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Pero la mayoría informa no sentirse afectada, apuntan investigadores.
Si usted es mayor de 50 años y sus amigos han notado que una
tercera copa de vino no le cae tan bien como antes, un estudio reciente
confirma que no se trata de imaginaciones. Los adultos mayores
que beben socialmente pueden resultar afectados por el alcohol después
de apenas una o dos bebidas y no darse cuenta, según informan
investigadores de la Universidad de Kentucky. La mayoría de los
estudios sobre el alcohol se realizan con estudiantes universitarios y
tienen que ver con atracones de bebida, pero se ha prestado poca
atención a los efectos del consumo social entre adultos mayores. A
medida que la población envejece, hay más bebedores mayores. Pero se
sabe poco sobre las diferencias en los efectos del alcohol relacionadas
con la edad, señalaron los investigadores. "Incluso aunque los
adultos más jóvenes y los mayores parecen tener un metabolismo similar,
las implicaciones conductuales son distintas", apuntó la investigadora
principal, Sara Jo Nixon, actualmente profesora del departamento de
psiquiatría de la división de medicina de la adicción y directora del
Laboratorio Neurocognitivo de la Universidad de Florida en Gainesville. Nixon
advirtió que las cantidades pequeñas de alcohol afectan a los adultos
mayores más que a los más jóvenes. "Los adultos mayores pensaban que
estaban bien cuando no era así", dijo. "En realidad no se puede confiar
en simplemente preguntarle a alguien si está bien para conducir,
incluso con cantidades ligeras de alcohol. Esto podría ser
particularmente cierto con los adultos mayores". El informe aparece en la edición de marzo de la revista Journal of Studies on Alcohol and Drugs. Para
el estudio, el grupo de Nixon reclutó a 42 hombres y mujeres entre los
50 y los 74 años, y a otras 26 personas que tenían entre 25 y 35. A los
participantes se les dio a beber alcohol o un placebo. Los que
recibieron alcohol bebieron lo suficiente para alcanzar el mismo nivel
de alcohol en sangre. Entonces, los investigadores pidieron a
cada persona llevar a cabo una prueba llamada test del trazo. En este
ejercicio, se pide a la gente que conecte puntos con letras y números
tan rápidamente como les sea posible. La prueba evalúa la coordinación
visomotriz, la planificación, y la capacidad de ir de un pensamiento a
otro. Cada persona tomó la prueba dos veces, primero 25 minutos tras beber y luego 75 minutos después. Los
investigadores encontraron que los adultos mayores rindieron menos en
la primera prueba que los más jóvenes. "Hubo una diferencia de cinco
segundos que parece deberse sobre todo al alcohol", dijo Nixon. "Eso es
importante cuando se está conduciendo un automóvil". Pero cuando
se les preguntó si se sentían borrachos, los bebedores mayores
afirmaron estar bien, señaló Nixon. Curiosamente, durante la segunda
prueba no hubo diferencias entre los bebedores mayores y los más
jóvenes, pero los mayores dijeron estar afectados cuando no lo estaban,
anotó. "Incluso beber moderadamente puede causar diferencias
cognitivas que son sutiles pero significativas, y necesitamos tenerlas
en cuenta", dijo Nixon. El Dr. James Garbutt, director médico del
Programa de Abuso de Alcohol y Sustancias de la Universidad de Carolina
del Norte en Chapel Hill, dijo que este estudio resalta la diferencia
entre los adultos mayores y los más jóvenes que beben de manera social. "Para
mí, la moraleja más importante es que los adultos mayores se veían
afectados en esta medida de atención y rendimiento con una cantidad
relativamente pequeña de alcohol (entre dos y tres bebidas), en
comparación con los sujetos más jóvenes", apuntó Garbutt. "Esto resalta
la posibilidad de una mayor alteración neurocognitiva con el alcohol en
la población de más edad". El estudio también señaló que los
adultos mayores eran menos capaces de percibir los déficits que los más
jóvenes, enfatizó Garbutt. "Esto plantea la posibilidad de que
los individuos mayores sean menos conscientes de su alteración tras
beber y lleven a cabo tareas potencialmente peligrosas, como conducir",
advirtió. "Sin embargo, los individuos más jóvenes podrían tener
otros problemas, como impulsividad o falta de experiencia, que los
lleve a hacer cosas peligrosas luego de beber. Me parece que también es
importante tener en cuenta que la moraleja no es que los más jóvenes
pueden beber y no tener problemas psicomotrices", apuntó. "Las pruebas
de conducción simulada han mostrado que la gente joven, por supuesto,
se ve afectada tras beber incluso aunque piensen que no es así". Más información Para más información sobre la bebida, visite el Instituto Nacional de Abuso del Alcohol y Alcoholismo de EE. UU. Comentarios reservados a usuarios registrados. Por favor ingrese al sistema o regístrese. Powered by AkoComment! |