|
Desde el punto de vista de los resultados, el tratamiento reparador con
láser de dióxido de carbono reduce los signos del paso del tiempo en la
totalidad del rostro. Disminuye arrugas, líneas de expresión y manchas
solares asociadas a la edad. No obstante, un estudio publicado por la
revista 'Archives of Facial Plastic Surgery', muestra que ciertos efectos adversos persisten un tiempo después de la aplicación láser.
El láser de dióxido de carbono actúa en las distintas zonas del rostro vaporizando las moléculas de agua, lo que provoca pequeñas quemaduras en el tejido circundante.
El CO2 incrementa la producción de colágeno en la regeneración, pero la
mayoría de los expertos coinciden en que se trata de un láser ablativo,
que produce una exfoliación profunda tanto de la dermis como de la
epidermis. Además, requiere una anestesia local o completa y la piel
tarda aproximadamente un año en regenerarse por completo.
Los investigadores P. Daniel Ward y Shan R. Baker, de la Universidad
de Michigan (EEUU), seleccionaron una muestra de 47 pacientes con una
media de edad de 52 años que habían sido sometidos al tratamiento
rejuvenecedor con láser de dióxido de carbono entre 1996 y 2004. De las
42 mujeres y los 5 hombres de la muestra, algunos también se habían
sometido a otras intervenciones de cirugía plástica, como
dermoabrasión, rinoplastia o lifting facial.
El nivel de mejora fue de un 45% de media en todos los casos y no se registraron diferencias significativas entre las zonas de la cara rejuvenecidas. Sin embargo, un 55% de los pacientes había sufrido algún tipo de complicación a largo o medio plazo.
El 30% presentó casos de acné o pequeños quistes blancos en el rostro,
un 17% registró problemas de hiperpigmentación, mientras un 13% un
aclaramiento en el tono de la piel, hipopigmentación, y sólo se
registró un caso en el que el paciente sufrió algún tipo de infección
(el 2%).
Según los doctores Ward y Baker, la mayoría de las complicaciones
surgidas a partir de la intervención con dióxido de carbono se habían
resuelto tras dos años de seguimiento. Sin embargo, uno de los casos de
hipopigmentación detectados se consolidó como un efecto secundario
persistente a largo plazo. Esta complicación se presentó en un 13 % de
los pacientes, precisamente aquellos con mejores resultados de
reducción de la ritidosis facial, es decir, del envejecimiento del
rostro. Los afectados, con una media de edad de 49 años, resultaron ser
inicialmente más sensibles a los daños de la exposición al sol tras el
láser.
El doctor Manuel Fernández Lorente, dermatólogo de la Clínica de La Luz asegura que el uso del láser de C02 en España se ha reducido entre un 80% y un 90% en los últimos 15 años,
precisamente por la agresividad del tratamiento y por los numerosos
efectos secundarios que puede acarrear. "Ahora lo usamos unas dos o
tres veces al año para corregir arrugas y cicatrices en pieles muy
claras", asegura el especialista. El cambio de tonalidad en las pieles
es la principal causa de que en los países mediterráneos se haya
sustituido esta técnica por láseres no ablativos con menos efectos a
posteriori. "En una piel muy clara la hipopigmentación no se nota
mucho, pero si se trata de una tez morena es muy evidente", comenta el
doctor Fernández Lorente. Además, el eritema residual, el color rosáceo
de la piel después de la intervención, es un efecto secundario muy
habitual que se corrige tras el paso de uno o dos años.
Cambios en la pigmentación
La hiperpigmentación se produjo entre los pacientes del estudio, según recogen Ward y Baker, con mayor asiduidad en los pacientes de tez más oscura y desapareció con la exposición al sol
de los afectados durante una media de cuatro semanas, mientras que, tal
y como aseguran, "los casos de acné son bastante comunes en este tipo
de tratamientos antiedad". Sin embargo, el doctor Fernández Lorente
llama la atención sobre la necesidad de cuidar la exposición al sol de
la piel tratada con este procedimiento, ya que el proceso de
cicatrización de las 'costras' puede verse alterado.
"La relativamente alta tasa de complicaciones, del 55%, evidencia la necesidad de que el paciente siga un postoperatorio muy completo y cuidadoso para eliminar efectos secundarios a largo plazo",
afirma el especialista Paul J. Carniol en un editorial publicado en el
mismo número del 'Archives of Facial Plastic Surgery'. Además, el
doctor recuerda que "existen múltiples láseres, además otras técnicas
de rejuvenecimiento facial con periodos de recuperación y efectos
adversos mucho menores".
P. Daniel Ward y Shan R. Baker han coincidido en que tratar la piel
con ácidos químicos glicólicos y limitar las exposiciones a los rayos
UVA pueden ser útiles para reducir los efectos secundarios que suponen
la decoloración total o parcial de la piel del rostro. Sin embargo,
sentencian, para evitar complicaciones después de la intervención "el
mejor tratamiento es la prevención", cuidando y protegiendo la piel.
Comentarios reservados a usuarios registrados. Por favor ingrese al sistema o regístrese. Powered by AkoComment! |