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El presidente del gremio médico admitió que las asambleas están
teniendo "muy baja participación" y que es "nefasto" para el sindicato
que los temas sean resueltos por un grupo de 30 personas. Para él, las
estructuras del SMU están "perimidas".
-¿Es justo que en Salud Pública ganen $ 12 mil tanto los médicos que trabajan 50 horas por mes como los que trabajan 96 horas?
-Creo que no es justo que haya gente que trabajando más horas o
teniendo más responsabilidades gane lo mismo que la gente que trabaja
menos horas o que tienen menos responsabilidad. Pero también es cierto
que para empezar a establecer un escalafón, se precisa un nivel básico
mínimo. Estábamos en un piso salarial prácticamente irrisorio para un
profesional universitario, como eran los $ 8.646. Esa fue una posición
unánime de todos los gremios, y creo que así fue entendido también por
el Presidente. De ahora en más, vamos a tener que trabajar en otros
aspectos
-La última asamblea resolvió que sólo discutirá el cambio de cargas
horarias tras lograr un mínimo de $ 12.600 líquidos y no nominales. Se
sigue corriendo la barrera…
-Son puntos de vista de algunos sectores. Yo creo que acá se tienen
que imponer aquellos colegas que hacen 80 o 96 horas por mes. Tienen
que venir a las asambleas a defender sus intereses. El tema es que es
muy difícil dar satisfacción a todos, cuando hay muy poca participación
en las asambleas. La queja viene después de que resolvieron
determinadas cosas. La situación que está viviendo el sindicato,
particularmente, pero no sólo, en el sector público, es de muy baja
participación. Las asambleas se deciden de acuerdo al quórum, pero
tenemos un problema grave en materia de representatividad. Es el que
produce que haya sectores que no se dan cuenta que están frente a una
situación que entraña injusticias. Creo que ya estamos en condiciones
de discutir ésto.
-El régimen de asambleas tan seguidas de los médicos del sector público no parece ser de su agrado.
-Creo que es nefasto a los efectos de la representatividad, perverso
y distorsiona absolutamente el funcionamiento del sindicato. El SMU
tiene dos modos de representación, tradicionales y estatutarias, que
han sido utilizadas durante 86 años con sumo cuidado. Uno es su Comité
Ejecutivo y otros son los mecanismos de democracia directa. Estos
últimos mecanismos deben ser utilizados para temas muy puntuales. Yo
quiero señalar que el Comité Ejecutivo representa el voto de 4 mil
socios. Estas últimas asambleas han funcionado a lo largo de dos años,
autocitándose a sí mismas, y generando una especie de gobierno paralelo
para todos los temas del sector público.
-Entonces concuerda con el diagnóstico de la ministra.
-Con alguna de sus afirmaciones es imposible no concordar, porque
están los datos del quórum. Diría que 30 compañeros son los que
concurrieron a lo largo de todo 2006, tomando resoluciones que exceden
lo que ese número puede resolver. Creo que es muy pernicioso para la
vida sindical. Nos hace un tremendo daño y envilece los mecanismos de
representatividad, porque cualquier grupito podría eventualmente
hacerse cargo de todas las resoluciones del sindicato.
-¿Y por qué si hay dos mil médicos de Montevideo involucrados en los conflictos, con suerte no van más de 100 a las asambleas?.
-En 2005, había un quórum respetable, de 150 o 170 compañeros. Yo
supongo que algo debió haber pasado para terminar en 33. Hay dos
explicaciones posibles. No hay que desconocer que esta administración
aumentó el sueldo base en un 50%, es posible que algunos compañeros que
trabajan mucho en el sector privado se han dado por satisfechos. El
otro tema es que muy rápidamente el sector de médicos que dependen de
la Comisión de Apoyo dejó de concurrir a las asambleas, porque
gestionan su situación laboral, a través de un organismo paralelo al
sindicato. Pero creo que el factor más importante es el modo en que se
han llevado estas asambleas a lo largo de un año y medio, por parte de
algunos dirigentes o asambleístas. El tono de las asambleas es
tremendamente belicoso. Hay un alto grado de intolerancia con la
discrepancia. La gente no está dispuesta a ir a las ocho de la noche a
una asamblea donde sus opiniones no son escuchadas.
-¿Cómo planea revertir los problemas de representatividad de las asambleas?
-Es una opinión personal, pero muchos pensamos así: posiblemente la
estructura actual del SMU está perimida, pero no sólo por las
asambleas. Creo que va a haber una profunda revisión de los criterios
organizativos del sindicato, sobre todo para cuidar los aspectos de
representatividad.
-¿Definitivamente, de aquí en tres meses, los médicos van a aceptar
modificar su régimen de trabajo? Ya van dos veces que pierde el MSP.
-Creo que es el momento, porque así lo acordamos. Eso es lo que es
de derecho. De hecho, la cosa es más complicada. Uno de los problemas
es que el Ministerio no ha dedicado gente para lograr una negociación
sustentable. Pero tengo la certeza que para el mes de marzo, cuando se
termine el trabajo de la nueva comisión, se aprobará un principio de
escalafón.
Perfil
Nombre: Jorge Lorenzo Nació:Montevideo
Edad: 62 años
Otros datos: Casado. Cuatro hijos y dos nietos
Dirigente con experiencia
Es por segunda vez presidente del Sindicato Médico del Uruguay
(SMU). Está especializado en Neurología de la Conducta. Es profesor
agregado de la Facultad de Medicina. Representa a la agrupación
Fosalba, lista izquierdista hegemónica en el Sindicato Médico, pero que
ha visto progresivamente reducida su mayoría. Se reintegró
recientemente a la actividad sindical tras dos meses de licencia
médica. Considera que la ministra María Julia Muñoz es "muy
trabajadora" y "experiente". Pero admite que "su estilo" no ayuda en
las controversias: "A veces, cuando algo está semiarreglado, un
comentario suyo enoja innecesariamente".
Contienda electoral en puerta
Los últimos conflictos en Salud Pública han sido liderados por el
grupo "duro" del sindicato. Uno de sus líderes más visibles, Daniel San
Vicente, conformó una agrupación que reivindica los triunfos salariales
ante el Ministerio, de cara a las próximas elecciones del gremio. En
una misma línea va el sector Trabajadores Médicos. Sin embargo, Jorge
Lorenzo asegura que sus afirmaciones nada tienen que ver con una
campaña electoral. "Yo creo que el principal riesgo para Fosalba, mi
agrupación, está en la oposición de centro (Unión Gremial Médica)",
dijo el presidente del SMU. A pesar de que los grupos más radicales
también se impusieron en la última asamblea sobre el Casmu, Lorenzo
cree que estos sectores "tradicionalmente" han tenido un "techo".
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