|
La hipnosis puede ayudar a reducir los sofocos en las sobrevivientes de cáncer de mama, indicó un estudio publicado en Journal of Clinical Oncology.
Los autores del informe señalan que "los sofocos son un
problema grave para muchas sobrevivientes". Los resultados son especialmente importantes porque la
mejor terapia disponible para los sofocos en la actualidad, el
tratamiento con estrógeno, no es accesible para la mayoría de
las mujeres con cáncer de mama. Asimismo, muchas mujeres deben tomar durante años fármacos
que interfieren en la actividad del estrógeno, como el
tamoxifeno, después del tratamiento del cáncer, pero "los
sofocos pueden ser tan graves que algunas suspenden esos
fármacos", dijo a Reuters Health el doctor Gary Elkins. A partir de estudios pequeños previos sobre los beneficios
de la hipnosis en el tratamiento de los sofocos, el equipo de
Elkins, de Baylor University en Waco, Texas, asignó al azar
sesiones de hipnosis a 60 sobrevivientes de cáncer de mama una
vez por semana durante 5 semanas o ninguna terapia adicional. Las sesiones, de unos 50 minutos de duración, incluyeron
orientación para que las pacientes alcanzaran un estado de
relax profundo y luego sugerencias de imágenes mentales para
ayudarlas a relajarse y sentirse más frescas, como imaginarse a
ellas mismas caminando por el sendero frío de una montaña. Las mujeres recibieron también instrucciones sobre cómo
autoinducir la hipnosis. Entre las 51 mujeres que finalizaron el estudio, las que
utilizaron la hipnosis disminuyeron un 68 por ciento la
gravedad y la frecuencia de los sofocos. Eso se tradujo en 4,39
sofocos menos por día en el grupo que usó la hipnosis, mientras
que en el grupo control las variaciones fueron mínimas. En un editorial sobre el estudio, la doctora Nancy E. Avis,
de Wake Forest University School of Medicine, en Winston-Salem,
Carolina del Norte, califica esa reducción de los sofocos como
"un hallazgo impresionante", pero destaca la necesidad de
comparar la hipnosis con otro tipo de placebo. De hecho, el equipo está comenzando un nuevo estudio
financiado por los Institutos Nacionales de Salud que se
ocupará de eso e incluirá a 180 mujeres posmenopáusicas, para
comparar la hipnosis con otra intervención mental-corporal. El mecanismo detrás de los sofocos aún no se conoce por
completo, indicó Elkins. "Sabemos que están asociados con la disminución del nivel
de estrógeno, aunque esa relación no es directa en cuanto a que
los sofocos desaparecen en el tiempo a pesar de que los niveles
de estrógeno se mantienen bajos", explicó. El verano, las comidas picantes y el estrés también pueden
disparar los sofocos, de modo que las mujeres en la menopausia
podrían tener problemas para regular su temperatura corporal
como respuesta a esos disparadores. La hipnosis puede reducir el estrés al ayudar a las mujeres
a relajarse, explicó Elkins, y les daría también una sensación
de control que las ayudaría a mantener más estable la
temperatura corporal.
|