Aunque las cifras de la tuberculosis en el mundo se han estabilizado,
siguen muriendo cada año 1,6 millones de personas. Y el riesgo de la enfermedad está en todas partes, según el informe
global sobre tuberculosis de la Organización Mundial de la Salud (OMS). "Por primera vez desde 1993 las tasas de incidencia de la
enfermedad se han estabilizado", cuenta a BBC Ciencia el doctor Marcos Espinal,
Secretario Ejecutivo de la Alianza Alto a la Tuberculosis de la OMS.
"Sin embargo, el número total de casos sigue aumentando, por lo que los desafíos son enormes", afirma.
La tuberculosis (TB) es una enfermedad del sistema respiratorio y se propaga por la tos y el estornudo.
Es la segunda enfermedad infecciosa del mundo, después
del VIH/SIDA, y el 80% de los casos se concentran en el mundo en
desarrollo.
"Hemos logrado alcanzar tasas de detección de la
enfermedad del 60% y logramos un 84% de tratamientos exitosos", dice el
doctor Espinal.
"Pero todavía tenemos 8,8 millones de nuevos casos de TB cada año".
Y la gran mayoría de éstos -7,4 millones- se encuentran en Asia y África subsahariana.
Ultraresistente
Una tendencia que preocupa a la OMS es el surgimiento de nuevas cepas de la enfermedad.
Se trata de la tuberculosis multidrogoresistente (MDR) y la extremadamente resistente (XDR).
La MDR es resistente a la primera línea de medicamentos
y ha surgido a niveles alarmantes en los países de la antigua Unión
Soviética y partes de China.
Pero aún más preocupante es la XDR, que ha mostrado ser resistente también a los tratamientos de segunda línea.
"Nos preocupa porque no sabemos con exactitud la
magnitud de esta cepa -dice Marcos Espinal- y estamos alentando a los
países para que obtengan encuestas representativas de esta cepa".
"Pero sabemos que varios países -35- han reportado casos", afirma el experto.
Hasta ahora, no se cuenta virtualmente con ninguna
opción para tratar a los pacientes que desarrollan esta cepa de la
enfermedad.
La TB es, según la OMS, "una enfermedad de la pobreza"
que afecta principalmente a adultos jóvenes en los años más productivos
de su vida.
Pero quizás el desafío más grande de los sistemas de
salud es hacer frente a la coinfección de VIH (Virus de
Inmunodeficiencia Humana) y TB.
La tuberculosis se ha convertido en una de las principales causas de muerte en pacientes contagiados por el VIH.
Como el sistema inmunitario de estos pacientes se
encuentra debilitado, se vuelven más vulnerables al contagio de la TB y
esto provoca la muerte de unos 200.000 pacientes, la mayor parte en
África.
"El VIH está teniendo un enorme impacto en la epidemia
tuberculosa, y es la principal razón por la cual los países del África
subsahariana no alcanzaron las metas de control de la TB", dice Marcos
Espinal.
América
América Latina no está exenta del problema de TB, según la OMS.
Se calcula que hay unos 350.000 casos de la enfermedad
en la región, de los cuales se cree que unos 150.000 son altamente
infecciosos.
Entre los países más afectados están Brasil, Perú, Colombia, México, Haití y República Dominicana.
"Tenemos un problema muy serio en la región,
principalmente en Brasil y Perú donde se reporta casi la mitad de la
incidencia de TB", señala Espinal.
"Pero creemos que los países de las Américas pueden
afrontar el problema porque están en mejores condiciones que otras
regiones del mundo", afirma el experto.
Según los expertos, el hecho de que sigan surgiendo en
el mundo millones de nuevos casos de TB cada año significa que es
necesario continuar los esfuerzos en la detección y prevención de la
enfermedad.
"Esta es una enfermedad que podemos prevenir y curar",
agrega el doctor Espinal, "pero los países, los donantes y la comunidad
internacional deben hacer más para lograrlo".
"Necesitamos nuevas herramientas de diagnóstico y nuevos
fármacos para combatir las nuevas cepas y esto nos costará en los
próximos diez años US$56.000 millones".
Otro grave problema de salud es la incidencia de la enfermedad en las prisiones del mundo.
Un nuevo informe del Comité Internacional de la Cruz
Roja (CICR) pide "poner más atención a los peligros de la continua
propagación de TB en las prisiones y a la exportación de la enfermedad
a la comunidad cuando los detenidos son liberados".
"La TB es hasta 100 veces más prevalente dentro de una
prisión que fuera de sus muros", informa a BBC Ciencia el doctor
Francisco Duda, coordinador médico de salud en prisiones del CICR.
Según el médico, "el problema es muy grave, porque los
prisioneros no tienen acceso a los servicios de salud que tiene la
comunidad".
Y agrega que "mientras no hagamos frente al problema de
la TB en las prisiones, será imposible erradicar la enfermedad entre la
población en general".
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