaron
dentro de sus aulas y a muchos sobrevivientes de una historia reciente,
no debe haberles pasado desapercibida, en ese sentido y con pesar, una
información dando cuenta que un Tribunal de Expertos, dentro del marco
de un llamado Mecanismo Experimental, está sometiendo a examen a la
Facultad. En una prueba que, además, lleva siete años de preparación y
ya perdió en otra oportunidad.
Inaugurada en 1876 por impulso de Gonzalo Ramírez, con el aliento
liberal del polaco J. Jurkowski y el español F. Suñer; agregado el
Instituto de Higiene Experimental veinte años más tarde; creado el
Instituto de Neurología en 1927 e incorporado el Hospital de Clínicas
en 1953, prestigiosos profesionales se desempeñaron como Decanos,
mereciendo recordarse -entre otros- a Pedro Visca, Elías Regules,
Alfredo Navarro, Manuel Quintela, Julio García Otero, Juan C. del
Campo, Juan J. Crottogini, Washington Buño y Hermógenes Alvarez, a
quienes acompañaron un calificadísimo grupo de docentes sembrando
conocimientos en entusiastas generaciones de estudiantes, tanto
uruguayos como extranjeros, que venían a beber en sus fuentes. En la
segunda mitad del siglo pasado, sin embargo -y pese a la existencia de
honrosas excepciones-, la Facultad no pudo sustraerse a la politización
de una Universidad que terminó abandonando las clásicas líneas
orientadoras de John Henry Newman, de Ortega y Gasset y de Karl
Jaspers, e incluso las de Darcy Ribeiro, mientras se miraba más, mal y
tardíamente, hacia las cenizas que dejara la mecha encendida en Córdoba
en 1918.
Hoy, con 131 años de edad, ella misma se encuentra convertida en un
alumno que ha perdido su examen y aguarda con adolescente inquietud el
resultado de un segundo intento.
El Mecanismo Experimental de Acreditación de Carreras de Grado del
Mercosur, Bolivia y Chile, más conocido por su sigla MEXA, es un
procedimiento tendiente a acreditar la carrera profesional en la zona,
lo que va a permitir el ejercicio de la profesión dentro del área sin
necesidad de reválida. En el caso de Medicina, ya se había intentado
esa posibilidad en el año 2005, siendo reprobada luego de analizarse
aspectos académicos, estudiantiles y locativos, bibliotecas,
laboratorios y planes curriculares. Dentro de ellos se señaló que la
relación alumno-paciente era inadecuada y tardía y la tasa de egreso
baja, permitiéndose estudiantes crónicos que no se graduaban así como
discordancias entre la demanda educativa y la capacidad de la
institución, el "sesgo biologicista" de los planes de estudio, la
insuficiencia de mecanismos para evaluar docentes y la existencia de un
pobre respaldo bibliográfico.
Ahora, con un descenso del 35% en la matrícula de ingreso y un Plan
de Estudios de 1968 -el más antiguo de todas las Facultades del país-,
las autoridades se habrían comprometido a modificarlo, a crear un
título intermedio de Licenciado en Medicina con cuatro años de curso y
un Instituto de Asistencia Primaria, a aumentar las prácticas y mejorar
los sistemas de evaluación, no dejando de ser risueño -o trágico- que
se esté preparando a la vez un plan de nivelación en matemáticas,
idioma español e inglés (cuando en Secundaria se lo quiere suprimir),
lo que supone también un enjuiciamiento a la enseñanza media.
Es penoso comprobar el estado al que se ha permitido que llegara, lo
que no impide desearle que salve el examen. Será la última oportunidad.
Comentarios reservados a usuarios registrados. Por favor ingrese al sistema o regístrese. Powered by AkoComment! |