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Nacido en Salto, el 4 de noviembre de 1897, hijo de una modesta familia
de inmigrantes italianos, realizó sus estudios en esta ciudad y luego con gran
sacrificio comenzó su carrera universitaria en la Facultad de Medicina de Montevideo.Fue
disector de los valores humanos, medía a todos los que radeaban con gran precisión y si
alguna vez su relación con los colegas se vio empañada, era por su ansia de perfección
en aras de la cirugía; y de ser tan exigente consigo mismo a veces perdía la dimensión
de las posibilidades de los que lo rodeaban, ya sean colaboradores como sus mismos
familiares; él no tenía hora ni horarios para el Hospital, era su casa, era su altar, en
él dejó lo mejor de su vida.
Cuánto debió sufrir el día que decidió dejar de ir
al Hospital, pero a su vez, qué fina inteligencia la suya, hizo su propio diagnóstico de
un accidente vascular transitorio, supo medir sus posibilidades y riesgo y dijo: ¡hasta
aqui!.
Fue humilde en extremo, huyó de la notoriedad y de los
homenajes, no aceptó honores que bien se merecía. Era tímido y quizá por esa razón no
presentó ni publicó los logros de sus brillantes intervenciones. Es que hay Cirujanos
con vocación para enseñar, como Chifflet, maestro de maestros y otros que tienen
vocación asistencial. Forrisi era así. No enseñaba desde el anfiteatro, lo hacía con
el paciente adelante o con el bisturí en la mano, enseñaba en los posoperatorios
difíciles viendo hora a hora, día a día al paciente y anotando lo observado y
estampando su autocrítica a la técnica que había empleado: ¡qué magnífica lección!
¡Qué honestidad científica tenía!.
Su vocación merece ser particularmente destacada,
amaba profundamente su profesión, tenía fe en ella, toda su vida estudió. Y aún
después de ese accidente vascular y por la pérdida parcial de la memoria que éste le
provocara, solicitó información sobre un tratado de Medicina Interna y dedicaba horas a
su lectura, haciéndolo hasta pocos meses antes de morir.
La Medicina fue el gran amor de su vida, le dedicó 56
años a ella y fue tan intensa esa dedicación que sacrificó otros aspectos en aras de su
ideal de perfección. Ejemplo y recuerdo para los Cirujanos que vendrán. Falleció a los
82 años.
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