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Identifican al vector AW-9 como el más apropiado para la terapia génica en enfermedad cardiovascular |
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Wednesday, 02 de August de 2006 |
Investigadores de la Universidad de Florida, en Estados Unidos, han
hallado una nueva forma de liberación de genes correctivos gracias a
una única inyección intravenosa que mejora los tratamientos a largo
plazo de enfermedades cardiacas hereditarias. Con un acercamiento exitoso de esta técnica en modelo animal, han logrado revertir
síntomas de una forma de distrofia muscular que afecta al corazón en
modelo murino. Además, han ensayado el método de distribución basado en
los virus y han hallado que determinados genes son fácilmente
absorbidos por las células cardiacas.
El estudio, que se ha publicado en Circulation Research, puede facilitar el camino para iniciar estudios en humanos sobre la enfermedad de Pompe, una forma de distrofia muscular con una alta tasa de mortalidad en el primer año de enfermedad. "Hace diez años sabíamos que era posible obtener la expresión genética a largo plazo en el corazón, pero el modo de lograrlo, con una inyección directa en el músculo, no era eficiente", ha explicado Barry J. Byrne, cardiólogo de la Universidad de Florida y primer firmante del trabajo.
Los investigadores han comparado tres subtipos del adenovirus asociado (AAV), del que se cree que no causa ni enfermedad ni una gran reacción inmunológica. En concreto, han probado la capacidad del AVV-1, AVV-8 y AVV-9 para insertar genes en el músculo esquelético y el corazón en ratones adultos y recién nacidos. Los ensayos han revelado que el AVV-9 se halló en el corazón en niveles 200 veces superiores al AVV-1; en contraste, el AVV-8 sólo se encontró en niveles 20 veces superiores, aunque se mostró menos preciso en la distribución de pequeñas cantidades de su contenido genético al hígado y otro tipo de músculos.
Debido a la rápida absorción del AAV-9 por parte de las células, Byrne asegura que podría utilizarse una dosis mucho menor para obtener el efecto terapéutico adecuado. El grupo de la Universidad de Florida también ha modificado este adenovirus para que contenga copias de un gen terapéutico que trabaja sobre una enzima relacionada con la enfermedad de Pompe. "El AVV-9 tiene una particular afinidad con el músculo cardiaco que el AVV-8 no ha demostrado. Parece la mejor solución para nuestros problemas,", ha concluido Byrne.
Avances e interrupciones
Gracias al desarrollo de esta técnica, es posible distribuir una menor cantidad del vector igual que con cualquier otro tipo de fármaco, ya que el gen correctivo es capaz de llegar al corazón. Según los investigadores, esto supone una nueva muestra de que la terapia génica se presenta cada vez más apropiada para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares ligadas a mutaciones genéticas o defectos congénitos.
Pero los esfuerzos por comenzar lo más rápidamente posible los ensayos en humanos se han visto frenados por la necesidad de encontrar formas de distribuir los genes correctivos de forma sencilla y eficiente: es necesario que lleguen al lugar donde son más necesarios. Si, por ejemplo, son varias las condiciones que afectan tanto al corazón como al músculo esquelético, será necesaria la distribución de genes por todo el cuerpo, y no sólo en un lugar en concreto, para luchar contra la enfermedad.
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