La técnica “ex vivo” consiste en el uso de una tecnología con la
que se reproducen las condiciones del cuerpo humano, con circulación y
ventilación, una temperatura de 37 grados y un metabolismo normal, como
si estuvieran dentro del receptor del trasplante.
Una vez fuera del cuerpo, una solución (Steen) que simula
la sangre circula por los pulmones impulsada por una bomba
extracorpórea que realiza la función del corazón. Al mismo tiempo, los
pulmones “respiran” gracias a un aparato como los que se emplean en las
intervenciones con anestesia general.
Los médicos que han participado en esta operación, los Dres.
Andrés Varela y Javier Moradiellos, explicaron que de este modo se
puede evaluar el estado de los pulmones donados con precisión y
fiabilidad. Así, es factible comprobar durante un periodo habitualmente
de cuatro horas pero prolongable teóricamente hasta las 24 horas, cómo
van a funcionar los órganos una vez implantados en el receptor.
La intervención no se lleva a cabo hasta que se ha asegurado que
los pulmones van a funcionar de manera correcta. “De esta forma se
puede dar al receptor un órgano adecuado a sus necesidades”, precisó el
Dr. Moradiellos.
La aplicación de este sistema tiene una segunda ventaja, y es que la solución Steen
utilizada en la reperfusión permite recuperar los pulmones con edema o
encharcamiento provocados por la muerte cerebral del paciente. En otro
supuesto, estos órganos no serían válidos para ser implantados
directamente y, en esta situación, tendrían que ser desechados.
El Dr. Varela subrayó que el año pasado aproximadamente 75
pulmones fueron desechados para trasplantes y apuntó que, de ellos, el
25% podrían ser aprovechados con esta nueva técnica.
Las mayores complicaciones de este tipo de intervenciones residen
en “ajustar el sistema para que pueda interactuar con un organismo tan
sensible y vulnerable como los pulmones y mejorarlos”. Los pacientes
suelen estar ingresados un mes después de haberse sometido a esta
operación.
De momento, en el Puerta de Hierro-Majadahonda se han realizado
dos intervenciones de este tipo, la primera de ellas a final de año, y
ambas en pacientes con enfisema pulmonar. En los dos casos, los
enfermos evolucionan favorablemente.
La operación del primer paciente duró 22 horas y la del segundo,
19. En ellas, la fase de evaluación ha durado entre cuatro y cinco
horas. El Dr. Moradiellos explicó que esta técnica, de momento, está
afinada sólo para pulmones, pero avanzó que, teóricamente, podría
utilizarse para otros órganos, como el corazón o el riñón, de un modo
diferente.
Los especialistas también advirtieron de que los daños ocasionados
por el tabaco no son recuperables en el momento actual con esta técnica.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el
consejero de Sanidad, Juan José Güemes, se desplazaron ayer hasta el
Hospital Puerta de Hierro para conocer de primera mano los avances que
supondrá este sistema.
“Se trata de un gran éxito científico que servirá para que muchos
ciudadanos en el futuro tengan una nueva vida gracias a esta técnica de
perfusión pulmonar 'ex vivo'”, afirmó la presidenta del Ejecutivo
autonómico.
Aguirre destacó la importancia que ha tenido la innovación y la
investigación en la evolución y desarrollo de este tipo de técnicas, al
tiempo que recalcó que en la Comunidad de Madrid se realizan dos
trasplantes diarios, algo que demuestra “el magnífico nivel de
especialidad que tienen los médicos de la sanidad madrileña”.
También mencionó que en 2009 un total de 456 personas estaban
esperando un trasplante de pulmón en toda España, de las que algo menos
de la mitad recibió finalmente el órgano, ya que no sólo hace falta el
pulmón en sí, sino que sea apto y compatible. Los estudios realizados
recogen que casi el 11% de los pulmones no aptos hubieran podido
recuperarse con esta técnica.









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