El buen humor parece favorecer la creatividad y reducir la concentración, la
ansiedad permite ser más atento y tener un mejor desempeño en tareas
precisas.
Los mecanismos que explican estas diferencias de comportamiento no están bien
definidos pero podrían estar vinculados a las variaciones del humor que influyen
en la manera en la que los individuos registran las informaciones exteriores,
según un estudio canadiense divulgado en el balance de la Academia de Ciencias
de Estados Unidos (PNAS).
"Creemos que la explicación es el mecanismo de selección subyacente, la
manera en la que filtramos la información", indicó el autor del estudio, Adam
Anderson, profesor de psicología de la Universidad de Toronto. "Cuando las
personas están de buen humor, tienen tendencia a ampliar su filtro (de
informaciones) y a tener más intuición".
Para probar su teoría, estudió el comportamiento de 24 estudiantes frente a
dos tipos de tareas: una creativa, que les exigía una fuerte concentración y
otra visual, que les obligaba a ignorar cualquier otra información susceptible
de provocar la distracción.
Cuando se trataba de hacer asociaciones de palabras, los que estaban de buen
humor tuvieron un mejor desempeño. En cambio, tuvieron dificultades para
concentrarse en un test visual. Estar alegre vuelve permeable a las ideas
externas mientras que la tristeza vuelve a la gente más impermeable.
Para incidir en el humor de los estudiantes, los investigadores utilizaron
fragmentos de Bach y Prokofiev. Para inducir un humor neutro, recitaron
estadísticas sobre Canadá.
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