|
El té protegería del cáncer endometrial, pero se necesitan más estudios antes de afirmar que la infusión rica en antioxidantes proporciona ese beneficio.
El té es la segunda bebida más consumida en el mundo,
después del agua, y varios estudios analizaron si la bebida
derivada de la planta Camellia sinesis protege o no de varios
cánceres. Investigaciones con animales habían demostrado que los
polifenoles en el té tendrían un efecto reductor del tumor,
pero los resultados sobre el cáncer endometrial no demostraron
un beneficio claro. El cáncer endometrial, que se forma en el revestimiento
uterino o endometrio, es el cuarto cáncer más común en las
mujeres estadounidenses. El Instituto Nacional del Cáncer
estima unos 42.000 nuevos casos por año y casi 7.800 muertes. Un equipo del Centro Nacional de Evaluación e Investigación
de Seguridad de Nuevos Fármacos de Shanghái, en China, revisó
varios estudios publicados sobre el papel del té verde y el
negro en la prevención de ese cáncer. Mientras que los estudios indican que beber té, en especial
té verde, brindaría protección, el equipo advierte que la
cantidad limitada de investigaciones demuestra que se necesitan
más estudios. La revisión, publicada en American Journal of Obstetrics
and Gynecology, incluyó varios estudios. El equipo comparó
primero a las personas que consumían té con regularidad con
aquellas que no lo hacían tan seguido o que no bebían esa
infusión. Luego, los autores compararon los efectos entre el bajo
consumo, el consumo moderado y el gran consumo de té. Tras considerar las formas en que los distintos estudios
habían medido la ingesta de té, el equipo halló que un aumento
de dos tazas diarias de té estaba asociado con un 25 por ciento
menos riesgo de desarrollar cáncer endometrial. La relación fue significativa para el té verde, pero no
para el té negro. Estudios en China y Japón revelaron un efecto
protector; no así las investigaciones realizadas en Estados
Unidos. El equipo atribuyó esa diferencia en los resultados a algún
factor no estudiado, como la dieta, el estilo de vida o las
diferencias genéticas. Por ejemplo, los consumidores de té en
Estados Unidos tendían a beber té negro, mientras que la
mayoría de los bebedores en China y Japón ingerían té verde. Por último, la medición de la exposición al té es compleja.
En los estudios, el consumo se midió por tazas diarias, pero el
tamaño de las tazas podría haber variado según los
participantes y los países. Si el té protege del cáncer endometrial, sería debido a
varios factores. El cáncer de endometrio está asociado con la
menopausia tardía o la infertilidad, y la cafeína del té puede
alterar las hormonas. Estudios previos habían hallado que el té contiene
antioxidantes que podrían contrarrestar el desarrollo tumoral.
El té contiene también fitoestrógenos, que son compuestos que
protegerían del cáncer endometrial porque podrían interferir
con los receptores de estrógeno. Es difícil generalizar los resultados de esta revisión
porque los estudios disponibles se ocuparon sólo de tres países
y porque los autores hallaron sólo siete estudios aptos para la
revisión. Con todo, el equipo dijo que las bebedoras de té tuvieron
algunas evidencias de reducción del riesgo de desarrollar
cáncer endometrial, aunque se necesitan más estudios sobre esta
conexión potencial.
Comentarios reservados a usuarios registrados. Por favor ingrese al sistema o regístrese. Powered by AkoComment! |