Los niños que tienen trastornos del espectro autista procesan el
sonido una fracción de sonido más lentamente que otros niños, una
anormalidad que ofrece conocimiento sobre los problemas de audio y
lenguaje relacionados a la afección, según un estudio reciente.
Los investigadores usaron magnetoencefalografía (MEG), que registra los
minúsculos campos magnéticos asociados a la actividad cerebral
eléctrica, para detectar el ligero retraso en los niños autistas
expuestos a pitidos, tonos en parejas, vocales y oraciones a distintas
velocidades, tonos, y frecuencias.
Se esperaba que los
hallazgos fueran presentados el lunes en la reunión anual de la
Sociedad Radiológica de América del Norte (RSNA) en Chicago.
"Este retraso en el procesamiento de ciertos tipos y flujos de sonidos
podrían subyacer los problemas de procesamiento del lenguaje y la
comunicación observadas en los niños autísticos", afirmó en una
conferencia de prensa emitido por la RSNA el investigador Timothy
Roberts, vicepresidente de investigación del departamento de radiología
en el Hospital Pediátrico de Filadelfia.
Esta característica
del autismo encontrada en la actividad cerebral podría eventualmente
convertirse en un biomarcador para mejorar la clasificación del
trastorno en la ayuda de la planificación del tratamiento y la terapia,
añadió.
"Esperamos que en el futuro, tales características
también sean reveladas en el cerebro infantil para ayudar a
diagnosticar el autismo y permitir una intervención más temprana",
apuntó.
El autismo inhibe las funciones del cerebro que
gobiernan el desarrollo de las habilidades sociales y de comunicación.
Alrededor de uno de cada 150 niños estadounidenses, sobre todo los de
sexo masculino, se ve afectado por el trastorno, según la Autism
Society of America.
Más información
La Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU. tiene más información sobre los problemas de audición en los niños.