Las fluctuaciones cognitivas podrían servir para diagnosticar de forma precoz la enfermedad de Alzheimer, según un trabajo que se publica hoy en Neurology. Hasta ahora esos lapsos mentales temporales se habían asociado con la demencia de los cuerpos de Lewy, pero este nuevo trabajo apunta que quizá también anticipen otras demencias.
Las fluctuaciones
cognitivas son más frecuentes en las personas mayores que van a
desarrollar una enfermedad de Alzheimer que en sus coetáneos sanos,
según revela un estudio realizado por científicos de la Universidad de
Washington, en Saint Louis.
Estos
momentáneos episodios de pérdida en el rendimiento cognitivo pueden
incluir también somnolencia, desorientación espacial y pensamientos
ilógicos o desorganizados. El investigador principal del estudio, James
Galvin, profesor de Neurología en el referido centro, advierte de que
"alguien que sufre estos lapsos no tiene necesariamente que desarrollar
Alzheimer, puesto que pueden producirse también en mayores sanos, pero
nuestros resultados indican que sería conveniente una valoración médica
para considerar la posibilidad de que esa persona tenga algún problema
en la función cognitiva".
- De
los 216 pacientes diagnosticados con demencia leve o moderada, 25
tuvieron lapsos mentales, frente a sólo dos de los 295 sin demencia
El
trabajo se publica hoy en Neurology.En investigaciones previas ya se
habían asociado las fluctuaciones cognitivas con la demencia de los
cuerpos de Lewy, pero no se había vinculado al mal de Alzheimer. Los
datos de este nuevo estudio proceden de 511 pacientes adultos con
problema de memoria.
La edad media de
los sujetos analizados era de 78. Los investigadores les sometieron a
baterías para evaluar su capacidad memorística y de razonamiento.
También indagaron en sus hábitos de sueño y preguntaron a sus
familiares sobre la existencia de momentos pasajeros de desorientación,
letargo o de pensamientos irracionales.
Tres síntomas
El
12 por ciento de los participantes presentaron al menos tres de los
síntomas descritos, lo que constituía un criterio diagnóstico de las
fluctuaciones. Esos individuos resultaron 4,6 veces más propensos a
recibir un diagnóstico de Alzheimer.
De
los 216 diagnosticados con demencia leve o moderada, 25 tuvieron lapsos
mentales, mientras que de los 295 sin demencia sólo dos presentaron
esas fluctuaciones. Además, los participantes con lapsos tuvieron
peores resultados en las pruebas de memoria y de razonamiento que los
que sí los sufrían.
"Una posible
explicación biológica es que algunos de los pacientes diagnosticados
con Alzheimer en este estudio vayan a desarrollar demencia con cuerpos
de Lewy, lo que en el momento del trabajo no se ha percibido", sugiere
Galvin. Por ello, el autor principal apunta que sería necesario un
nuevo estudio para determinar cuál es el mejor camino para incluir los
lapsos mentales en el procedimiento diagnóstico del Alzheimer.
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