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La distribución de la grasa y el músculo en el organismo es uno de los factores que contribuye a la movilidad limitada de los pacientes de artritis reumatoide, según encuentra un estudio reciente.
Sin embargo, debido a que la composición del cuerpo se puede
alterar, existe la esperanza de poder reducir la discapacidad y mejorar
la calidad de vida de esos pacientes. El estudio, dirigido por
científicos de la facultad de medicina de la Universidad Johns Hopkins,
aparece en la edición de octubre de Arthritis Care & Research.
Los
resultados, basados en análisis sobre más de 200 pacientes de artritis
reumatoide, halló que los que tenían cantidades crecientes de grasa y
decrecientes de masa magra (músculo esquelético) en los brazos y las
piernas presentaban la mayor discapacidad relacionada con esta
enfermedad altamente inflamatoria de las articulaciones. Los
autores tienen la teoría de que aumentar la grasa podría afectar el
rango normal de movimiento de los brazos y las piernas o que podría
interferir bioquímicamente con la función muscular, aunque dijeron que
la razón más probable podría ser la infiltración de los músculos, lo
que reduciría su calidad. "Curiosamente, en estudios de la
población general, un aumento de la masa grasa también se ha
relacionado intensamente con el empeoramiento de la capacidad funcional
que la reducción de la masa magra, lo que sugiere que los esfuerzos
para mejorar la función física exigen concentrarse en la reducción de
la grasa por lo menos con el mismo énfasis, si no más, que el de
incrementar la masa magra", escribieron los autores. "En
ausencia de ensayos de intervención, estos hallazgos sugieren que los
médicos deben estimular el fortalecimiento muscular y la pérdida de
grasa en sus pacientes de AR como método para reducir la discapacidad",
concluyeron. Más información La Arthritis Foundation tiene más información sobre la artritis reumatoide.
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