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Es natural que una mujer pueda sentirse escéptica sobre hacer ejercicio durante el embarazo. En su cuerpo están cambiando tantas cosas que tiene sentido que se plantee si el ejercicio podría hacerle daño a ella o a su bebé.
Pero resulta que un programa de ejercicio cuidadoso es bueno tanto para la madre como para el niño, según expertos médicos. "Sabemos
que las mujeres que hacen ejercicio durante el embarazo tienen menos
probabilidades de desarrollar ciertas afecciones, como la diabetes de
la gestación", apuntó el Dr. Raul Artal, presidente de obstetricia,
ginecología y salud de la mujer de la Facultad de medicina de la
Universidad de San Luis. "Y eso no es todo, el ejercicio mantiene la
aptitud musculoesquelética. Las mujeres pueden manejar los cambios
anatómicos y fisiológicos del embarazo mejor cuando están en buena
forma. También toleran mejor el parto y después se recuperan más
rápidamente". El bebé también se beneficia. Un estudio encontró
que cuando una futura madre hace ejercicio, su feto obtiene beneficios
cardiacos en la forma de ritmo cardiaco fetal más bajo. El
Colegio estadounidense de ginecólogos y obstetras (American College of
Obstetricians and Gynecologists, ACOG) recomienda que las mujeres
embarazadas hagan al menos treinta minutos de ejercicio moderado la
mayoría de días de la semana. Sin embargo, todas las mujeres deben
consultar primero al médico para asegurarse de que no haya ningún
problema. Para elegir qué tipo de ejercicio hacer, una mujer
debe tomar en cuenta su nivel de acondicionamiento físico antes del
embarazo, sugirió el Dr. Thomas Wang, médico de familia de Kaiser
Permanente, en San Diego. "Muchas cosas dependen del nivel de
aptitud física que tenían antes", dijo Wang. Una futura madre debe
participar en actividades que provean un buen nivel de esfuerzo sin
llevar su cuerpo al límite de su condición actual. Si apenas comienza
con un programa de aptitud física para mejorar su salud durante el
embarazo, debe comenzar lentamente y tener cuidado de no agotarse
demasiado. Además ciertas actividades debería hacerse con
cuidado o evitarse del todo. Por ejemplo, las mujeres embarazadas no
deben bucear, pues la actividad expone al feto al riesgo de desarrollar
enfermedad de la descompresión. Las mujeres deben pensarlo bien
antes de realizar actividades en las que haya más riesgo de caerse,
como gimnasia, montar a caballo, esquiar cuesta abajo o practicar
deportes de raqueta de alta intensidad. Y deben evitar los deportes de
contacto, como el hockey de hielo, el fútbol y el básquetbol. "Cualquier cosa que conlleve impactos o el peligro de trauma abdominal debe ser evitada", explicó Wang. Entre
los ejercicios que son completamente seguros para las madres futuras se
encuentran los ejercicios de Kegel, la natación, caminar, el baile
ligero y el yoga. Montar una bicicleta estacionaria o hacer ejercicio
en el equipo aeróbico del gimnasio (por ejemplo, las elípticas o las
máquinas que simulan escaleras) es también bastante seguro, siempre y
cuando se aseguren de evitar una caída. La mayoría de las
mujeres embarazadas también pueden trotar, correr y hacer aeróbicos,
sobre todo si eran ejercicios que hacían con regularidad antes del
embarazo. Las mujeres embarazadas que levantan pesas deben
enfatizar la mejora del tono muscular, sobre todo en la parte superior
del cuerpo y el área abdominal, según la American Pregnancy
Association. Deben evitar levantar las pesas por encima de sus cabezas,
y realizar ejercicios que fuercen los músculos de la zona lumbar de la
espalda. "Varios estudios han mostrado que levantar cosas
pesadas causa una reducción temporal del ritmo cardiaco del bebé",
apuntó Wang. "Por lo general se corrige bastante rápidamente, pero
sería mejor tener cuidado". Otras cosas que se deben tener en cuenta cuando se hace ejercicio durante el embarazo: - Evite hacer ejercicio hasta el punto del agotamiento o la falta de aire, pues podría afectar el suministro de oxígeno del feto.
- Evite sobrecalentarse, lo que puede afectar el desarrollo del bebé. No haga ejercicio cuando haga calor.
- Durante
el segundo y el tercer trimestre, evite el ejercicio que implique estar
de espaldas, porque disminuye al flujo sanguíneo a la matriz.
Aunque
tal vez parezca que hay demasiadas precauciones para algo que se supone
es seguro, los médicos insisten en que las mujeres pueden y deben
realizar un programa de acondicionamiento físico bien planificado
durante su embarazo. "Mayormente, y si no hay complicaciones
médicas en el embarazo, las mujeres pueden continuar haciendo el mismo
tipo de actividades", apuntó Artal. "Debe exhortarse a las mujeres a
continuar viviendo un estilo de vida activo". Más información La Nemours Foundation tiene más información sobre el embarazo y el ejercicio.
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