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Tener la televisión encendida de fondo mientras los niños en edad preescolar juegan altera su concentración, aún cuando no le presten atención, y podría dañar su desarrollo, publicó la revista Child Development.
Los pediatras recomiendan que los niños menores de 2 años
no miren televisión, pero estudios demuestran que tres cuartos
de los pequeños en Estados Unidos viven en hogares donde el
televisor está encendido la mayor parte del día. Eso fue lo que señaló el equipo dirigido por la doctora
Marie Evans Schmidt, del Centro sobre Medios y Salud Infantil
del Hospital de Niños de Boston. En un entorno controlado, el equipo observó a 50 niños de
12, 24 y 36 meses de edad mientras jugaban con juguetes para su
edad por un período de una hora. Durante media hora, un televisor en la habitación mostró un
episodio del espectáculo para adultos Jeopardy! con
publicidades. La otra mitad de la hora, la televisión
permaneció apagada. El equipo halló que cuando el televisor estaba encendido de
fondo, se alteraba el juego de los niños, aún cuando ellos le
prestaran poca atención a la televisión al mirar unos segundos
por vez y menos de una vez por minuto. Con el televisor encendido, los niños jugaban durante
períodos significativamente más cortos y el tiempo dedicado al
juego era menor que cuando estaba apagado. "La televisión de fondo, que es una gran distracción
audiovisual, altera los esfuerzos de los niños para mantener la
concentración en el juego", declaró Schmidt. "Aún cuando los efectos de la TV de fondo sobre la conducta
sean pequeños, tendrían un efecto acumulativo mediante altos
niveles de exposición en el hogar. Eso incluiría un menor
desarrollo cognitivo y del lenguaje y síntomas de déficit de
atención", afirmaron los autores. "La televisión de fondo es un factor de riesgo ambiental
potencialmente crónico que afecta a la mayoría de los niños en
Estados Unidos. Los padres deberían limitar la cantidad de
horas que sus hijos pequeños pasan con la televisión de fondo",
concluyó Schmidt.
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