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El consumo regular de pescado, nueces, aceite de oliva y otros alimentos que contienen ácidos grasos omega-3 y evitar las grasas trans parece asociarse con un menor riesgo de degeneración macular asociada a la edad (DMAE).
Asi consta en un estudio de la Universidad de Sidney en Australia
que se publica en la revista 'Archives of Ophthalmology'. La DMAE es la
principal causa de pérdida grave de la visión en los mayores de 65 años
en el mundo desarrollado y sus factores de riesgo incluyen la edad,
marcadores genéticos y el tabaquismo.
Los
investigadores, dirigidos por Jennifer S.L. Tan, estudiaron a 2.454
participantes del Estudio de los Ojos Blue Mountains que comenzó en
1992 hasta 1994. En ese momento los participantes completaron un
cuestionario de frecuencia alimentaria que se analizó para determinar
su consumo de varios ácidos grasos. Los autores emplearon fotografías
digitales de la retina para evaluar el desarrollo de la DMAE cinco y
diez años después.
Los resultados mostraron que después
de ajustar factores como la edad, el sexo y el tabaquismo, el consumo
de una ración de pescado a la semana se asociaba con un 31 por ciento
menos de riesgo de desarrollar DMAE precoz. La asociación era mayor
entre los individuos con un menor consumo de ácido linoleico, un ácido
graso omega-6 insaturado que se encuentra en los aceites vegetales. El
consumo de entre una y dos raciones de nueces a la semana se asoció con
un 35 por ciento menos de riesgo de DMAE precoz.
Los
autores concluyen que estos descubrimientos apoyan la hipótesis de que
un mayor consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y el consumo
regular de pescado y nueces en la dieta podría proteger contra el
desarrollo precoz de la DMAE. Estos ácidos grasos podrían proteger los
ojos al evitar la acumulación de placas en las arterias o al reducir la
inflamación, la formación de vasos sanguíneos y los daños celulares
asociados al oxígeno en la retina.
Se había sugerido
antes una conexión de los efectos protectores contra la DMAE entre el
consumo de estos alimentos y otros factores como el tabaquismo, el
consumo de ácidos grasos omega-6 insaturados o los betacarotenos y la
tasa de colesterol en la sangre total con el HDL o colesterol bueno.
Según los investigadores, los descubrimientos también apuntan a que el
equilibrio entre varios nutrientes es esencial para maximizar el
beneficio nutricional. Los autores concluyen que serán necesarios
nuevos estudios para determinar si el cambio de dieta o los suplementos
podrían prevenir o retrasar el desarrollo de DMAE.
En
otro estudio dirigido por Elaine W.T.Chong del Centro de Investigación
de los Ojos en Australia se analizaron 6.734 individuos de entre 58 y
69 años. Entre 1990 y 1994, los investigadores evaluaron el consumo de
nutrientes de los participantes a partir de un cuestionario de
frecuencia alimentaria y fueron seguidos en relación al desarrollo de
DMAE entre 2003 y 2006.
Los resultados de este otro
trabajo mostraron que las personas que consumían mayores niveles de
grasas trans-insaturadas, descubiertas en productos horneados y
alimentos procesados, eran más propensas a tener DMAE avanzada. Sin
embargo, aquellas que consumían los mayores niveles de ácidos grasos
omega 3 eran menos propensas a desarrollar DMAE precoz.
Según los investigadores, el consumo de 100 mililitros o más de aceite
de oliva por semana frente a un consumo de menos de 1 mililitro se
asoció con una menor prevalencia de DMAE avanzada. Los autores
concluyen que las personas que siguen una dieta baja en alimentos
procesados y alta en ácidos grasos trans-insaturados y rica en ácidos
grasos omega-3 y aceite de oliva podrían beneficiarse de alguna
protección frente al desarrollo de DMAE.
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