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Víctor A. Ugón fue desde el punto de vista de la profesión, médico,
cirujano general, pionero y creador de la Cirugía Torácica y uno de los precursores de
la cirugía cardíaca en Uruguay. Pero por sus cualidades humanas, su enorme sensibilidad
para con la gente, su preocupación por los pacientes, por el desarrollo de la Cirugía
Torácica, por la estabilidad, bienestar, progreso técnico de sus colaboradores y todas
las enseñanzas que trasmitiera, fue para sus discípulos el Maestro.
Tuvo destacada actuación en la Comisión Honoraria
para la Lucha Antituberculosa, la cual presidió hasta sus últimos días. Su gravitante
personalidad, prestigio científico y social, junto con el respeto que su figura generaba
en el ámbito político, le permitieron superar momentos muy difíciles del punto de vista
financiero de la Comisión, consiguiendo la aprobación de partidas sustitutivas,
permitiendo a ésta continuar con su benéfica tarea.
Respecto a su actuación quirúrgica privada, atendía
por la tarde en un Consultorio que compartía con otros colegas. Alli no solo recibía
pacientes de diversas procedencias y de distintos lugares del país, sino que leía y se
ponía al tanto de las novedades médico quirúrgicas. Recibía las revistas más
importantes de la especialidad que ponía con gran satisfacción de su parte a
disposición de los integrantes del Servicio, cada vez que alguno se las solicitara.
En la actividad gremial fue parte del Comité Ejecutivo
del Sindicato Médico, teniendo una amplia actuación en esa área.
También tiene su paso por la política, aqui no tanto
por vocación, sino por su estrecha relación de amistad con el ex Presidente de la
República Don Luis Batlle Berres.
Al margen de su vocación médica y su paso por la
esfera pública, supo cosechar numerosos amigos. Supo ser amigo de sus amigos. Comenzó
por ser amigo de sus hermanos a quienes protegió, sintiéndose también responsable de
que tuviesen siempre la mejor atención médica. Pese a ser el menor era el referente
médico de la familia.
Mantuvo una relación amistosa que se prolongó durante
toda la vida, con la mayoría de sus compañeros que ingresaron a la Facultad de Medicina
en el año 1918.
Sus aficiones extra médicas lo llevaron a tener rueda de amigos en diferntes ámbitos.
Una vez por semana jugaba póker en casa de su hermano Daniel. En ocasiones iba a almorzar
a Maroñas. En verano se reunía con amigos en el balneario La Paloma.
Partidario y socio del Montevideo Wanders Fútbol Club
concurría a la cancha con su amigo Luis Batlle y familiares.
También el campo lo atrajo, ya que su señora tenía
una propiedad herencia de su familia en Paysandú sobre el río Queguay. Ésta fue otra
faceta interesante de su vida.
Un enfisema progresivo, fue limitando sus actividades y
su vida hasta el año 1972 en que fallece.
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