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Tomar analgésicos de venta libre como aspirina e ibuprofeno podría ayudar a los hombres a evitar los problemas de próstata.
Aún así, los expertos médicos se apresuran a advertir que los
hombres no deberían autodosificarse ni tomar más de las cantidades
recomendadas de estos medicamentos por los efectos secundarios
perjudiciales potenciales. "Nuestros datos sugieren que si los
hombres toman estos [medicamentos] para otro problema, esto también
podría evitar problemas urológicos", señaló Jennifer St. Sauver,
epidemióloga de la Clínica Mayo de Minnesota, que dirigió un estudio
que halló que los hombres que tomaban antiinflamatorios no esteroideos
(AINE) a diario presentaban una reducción cercana al cincuenta por
ciento de agrandamiento de la glándula prostática. La afección,
conocida como hiperplasia prostática benigna, afecta a muchos hombres
mayores de cuarenta. La glándula, que es de tamaño similar al de
una nuez, se encuentra debajo de la vejiga y rodea a la uretra. La
glándula con frecuencia se agranda en los hombres de mayor edad, lo que
dificulta la micción. Sin embargo, en el estudio de St. Sauver,
los que tomaron analgésicos a diario tenían menos de la tercera parte
de los problemas urinarios entre moderados y graves que los hombres que
no tomaban analgésicos. Los niveles más bajos de antígeno
prostático específico (APE) parecían también un beneficio que
experimentaron los hombres que tomaban AINE con regularidad. El APE es
un biomarcador en el torrente sanguíneo que se usa para evaluar el
riesgo de adquirir cáncer de próstata. El Dr. Eric A. Singer,
residente jefe de urología del Centro médico de la Universidad de
Rochester en Nueva York, dirigió un equipo de investigadores que
hallaron que el uso habitual de AINE permitió niveles de APE diez por
ciento más bajos que el de los hombres que no los usaron. En el estudio
de St. Sauver se hallaron niveles de APE más bajos entre los usuarios
de AINE también. Los hombres que tomaron acetaminofén también
participaron en el estudio de Singer y presentaron una reducción
similar en los niveles de APE. Sin embargo, debido a que la cantidad de
hombres que tomaron acetaminofén fue baja, el resultado no fue lo
suficientemente considerable para ser considerado estadísticamente
significativo, explicó. St. Sauver y Singer coincidieron en que
aún no está claro, exactamente cómo parecen prevenir estos medicamentos
el agrandamiento de la próstata y otros problemas. Sin embargo,
especularon que la acción antiinflamatoria del medicamento tiene mucho
que ver. Aún así, los hombres que toman AINE necesitan tener
en cuenta que, si se toman en exceso, los medicamentos pueden causar
problemas renales y otros, advirtió Singer. Además, se ha relacionado
el exceso de acetaminofén con toxicidad hepática. La
Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos
advierte que el uso extensivo de AINE puede aumentar las probabilidades
de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular fatales, además de
úlceras o sangrado excesivo en el estómago y los intestinos. Debido
a posibilidades como esas, "ciertamente no le estamos indicando a los
hombres que tomen AINE para reducir el APE ni el riesgo de cáncer de
próstata", señaló Singer, a pesar de las "buenas noticias" de los
estudios. "Hable con su proveedor de atención de la salud acerca
de la salud prostática y de la evaluación del cáncer de próstata",
recomendó, y agregó recordar "asegurarse de que el médico sepa qué
medicamentos está tomando". Nadie sabe con exactitud por qué
algunos hombres desarrollan cáncer de próstata y otros no. Según la
American Cancer Society, en los EE. UU., sin embargo, se espera que a
cerca de 190,000 hombres se les diagnostique la enfermedad este año.
Cerca de uno de cada seis la desarrollará en algún momento de su vida. La
edad es el principal factor de riesgo de cáncer de próstata. Las
estadísticas del gobierno estadounidense muestran que la enfermedad
aparece rara vez en hombres menores de cuarenta y con más frecuencia a
los mayores de 65. Para tratar el cáncer de próstata que no se
ha propagado más allá de la glándula, según la sociedad del cáncer, los
médicos recomiendan con más frecuencia: - Prostatectomía, cirugía para extirpar toda o parte de la glándula prostática.
- Radiación, bien sea por haz externo o por semillas radiactivas implantadas.
- La espera vigilante, como se describe a la postergación del tratamiento hasta que haya señales de avance del cáncer.
Además,
a medida que mejoran los métodos de detección y tratamiento, el índice
de supervivencia del cáncer de próstata ha estado mejorando en los EE.
UU. en décadas recientes, según el Instituto Nacional del Cáncer. Más información La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos tiene más información sobre la salud prostática.
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