Investigadores del Hospital Gregorio Marañón han confirmado la mayor protección cardiovascular de las mujeres, al demostrar que el corazón de ellas responde mejor que el de los hombres ante la disfunción del ventrículo izquierdo. Motivos biológicos podrían explicar la conclusión de este trabajo sobre 385 pacicentes, que acaba de publicarse. Manuel Martínez-Sellés, cardiólogo del citado hospital y coordinador del estudio, atribuye a la protección biológica de la mujer su mejor supervivencia y respuesta a la disfunción ventricular.
En muchos aspectos de la salud las mujeres son las grandes perdedoras, tanto por riesgo, como por prevalencia o consecuencias de numerosas patologías. Pero también hay excepciones. Una de ellas es la que se extrae de un estudio llevado a cabo en 385 pacientes con insuficiencia cardiaca (IC) y disfunción sistólica severa del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, que demuestra que el ventrículo derecho de las mujeres responde mejor que el de los hombres ante la disfunción del izquierdo. " La disfunción ventricular derecha es un predictor de mortalidad, por lo que estos resultados podrían explicar por qué las mujeres con IC sistólica tienen mejor pronóstico", explica Manuel Martínez-Sellés, cardiólogo del citado hospital y coordinador del estudio, que ha publicado The European Journal of Heart Failure.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores realizaron un estudio cardiológico completo a todos los pacientes, que incluyó un cateterismo del lado izquierdo del corazón y otro del lado derecho, con fin de comprobar el estado del músculo cardiaco. Asimismo, midieron las presiones, tanto del corazón como de las arterias, la capacidad contráctil del corazón y las dimensiones de las cavidades cardiacas de los participantes, a quienes, además, se les practicaron ecocardiogramas.
Razones biológicas
La mejor supervivencia de las mujeres ante la debilidad del ventrículo izquierdo, ya comprobada en un estudio realizado por el mismo equipo en 2003, parece deberse a motivos biológicos entre los que Martínez-Sellés destaca dos posibilidades. "Puede ser que, desde el nacimiento, las mujeres estén mejor preparadas biológicamente que los hombres -precisa el cardiólogo-; o bien que las alteraciones fisiológicas que se producen durante el embarazo persistan después del mismo, y sea esto lo que haga que las mujeres que han sido madres tengan mayor protección en este sentido". Y es que, dada la edad media de las 84 mujeres participantes en la investigación -62 años, en comparación con los 58 de los 301 varones-, la gran mayoría de ellas había tenido al menos un hijo, de forma que se requieren más estudios para analizar las diferencias frente a las mujeres que llegan a la edad avanzada en la que suele desarrollarse la IC sin haber sido madres.
Por otra parte, Martínez-Sellés recordó que el ventrículo derecho bombea la sangre a los pulmones, mientras que el izquierdo lo hace al resto del organismo, por lo que cabía la hipótesis de que fueran las presiones en la arteria pulmonar de las mujeres las que estuvieran en condiciones más adecuadas, y que por ello su ventrículo derecho respondiera mejor. "Pero medimos en todos los pacientes las presiones de las cavidades cardiacas y las de la circulación pulmonar, y aunque las últimas eran las mismas en ambos sexos, el ventrículo derecho de las mujeres respondía mejor. Es, por tanto, una respuesta intrínseca cardiaca, no secundaria a una mejor respuesta de la circulación pulmonar", explicó el cardiólogo.
Asimismo, descartó que la mejor respuesta de ellas sea consecuencia del tratamiento recibido, puesto que todos los pacientes del estudio estaban siendo tratados farmacológicamente. "Eso sí, esa mejor respuesta puede influir en el tratamiento de unos y otros; es decir, que determinados fármacos pueden tener más efecto en las mujeres que en los hombres", apostilló Martínez-Sellés. Antecedentes y próximos pasos de la investigación
Los orígenes de este trabajo se remontan a 2003, cuando el mismo grupo investigador del Gregorio Marañón publicó en la Revista Europea de Cardiología un estudio que demostraba que el corazón de la mujer responde mejor y es más resistente que el del hombre en IC porque goza de mayor protección biológica, aunque se desconocían las causas de la misma. Algo se ha avanzado desde entonces, pero aún quedan aspectos por definir en este sentido. "Estamos planteándonos continuar con un estudio que enfoque más el problema y comparar, por ejemplo, la respuesta en mujeres que hayan tenido hijos frente a las que no hayan sido madres", precisó Martínez-Sellés. |