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Britney Spears o Paris Hilton, y cada vez más personas anónimas, son asiduas a la alternativa 'postiza' para lucir una larga melena, dar más volumen a la suya, presumir de mechas de múltiples colores o simplemente para tener un aspecto más llamativo. Sin embargo, esta moda puede tener sus efectos secundarios. Según un estudio, las extensiones pueden producir una caída del pelo natural y también una pérdida de su brillo.
'En unas horas transformarás tu imagen'. Así anuncian algunos
centros de belleza su especialidad en realizar extensiones de pelo,
cada vez más demandadas entre la población joven. Para estar a la
última y también para cubrir zonas con poco cabello.
"El uso de las extensiones de pelo ha aumentado.
Según nuestra experiencia, muchos de los pacientes con varios tipos de
alopecia aprovechan esta práctica para ocultar la caída de pelo. De ahí
la necesidad de informar sobre los efectos secundarios más comunes, de
los que apenas se habla", afirma Antonella Tosti, del departamento de
Dermatología de la Universidad de Bolonia, en Italia.
Juan Ferrando, médico consultor del servicio de Dermatología del
Hospital Clinic de Barcelona, también señala la demanda de esta
práctica en España y sus riesgos. "Muchas de las personas que tienen poco pelo, alopecia, cabello frágil y débil utilizan extensiones para aumentar el pelo.
Lo que ocurre en estos casos es que la tracción que ejercen la
extensiones sobre este pelo, ya debilitado, facilita su pérdida".
Los dos informes más recientes al respecto se centran en la
población africana, pero Antonella Tosti ha analizado esta enfermedad
del cuero cabelludo en personas de raza blanca. El resultado es el
mismo, pérdida posterior del cabello, pero además este especialista ha
detectado un nuevo efecto secundario: la pérdida del brillo.
La explicación de esta alteración podría estar, según señala el doctor Ferrando, en que "al no airearse lo suficiente, su pelo natural pierde brillo y textura en la parte cubierta por las extensiones".
Intensidad de tracción y tiempo
"El cuerpo humano está diseñado para soportar el peso que le
corresponde por cada órgano. Así como no podemos colocar una prótesis
mamaria más allá de lo que la espalda puede soportar, la raíz de los
cabellos está diseñada para aguantar una carga de peso específica y por
codificación genética: largo del cabello, grosor de la fibra, color y
brillo", explica Federico Cardona, cirujano estético de la Clínica del
Valle, en Madrid.
Las extensiones, las pequeñas y finas trenzas, los rulos, las
coletas, los moños y el resto de los peinados que suponen estirar el
pelo fuertemente son las causas de este tipo de alopecia que,
"dependiendo de la intensidad y de la duración de sus desencadenantes, puede ser transitoria u originar alopecia cicatricial,
en la que el pelo no se recupera", según Vicente Marco Esteban,
especialista dermatólogo del Hospital de Torrevieja (Alicante).
"La alopecia por tracción se trata eliminando la tracción que
produce la pérdida del cabello, (extensiones, coletas, trenzas...),
tras lo cual, en la mayoría de los casos, el pelo se recupera. En la
alopecia cicatricial, sin embargo, el daño afecta a la raíz capilar y
necesita tratamiento médico", indica el doctor Marco.
Poco a poco, el peso de las extensiones arranca de su sitio natural
a la raíz folicular. "La persona afectada no se percata hasta que tiene
verdaderas áreas alopécicas", matiza el doctor Cardona.
"El principal síntoma es la pérdida de cabello en la zona
traccionada, aunque no la desaparición total", asegura el dermatólogo
de Torrevieja. Por ejemplo, "una coleta demasiado tensa puede afectar
especialmente la zona de la frente y la nuca", añade.
Consejos para reducir los riesgos
Existen distintos tipos de extensiones, de material natural y
utilizando pelo sintético, y diversas técnicas para unirlas al cabello
natural: trenzadas con el propio pelo, unidas con silicona o con
queratina, mediante ultrasonidos, láser...
"Si las extensiones son de material sintético es muy
probable que se desarrollen alergias severas, dermatitis de contacto y
atrofia cutánea, lo que ensombrece aún más el pronóstico de una posible recuperación de los cabellos desprendidos", afirma el cirujano.
Aunque estos especialistas señalan los riesgos de su empleo,
Antonella Tosti, autora del estudio, también apunta algunas
recomendaciones para minimizar esos riesgos. "Las extensiones no deberían ser más largas que la longitud del cabello natural multiplicada por dos.
Es importante alinear las cutículas en la misma dirección del cabello
natural, es decir, desde la raíz hasta las puntas. Esto facilita el
peinado, minimiza los enredos y proporciona más brillo al pelo. No
obstante, no recomendamos el uso de extensiones a largo plazo, especialmente si existe enfermedad del cuero cabelludo".
Finalmente, Marco Esteban recuerda que "a mayor tracción, mayor
pérdida de cabello. Esto significa que tanto técnicas, como materiales,
pesos, longitudes y tiempo de esa tracción, cuanto más agresivas sean
más consecuencias originan".
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